Corría el 11 de septiembre de 2001 cuando, con tres propósitos concretos, arrancaba un proyecto que hoy parece imprescindible: dar a todas las bibliotecas públicas valencianas un sistema común de gestión, crear un catálogo colectivo accesible desde cualquier punto de la comunidad y ofrecer un único carné de lector válido en todo el territorio. Ese proyecto es la Red Electrónica de Lectura Pública Valenciana —eXLPV—, que este 2026 celebra su 25 aniversario convertida en una de las infraestructuras culturales públicas más sólidas del país.
Una red que no ha dejado de crecer
Lo que comenzó como una apuesta institucional de la Dirección General de Cultura de la Generalitat Valenciana ha crecido de manera sostenida durante dos décadas y media. Hoy, la eXLPV integra 324 centros repartidos por 217 municipios, reúne más de siete millones de ejemplares en su catálogo colectivo y da servicio a más de 1,5 millones de usuarios registrados. Para hacerse una idea de la escala: siete millones de ejemplares equivalen, aproximadamente, a 14 veces la colección que alberga la Biblioteca Nacional de Cataluña. Una cifra que, vista desde la pantalla de cualquier vecino con carné de biblioteca, se traduce en acceso a prácticamente cualquier libro que pueda imaginar.
La red no solo ha sumado fondos, sino también municipios. En 2011, la eXLPV estaba integrada por 306 bibliotecas de 179 municipios , lo que permite medir el ritmo de incorporación: en poco más de diez años se han sumado 18 centros nuevos y 38 localidades. Un avance que, en términos de acceso cultural en zonas rurales o de menor densidad urbana, tiene consecuencias directas sobre la vida cotidiana de miles de personas.
La coordinación técnica recae en el Servicio del Libro y Bibliotecas de la Dirección General de Cultura, que actúa como eje vertebrador entre las bibliotecas públicas del Estado en la Comunitat Valenciana y los municipios adheridos al programa. La puesta en funcionamiento de la red supuso un gran avance al implantar un sistema de trabajo cooperativo que dio como fruto un catálogo colectivo consultable en línea.
Un solo carné, miles de posibilidades
El carné único es quizás el rasgo más visible para el ciudadano de a pie. Con un solo documento, cualquier lector puede acceder a los fondos de los 324 centros integrados, realizar reservas, renovar préstamos y consultar el catálogo por comarcas o por biblioteca concreta. Pero la eXLPV va más allá de los libros en papel.
eBiblio es un servicio gratuito de préstamo de libros electrónicos en línea ofrecido a través de las bibliotecas públicas españolas, coordinado e impulsado por el Ministerio de Cultura y Deporte en colaboración con los servicios de bibliotecas de las comunidades autónomas. En el caso valenciano, la plataforma eBiblio Comunitat Valenciana ofrece préstamo digital de libros electrónicos, periódicos y revistas, mientras que eFilm Comunitat Valenciana abre la puerta a contenidos audiovisuales en línea. Ser socio de alguna de las bibliotecas de la Red Electrónica de Lectura Pública Valenciana implica automáticamente ser usuario de eBiblio Comunitat Valenciana.
El resultado de este ecosistema de servicios se mide en actividad real: solo en 2025, la red registró 2.691.855 préstamos a domicilio, una cifra que habla de hábitos de lectura vivos y de una infraestructura que se usa.
Inversión pública para sostener el servicio
Para mantener ese pulso, la Generalitat destina en 2026 un total de 1.120.000 euros a bibliotecas y agencias de lectura municipales. La distribución es clara: 280.000 euros para actividades de fomento lector, 560.000 euros para adquisición de material bibliográfico y otros 280.000 euros para equipamiento. El foco de estas ayudas apunta especialmente a la infancia y la juventud, la inclusión social y la transformación digital de los centros.
La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades mantiene además líneas de colaboración con librerías, editoriales, autores, ilustradores, asociaciones profesionales, centros educativos y entidades culturales, así como el apoyo a ferias del libro y otras iniciativas de promoción lectora. Una apuesta que va más allá de la gestión de fondos para convertirse en política cultural integral.
"La eXLPV garantiza el acceso a los libros, la información y la cultura en todo el territorio valenciano" - Carmen Ortiz, consellera de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana
El reto de los próximos 25 años
El aniversario no es solo una celebración hacia atrás. La Generalitat afronta los próximos años con el objetivo declarado de continuar ampliando y modernizando la red, mejorar la experiencia de los usuarios, incorporar nuevos servicios y reforzar la colaboración con las entidades locales. El desafío, en un contexto de aceleración digital y de transformación de los hábitos de consumo cultural, no es menor: cómo seguir siendo relevante para el lector del siglo XXI sin perder de vista a quien aún prefiere el papel.
"Tras 25 años de funcionamiento, la eXLPV constituye una muestra del valor de las políticas públicas sostenidas en el tiempo y del compromiso de la Generalitat con una cultura accesible, próxima y presente en todo el territorio valenciano" - Carmen Ortiz, consellera de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana
Un cuarto de siglo después de aquel arranque casi discreto en septiembre de 2001, la red bibliotecaria valenciana demuestra que las grandes infraestructuras culturales no siempre se construyen en ladrillo y hormigón. A veces, se construyen con catálogos compartidos, carnés únicos y la voluntad política de que un vecino de un municipio pequeño tenga acceso a los mismos libros que alguien en una gran ciudad.

