La digitalización ya no es una promesa de futuro para la economía valenciana: es una realidad que mueve 22.350 millones de euros y sostiene más de 360.000 empleos. Sin embargo, el avance no llega por igual a todas partes. Esa es, en síntesis, la fotografía que el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) ha presentado ante empresarios, investigadores y representantes institucionales en el marco del Observatorio LAB de I+D+i, Tecnología y Emprendimiento 2025, impulsado junto a Fundación LAB Mediterráneo. Los datos invitan al optimismo, pero también a la reflexión.
Un 18% del PIB, pero lejos de las regiones líderes
La Comunitat Valenciana ha avanzado en la digitalización de su economía hasta alcanzar un valor de 22.350 millones de euros en producción y empleo, cifra que representa el 18% del PIB regional. Esa proporción supone una mejora de cinco puntos en una década, aunque todavía queda lejos de los porcentajes de Madrid (30,3%), Cataluña (22,8%) o País Vasco (22,1%). Dicho de otro modo: la economía valenciana avanza, pero otras locomotoras del país llevan más velocidad en la vía digital.
El empleo digital ha crecido un 36% en diez años, hasta alcanzar los 363.300 puestos de trabajo, lo que representa el 17,2% del total. Aunque la cifra está por debajo de la media española (19,4%) y aún más lejos de Madrid (27,3%) o de Cataluña y País Vasco. El crecimiento es innegable, pero la brecha con las regiones más avanzadas del país sigue siendo un recordatorio de que queda camino por recorrer.
En 2025, por primera vez, la Comunitat Valenciana se sitúa entre las 100 regiones más innovadoras de la Unión Europea según el Regional Innovation Scoreboard (RIS). Sin embargo, la inversión total en activos intangibles —I+D, software, diseño, estructura organizativa— sigue siendo inferior a la media nacional: un 7,4% sobre el PIB frente al 8% del promedio español.
El gran escollo: la brecha entre grandes y pequeñas empresas
Si hay un dato que concentra la preocupación de los expertos, es este: solo el 42,5% de las empresas valencianas alcanza niveles elevados de digitalización, frente al 76,5% que tiene al menos un nivel básico. Tener ordenadores y correo electrónico ya no cuenta como transformación digital. La cuestión, como advirtió la consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Marián Cano, en la clausura del evento, es otra.
"La cuestión ya no es únicamente estar digitalizado, sino saber cómo integrar la tecnología en la estrategia, la organización y los procesos de las empresas para convertirla en una auténtica ventaja competitiva" - Marián Cano, consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat Valenciana
Y ahí es donde el tamaño importa —y mucho—. Mientras que las grandes empresas presentan niveles de digitalización superiores al 90%, las microempresas se quedan muy por debajo de esa marca. El problema no es menor en una comunidad cuyo tejido productivo está vertebrado precisamente por pequeñas y medianas empresas. Para ellas, dar el salto tecnológico implica un esfuerzo proporcional mucho mayor.
Digitalización integral, no cosmética
Cano también subrayó que las empresas que han apostado con mayor decisión por su transformación digital obtienen resultados concretos y medibles: mejores indicadores económicos, mayor productividad, más capacidad exportadora y una situación financiera más sólida. No es una intuición: es lo que avalan los datos del informe del IVIE.
Pero la consellera fue más allá del dato aislado. La digitalización que genera valor real, insistió, es aquella que se desarrolla de forma integral: gestión interna, ciberseguridad, análisis de datos y, sobre todo, captación de talento tecnológico especializado. El número de especialistas digitales que trabajan en la región supera los 176.000, que suponen el 8,4% del empleo valenciano. Sin embargo, la prima salarial de estos trabajadores respecto a la media del resto de ocupaciones se sitúa en el 37% en la Comunitat Valenciana, frente al 50% de media nacional y de Madrid, lo que puede incidir en las dificultades para atraer y retener talento.
Solo el 12,8% de las empresas industriales y el 15,3% de las de servicios cuentan con especialistas digitales en sus plantillas, frente al 14,2% y 19,4% de media en España, respectivamente. Una brecha que, si no se corrige, puede convertirse en el talón de Aquiles de la transformación digital valenciana.
La respuesta de la Generalitat: 1,5 millones para impulsar la industria
Ante este diagnóstico, el gobierno valenciano no se ha limitado a señalar los problemas. Marián Cano anunció que la Generalitat, a través de Ivace+i, ha puesto en marcha una nueva línea de ayudas dotada con 1,5 millones de euros, destinada específicamente a proyectos de transformación digital en empresas industriales de tamaño intermedio. Las subvenciones podrán cubrir hasta el 45% de la inversión realizada.
"Queremos que la innovación llegue a todo el tejido productivo valenciano y contribuya a construir una economía más fuerte, más competitiva y cohesionada" - Marián Cano, consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat Valenciana
En 2025 se da continuidad al Observatorio LAB con el objetivo de monitorizar los cambios que se van produciendo en el terreno de la innovación, la investigación, el emprendimiento y la tecnología en la Comunitat Valenciana, convirtiéndose en un instrumento para diseñar acciones públicas y privadas que incidan en el cambio hacia un modelo productivo basado en el conocimiento y la tecnología. En ese marco, el informe se presenta no solo como un retrato del presente, sino como una hoja de ruta para la acción.
El diagnóstico está sobre la mesa. Los datos, también. La Comunitat Valenciana tiene universidades, institutos tecnológicos, centros de investigación y empresas innovadoras. Lo que queda pendiente es acelerar el paso: convertir esa base sólida en una ventaja competitiva real que alcance a cada comarca, a cada sector y, sobre todo, a cada empresa que todavía no ha dado el salto digital definitivo.

