El mallorquín Patrick Reynés Molina es una de las figuras más destacadas del sector náutico en España. Graduado en Marina Civil y Transporte Marítimo, este Piloto de la Marina Mercante y Patrón de Cabotaje inició su carrera en la creación de instalaciones portuarias como capitán de puerto en Alicante en 1993. Desde hace 25 años lidera proyectos en IPM Group, como Marina Ibiza, Marina Port de Mallorca y STP Shipyard Palma, entre otros.
Reynés ha sido clave en la modernización de la náutica deportiva en España con un estilo de gestión que prioriza la excelencia en el servicio. Como CEO de Marina Port Valencia, destaca su enfoque en sostenibilidad e innovación.
La Cátedra del Mar nace como una iniciativa pionera en el ámbito náutico y portuario. ¿En qué momento detectan desde Marina Port Valencia la necesidad de impulsar un proyecto de estas características y cómo se gesta su creación junto a la Universidad Politécnica de València, la Universidad de Alicante y la Autoridad Portuaria de Valencia?
Desde Marina Port Valencia hemos querido crear una marina del siglo XXI. No queremos solo un espacio de amarres de barcos, nuestra intención es crear destino, transformar el sector náutico y crear una relación entre el puerto, la ciudad y el mar.
En ese proceso detectamos una necesidad clara: incorporar el conocimiento científico y tecnológico a la gestión del entorno marino para devolver al mar lo que el mar nos ofrece. La Cátedra del Mar surge precisamente de esa visión. La UPV y la UA aportan experiencia, talento y excelencia investigadora, y junto con la Autoridad Portuaria de Valencia permiten construir un proyecto ambicioso y con capacidad real de transformación.
Uno de los conceptos clave de la Cátedra es convertir el Mediterráneo en un “laboratorio vivo”. ¿Qué significa exactamente esta idea y cómo se va a materializar en proyectos reales y aplicables al sector náutico?
Hablar de “laboratorio vivo” significa dejar de analizar el mar únicamente desde una perspectiva teórica y empezar a trabajar directamente sobre el territorio. El Mediterráneo es un entorno excepcional, pero también frágil, y necesita soluciones adaptadas.
La Cátedra permitirá contar con nuevas metodologías, tecnologías y proyectos aplicados directamente en el entorno portuario y costero; desde sistemas de monitorización ambiental en tiempo real hasta iniciativas de restauración ecológica o mejora de la calidad del agua. Nuestro objetivo es que los resultados y nuestro conocimiento adquirido sean herramientas útiles para otras marinas, puertos y empresas del sector.

La Cátedra combina perfiles tecnológicos, científicos y ecológicos, con expertos en digitalización marina, telecomunicaciones y ecología. ¿Cómo se articula esta colaboración multidisciplinar y qué valor diferencial aporta frente a otros proyectos de investigación marina?
Uno de los grandes valores del proyecto es precisamente su enfoque multidisciplinar. El medio marino es un ecosistema complejo que no puede abordarse desde una sola disciplina. Aquí convergen diversas ramas: biólogos, matemáticos, oceanógrafos físicos, ingenieros de telecomunicaciones, en definitiva, científicos de distintas especialidades en sostenibilidad, tecnología e investigación.
Esta combinación permite hacer un análisis desde una visión global: entender el ecosistema, medirlo con tecnología avanzada y aplicar soluciones viables desde el punto de vista técnico, ambiental y operativo. Ese enfoque integral diferencia a la Cátedra del Mar y le da un enorme potencial de impacto.
4. Entre los primeros objetivos se encuentran la descarbonización del sector náutico y la promoción de la economía azul. ¿Qué retos concretos han identificado como prioritarios para las marinas deportivas y el sector náutico valenciano en los próximos años?
El principal reto es avanzar hacia un modelo más sostenible. La transición energética, la gestión eficiente de recursos, la reducción de emisiones y la adaptación al cambio climático ya no son opciones, son necesidades.
También es fundamental mejorar la integración de las marinas con su entorno social y urbano, generar confianza entre usuarios, empresas y ciudadanía. La economía azul ofrece enormes oportunidades, pero requiere planificación, innovación y cooperación para que su crecimiento sea realmente sostenible.
La Cátedra prevé convertirse en un punto de encuentro entre universidades, empresas y administraciones. ¿Qué oportunidades se abren para el tejido empresarial náutico valenciano y para startups vinculadas a la innovación marina?
La Cátedra del Mar puede convertirse en una plataforma de conexión entre el conocimiento y la empresa. Para las empresas náuticas y las startups supone una oportunidad para acceder a investigación aplicada, participar en nuevos proyectos y colaborar con equipos científicos de primer nivel.
Se facilitará la creación de un ecosistema innovador donde se compartan datos, experiencias y soluciones. Ese entorno colaborativo es clave para acelerar la innovación y posicionar a Valencia como un polo de referencia en tecnología y sostenibilidad marina.

En los próximos años se desarrollarán mapas de iniciativas sostenibles, informes técnicos y proyectos piloto de restauración ecológica. ¿Podría adelantarnos alguno de los proyectos que marcarán la hoja de ruta inicial de la Cátedra?
En esta primera etapa se trabajará en proyectos concretos: mapas de iniciativas sostenibles en marinas del Mediterráneo, informes técnicos sobre descarbonización, proyectos piloto de restauración ecológica y estudios sobre calidad del agua y biodiversidad.
Son iniciativas pensadas para generar resultados tangibles desde el inicio y sentar las bases de un trabajo continuado. Otros proyectos irán surgiendo y se incorporarán al proyecto.
La puesta en marcha de becas, premios y trabajos de fin de grado y máster refuerza el vínculo con el talento joven. ¿Qué papel juega la formación y la captación de talento en la estrategia de Marina Port Valencia con esta Cátedra?
El talento es clave en un proyecto donde conocimiento, investigación y profesionalización lo son todo. Queremos acercar a los jóvenes al sector náutico y ofrecerles un espacio para desarrollar ideas innovadoras con impacto real.
Para Marina Port Valencia, la formación no es solo una inversión en el futuro del sector, sino también una forma de atraer perfiles cualificados y comprometidos con la sostenibilidad del mar.
Desde una perspectiva de ciudad y territorio, ¿qué significa para Valencia albergar una Cátedra de estas características y qué posicionamiento puede darle dentro del Mediterráneo y de Europa?
Supone reforzar el papel de Valencia como ciudad marítima, innovadora y comprometida con el Mediterráneo. Esta Cátedra posiciona a la ciudad dentro del mapa europeo de investigación marina y economía azul y refuerza su imagen como espacio de soluciones para retos ambientales.
Además, contribuye a estrechar la relación entre el puerto y la ciudad, integrando el conocimiento científico en el desarrollo urbano y social.
Para cerrar, si dentro de diez años miramos atrás, ¿qué les gustaría que se dijera de la Cátedra del Mar y del papel que ha jugado Marina Port Valencia en la transformación sostenible del sector náutico?
Me gustaría que se dijera que fue un proyecto innovador, que supo anticiparse a los retos del sector y ayudó a cambiar la forma en la que entendemos la relación entre la náutica y el medio marino.
Que Marina Port Valencia fue un agente activo en esa transformación y que la Cátedra del Mar dejó un legado tangible: marinas más sostenibles, mayor conocimiento del Mediterráneo y una colaboración real entre ciencia, empresa e instituciones, junto con la restauración del fondo del mar.
