El mar ha sufrido las consecuencias de un nuevo giro meteorológico. Y es que la borrasca ‘Harry’ ha provocado un temporal marítimo muy adverso, con olas de gran tamaño y fuertes rachas de viento, que ha obligado a cerrar playas, paseos marítimos y accesos al litoral en numerosos municipios de las provincias de Valencia y Castellón, todos ellos en alerta naranja por fenómenos costeros.
Según datos de Puertos del Estado, la boya del golfo de Valencia ha llegado a registrar a las once de la mañana olas de más de seis metros de altura, que posteriormente se han mantenido alrededor de los cinco metros. Un escenario que ha llevado a los ayuntamientos a activar medidas preventivas para evitar riesgos a la población.
Sagunt, Cullera y Sueca cierran accesos al litoral
En la provincia de Valencia, uno de los municipios más afectados ha sido Sagunt, donde el Ayuntamiento ha cerrado el acceso al paseo del Pantalán y ha instalado sacos de arena en la zona de Malvasur como medida preventiva ante la subida del nivel del mar. El municipio espera olas de hasta cuatro metros y vientos de hasta 70 kilómetros por hora.
También en Cullera, los servicios municipales han trabajado durante toda la mañana en el refuerzo de protecciones, especialmente en las playas del sur, y han procedido al cierre de los accesos a espigones y zonas costeras. El consistorio ha insistido en la necesidad de extremar la precaución, ya que las olas pueden alcanzar cinco metros de altura. Según ha informado el Ayuntamiento, la alerta pasará a nivel amarillo a partir del miércoles hasta las 6.00 horas.
En Sueca, el Ayuntamiento ha supervisado el estado de playas y paseos marítimos ante la intensidad del temporal y ha lanzado un mensaje claro a la ciudadanía: evitar el acceso a las playas y cualquier actividad en la zona marítima mientras persistan estas condiciones adversas.
Tavernes refuerza con muros de hormigón
Uno de los dispositivos más llamativos se ha producido en Tavernes de la Valldigna, donde la brigada municipal y la Policía Local han intensificado los trabajos en las playas, especialmente en la zona de la Goleta.
A los muros de hormigón que ya bloquean de forma permanente algunos accesos al mar, se han añadido nuevas barreras en las últimas horas ante la llegada del temporal. Con ayuda de maquinaria pesada, los operarios han vuelto a levantar muros de contención que el propio mar había derribado.
Además, la Policía Local ha cerrado distintos accesos al litoral para prevenir situaciones de riesgo. El Ayuntamiento ha señalado que se mantiene en alerta permanente, con todos los servicios municipales preparados para actuar con rapidez ante cualquier incidencia.
Castellón pide evitar desplazamientos y acercarse al mar
En la provincia de Castellón, varios municipios han adoptado también medidas restrictivas. En Almassora, el Ayuntamiento ha pedido a la población que evite desplazamientos innecesarios, que no estacione vehículos en el paseo marítimo y que no se acerque al mar mientras dure el episodio de temporal.
Por su parte, Almenara ha cortado el acceso a su paseo marítimo por motivos de seguridad. “El fuerte oleaje puede ser muy peligroso. Hacerse fotos o acercarse al mar pone tu vida en riesgo”, ha advertido el consistorio en redes sociales.
En Vinaròs, se ha cortado la circulación en varios tramos de la avenida de Pau Béjar, mientras que la Policía Local ha pedido extremar la precaución y evitar los acantilados de la Costa Norte y Costa Sur. A estas medidas se suma Peñíscola, donde se ha prohibido el paso a distintas zonas del litoral de la costa sur ante la previsión de olas de hasta 3,5 metros.
Las autoridades locales y los servicios de emergencia coinciden en un mensaje común: no acercarse al mar, respetar los cierres y seguir las indicaciones oficiales mientras dure el impacto de la borrasca Harry. El fuerte oleaje, unido al viento y a la posible subida del nivel del mar, convierte el litoral en una zona de alto riesgo durante este episodio meteorológico.