La posidonia del Mediterráneo, la joya submarina que mantiene en vilo a la Generalitat

Ocho embarcaciones y una veintena de vigilantes salvaguardarán el estado de los bosques submarinos este verano

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Pradera de posidonia
Pradera de posidonia

Hoy, 8 de junio, se celebra el Día Mundial de los Océanos, una jornada de reflexión para reconocer la importancia que tienen los océanos en el planeta, así como los mares. Por ello, administraciones públicas de todo el mundo trabajan con el objetivo de preservar el conocido como "principal pulmón del planeta", ya que son los responsables de generar gran parte del oxígeno.

En el caso de la Comunitat Valenciana, la Conselleria de Transición Ecológica presentó el pasado viernes una iniciativa pionera para salvaguardar una de las joyas subacuáticas del mar Mediterráneo, la posidonia. Esta planta del fondo del mar, que cuando se acumulan forman verdaderos bosques submarinos, es fundamental para el ecosistema marino.

La posidonia está considerada la joya del Mediterráneo por ser la responsable en gran parte de la conservación de la biodiversidad en la costa, la limpieza de las aguas, la protección de la línea de playa frente a los temporales y la fijación de carbono atmosférico.

Por ello, su protección se ha convertido en prioridad. Tanto es así que el proyecto impulsado por el departamento que dirige Mireia Mollà contempla hasta ocho embarcaciones (seis itinerantes y dos con sede fija) y 18 personas dentro del "pionero" Servicio de Vigilancia Marina para proteger las praderas de posidonia de la Comunitat Valenciana. Velarán así por la conservación de 65.000 hectáreas.

Esta "red de proximidad" que apoyará, desde el mar, "el cumplimiento y difusión de nuestro Decreto de protección y recuperación de estos bosques marinos en todo el arco valenciano", según palabras de Mollà. "Los equipos van a contarle a la gente lo que está pasando debajo del mar y entre todos generar una red para querer la posidonia, para protegerla y luchar entre todos por la biodiversidad y contra el cambio climático", explica la responsable de Transición Ecológica.

Alcalà de Xivert y Oropesa, en Castellón, València y los municipios alicantinos de Alicante, Calp, Dénia, Xàbia y Torrevieja son las sedes del servicio que cuenta con una inversión de medio millón de euros y se plantea como un espacio de protección medioambiental abierto a entidades y administraciones en sus trabajos de conservación.

La consellera Mireia Mollà en una de las embarcaciones
La consellera Mireia Mollà en una de las embarcaciones

'Viu la posidònia'

Por otro lado, aunque centrado en el mismo objetivo, la ciudad valenciana de Dénia suscribió un acuerdo el pasado 30 de mayo para el desarrollo de manera conjunta del proyecto 'Viu la posidònia' junto con otras dos localidades (Ibiza y Cambrils).

Esta iniciativa forma parte de un proyecto experiencial ecoturístico, con un presupuesto de 1. 371.636 euros, y que tiene como finalidad  que la gente que visita estas ciudades esté sensibilizada sobre la importancia de la posidonia y los beneficios que conlleva para las aguas del Mediterráneo y para el medio ambiente.
 
“Viu la posidònia” es un producto turístico de huella de carbono cero que favorece el conocimiento sobre una parte del ecosistema marino imprescindible. Todo esto, a través de un conjunto de actividades compatibles con disfrutar las playas y realizar a su vez prácticas de ocio activo y saludable. En definitiva, el proyecto quiere dar a conocer esta planta que puebla los fondos marinos y contribuir a sensibilizar la población del hecho de que esas algas que llegan a las playas son prueba de la salud del litoral y una garantía de que nuestras playas continuarán siendo un lugar privilegiado.
 
Entre las acciones que se prevén en el proyecto 'Viu la posidònia' están la identificación con cartografía de los espacios con posidonia visitables, implicar a los agentes turísticos en la difusión, editar material divulgativo y hacer jornadas de sensibilización y la creación de un centro virtual de posidonia.
 
 

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