El Roig Arena ha vuelto a convertirse en el epicentro de la música en directo con la actuación de Rod Stewart, que ha reunido a más de 12.000 personas en un concierto muy esperado. El cantante británico ha escogido el recinto valenciano para ofrecer la única cita que ha incluido este año en España dentro de su gira, una noche que ha estado marcada por la emoción, la nostalgia y una colección de canciones que forman parte de la historia de la música.
A sus 81 años, Stewart ha demostrado que mantiene intacta su capacidad para conquistar al público. Desde su aparición sobre el escenario, el artista ha conectado con los asistentes gracias a un espectáculo en el que la experiencia, el carisma y la cercanía han sido protagonistas. El ambiente ha ido creciendo con cada interpretación, convirtiendo el concierto en una celebración de más de cinco décadas de trayectoria musical.
La actuación ha arrancado con "Infatuation", una elección que ha imprimido ritmo desde los primeros compases. A partir de ahí, el repertorio ha recorrido algunas de las canciones más representativas de su carrera, despertando la complicidad de un público que no ha dejado de cantar y aplaudir durante toda la noche.
Temas como "Forever Young", "Tonight I'm Yours", "Hot Legs", "Maggie May" o "Young Turks" han sonado con la misma fuerza con la que se convirtieron en clásicos internacionales. Cada interpretación ha sido recibida con entusiasmo por los asistentes, que han acompañado al artista en un concierto que ha alternado momentos de gran intensidad con otros más emotivos.

Un viaje por los grandes clásicos
El espectáculo también ha reservado un espacio para algunas de las versiones que Rod Stewart ha hecho suyas a lo largo de su carrera. Canciones como "Jolene", de Dolly Parton; "Have I Told You Lately", de Van Morrison; "The First Cut Is the Deepest", de Cat Stevens; o "It's a Heartache", popularizada por Bonnie Tyler, han formado parte de un repertorio que ha combinado composiciones propias con reinterpretaciones convertidas en imprescindibles de sus conciertos.
Acompañado por su banda y tres coristas, Stewart ha ofrecido un directo sólido, elegante y cargado de personalidad. La compenetración entre los músicos y la puesta en escena han contribuido a crear un espectáculo cuidado en cada detalle, en el que la calidad musical ha ido de la mano de una conexión constante con el público.
El tramo final del concierto ha elevado aún más la energía del Roig Arena. Con "Proud Mary", el inconfundible "Do You Think I'm Sexy" y "Love Train", de The O'Jays, el artista británico ha puesto el broche de oro a una actuación que ha hecho vibrar a los miles de asistentes y que ha convertido el recinto valenciano en una gran fiesta colectiva.

La actuación de Rod Stewart ha reforzado, además, la posición del Roig Arena como uno de los grandes escenarios europeos para acoger giras internacionales de primer nivel. La presencia del cantante británico, una de las figuras más influyentes de la historia del rock y el pop, ha supuesto una nueva cita de referencia para la programación musical del recinto, que continúa consolidándose como un espacio capaz de atraer a algunos de los artistas más reconocidos del panorama internacional.
Con una audiencia entregada de principio a fin y un repertorio repleto de himnos generacionales, la noche ha dejado una imagen difícil de olvidar: la de miles de personas compartiendo canciones que han acompañado varias generaciones y que siguen sonando con la misma fuerza décadas después de su publicación.


