La supresión del “impuesto a la muerte” reducirá en 400 millones los ingresos de la Generalitat

El Gobierno insiste en la baja incidencia en el presupuesto autonómico y la oposición denuncia que beneficia a las grandes fortunas

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Pleno del Consell en el que se ha aprobado la supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones
Pleno del Consell en el que se ha aprobado la supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones

Las arcas públicas de la Generalitat Valenciana dejarán de ingresar alrededor de 400 millones de euros tras la luz verde, este martes 5 de septiembre, al anteproyecto de ley de supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones para padres, hijos y cónyuges en la Comunitat Valenciana.

En datos concretos, y según los presupuestos de 2023, el Botànic preveía unos ingresos superiores a los 350 millones de euros provenientes de las sucesiones, mientras que las donaciones supondrían alrededor de 40 millones de euros. Al respecto, el actual Gobierno confirma que la supresión del tributo supondrá “un 1% de los ingresos previstos en las sucesiones y apenas el 0,1 % de los ingresos públicos, sobre el que no existe ningún tipo de bonificación en la cuota tributaria que han de pagar los valencianos y las valencianas”.

¿Qué supone la supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones?

La supresión del también conocido como “impuesto a la muerte” es una medida que ha generado controversia. Aunque sus defensores argumentan que alivia la carga fiscal sobre las herencias familiares, sus críticos sostienen que beneficia principalmente a aquellos con ingresos y patrimonios elevados, al tiempo que reduce los ingresos públicos que podrían utilizarse para financiar servicios públicos esenciales.

El president de la Generalitat, Carlos Mazón, se manifestaba ayer al respecto y celebraba la aprobación de este anteproyecto de ley incidiendo en que “se evitan injusticias, dobles imposiciones y se adquiere un compromiso fiscal, histórico y, sobre todo, moral”. Con esta medida “se agradece pero no se grava el esfuerzo de nuestros padres y abuelos, que nos han entregado lo mejor de su historia para que lo podamos disfrutar, lo aceptemos con responsabilidad y para que esa herencia, con absoluta libertad, la hagamos más merecedora de la siguiente generación”, destacaba.

Pese a la baja incidencia de la cantidad que dejará de ingresar la Generalitat sin este impuesto, lo cierto es que los casi 400 millones de euros obligarán a reconfigurar las futuras cuentas autonómicas, ya en proceso de elaboración.

La oposición, de hecho, está siendo muy crítica con esta medida, por un lado, por considerar que beneficia a un sector muy bajo de la población, 20.000 valencianos y valencianas con rentas muy altas, y, por otro, por todo aquello que supondrá dejar de ingresar este dinero.

Rebeca Torró, líder del grupo socialista en Les Corts, lamenta que el gobierno actual "siempre trabaje para los mismos de siempre y no gobierne en beneficio de la mayoría de la ciudadanía". Según considera, los más de 350 millones de euros que se perdonarán a las rentas más altas "equivalen a recursos que podrían destinarse a 70 institutos, 34 colegios o tratamientos médicos para enfermedades como la hepatitis C".

Desde Compromís, el síndic Joan Baldoví advierte que los casi 400 millones de euros que no ingresarán a las arcas públicas no serán aportados por la gente común, sino solo por una pequeña parte de la ciudadanía: “los más ricos”. Además, considera que esta cantidad podría destinarse a contratar “2.000 médicos, 2.500 enfermeras o 6.000 profesores", augurando futuros recortes para hacer frente a este desfase económico.

Carlos Mazón y Elisa Núñez en el Pleno del Consell en el que se ha aprobado la supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones
Carlos Mazón y Elisa Núñez en el Pleno del Consell en el que se ha aprobado la supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones

Aspectos clave

El Pleno del Consell ha aprobado un anteproyecto de Ley que modifica el Impuesto de Sucesiones y Donaciones en la Comunitat Valenciana. Estos cambios están diseñados para beneficiar a los contribuyentes y simplificar las regulaciones. Aquí están los aspectos clave:

Bonificación del 99% para actos en el núcleo familiar

Se ha introducido una bonificación del 99% en la cuota tributaria para adquisiciones por herencia y donaciones realizadas entre miembros cercanos de la familia. Esto incluye descendientes, ascendientes, cónyuges y adoptantes. Esto significa que se reducirán significativamente los impuestos que deben pagarse en estas situaciones.

Beneficios fiscales ampliados

Los beneficios fiscales se han ampliado para incluir adquisiciones realizadas por cónyuges, padres, madres, adoptantes, hijos, hijas, adoptados, adoptadas, nietos, nietas y abuelos. Esto simplificará la regulación y facilitará la planificación financiera dentro de las familias.

Beneficios para personas con discapacidad

Se han otorgado beneficios fiscales a las personas con discapacidad física o sensorial con un grado de discapacidad igual o superior al 65% y personas con discapacidad psíquica con un grado de discapacidad igual o superior al 33%. Esto ayudará a aliviar la carga fiscal para aquellos que más lo necesitan.

Vigencia de la medida

Esta medida beneficiará a los hechos imponibles producidos desde el 28 de mayo de 2023. La medida se considera beneficiosa para la mayoría de los contribuyentes y no viola los principios constitucionales de irretroactividad o seguridad jurídica.

Reducciones en transmisiones inter vivos

Además de las bonificaciones mencionadas, se aplicarán reducciones en la base imponible para las transmisiones entre personas vivas. Por ejemplo:

  • Para adquisiciones por hijos menores de 21 años, se aplicará una reducción de 100.000 euros, más 8.000 euros por cada año menos de 21 de la persona donataria.
  • Cuando las adquisiciones las realicen personas mayores de 21 años, cónyuges, padres, madres, nietos o abuelos, habrá reducciones específicas.
  • Las personas con discapacidad también recibirán reducciones significativas en el impuesto.

Antecedentes y cambios actuales

Durante muchos años, el Impuesto de Sucesiones en la Comunitat Valenciana ha tenido un impacto mínimo, con grandes descuentos del 99% para ascendientes, descendientes y cónyuges. Sin embargo, durante la crisis económica, se redujo al 75%, y desde 2017 se reducieron aún más los descuentos, situándolos en un 50% en la mayoría de los casos, aunque alcanzaban el 75% para hijos menores de 21 años y personas con discapacidades específicas.

La eficiencia económica de este impuesto ha sido objeto de debate, ya que puede afectar las decisiones de inversión y ahorro de las personas. Además, es un impuesto que grava la herencia en momentos difíciles después de perder a un ser querido y se suma a otros gastos.

En muchos casos, el Impuesto de Sucesiones ha causado dificultades económicas para las familias, obligándolas a renunciar a sus herencias debido a la incapacidad de pagar el impuesto sin obtener beneficios reales. Los cambios recientes buscan aliviar esta carga fiscal y simplificar las regulaciones.

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