Casi 470 millones de euros. Esa es la cifra que los valencianos han dejado de pagar en impuestos desde que el Consell puso en marcha su ambiciosa reforma fiscal en 2023, una transformación del sistema tributario autonómico que no tiene precedentes recientes en la Comunitat Valenciana. Los datos, facilitados por la Agencia Tributaria Valenciana (ATV) al cierre de junio de 2026, ponen números concretos a lo que durante años fue una promesa electoral: el ahorro total acumulado asciende a 469,8 millones de euros repartidos entre el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD), el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) y las deducciones autonómicas del IRPF.
Para entender la magnitud del cambio, basta con recordar el punto de partida. La Comunitat Valenciana era históricamente una de las comunidades autónomas con mayor presión fiscal en tributos cedidos, especialmente en Sucesiones, donde las familias podían enfrentarse a facturas de decenas de miles de euros al heredar el piso de sus padres. La reforma convirtió ese impuesto en prácticamente residual para la mayoría de familias, al introducir en 2023 una bonificación del 99% para cónyuges, descendientes y ascendientes —los grupos I y II— con carácter retroactivo desde el 28 de mayo de ese año.
Sucesiones y donaciones: de 71 millones a menos de 6 en seis meses
El impacto en Sucesiones es el más llamativo. Entre enero y junio de los años anteriores a la reforma, los valencianos pagaban de media 71,7 millones de euros en este impuesto. En el mismo período de 2026, la cifra se desplomó hasta los 5,9 millones. La diferencia: 65,8 millones de euros que este año han permanecido en los bolsillos de quienes han heredado un patrimonio familiar. Sumado al ahorro acumulado de 2024 y 2025, el total en Sucesiones alcanza los 275,9 millones de euros.
El desglose provincial revela que Valencia capital y su área metropolitana concentran el mayor volumen: el ahorro provincial suma 160,6 millones de euros, frente a los 85,7 millones de Alicante y los 29,6 de Castellón. Solo en la capital, la cuota global pagada por sucesiones se ha reducido de 39 millones a 3,7 millones de euros entre enero y junio. Una caída de casi el 91%.
El capítulo de donaciones cuenta una historia igual de reveladora. Las transmisiones entre familiares directos han crecido de forma notable: si entre enero y junio de los años del marco tributario anterior se presentaban de media 20.930 declaraciones en los grupos I y II, en 2026 esa cifra ha escalado hasta las 33.364. Más personas donando, y pagando mucho menos: la cuota media ha pasado de 5.318 euros a tan solo 314 euros por contribuyente. La rebaja fiscal no solo ha aliviado cargas, sino que ha activado la movilización de activos entre generaciones, algo que los economistas consideran positivo para la economía familiar y el dinamismo del mercado inmobiliario.
Desde el 1 de junio de 2026, la bonificación se ha extendido al grupo III —hermanos y sobrinos—, con una reducción del 25%. Sus efectos aún se están desplegando, ya que los plazos de presentación de declaraciones hacen que el impacto real se apreciará con mayor claridad en los próximos meses.
Comprar una vivienda siendo joven, algo menos caro
El Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, el tributo que grava la compra de vivienda de segunda mano, es el segundo gran eje de la reforma. Entre enero de 2024 y junio de 2026 se han presentado 46.603 declaraciones acogidas a las nuevas tarifas, con un ahorro total de 64,7 millones de euros. La media: 1.388 euros menos por operación.
La tarifa más utilizada ha sido la diseñada para jóvenes que adquieren su primera vivienda habitual, con 33.364 declaraciones y un ahorro medio de 1.521 euros por contribuyente. En términos absolutos, los jóvenes de Valencia ahorraron 26,2 millones, los de Alicante 17,8 millones y los de Castellón 6,8 millones. No es una cantidad menor cuando se habla de compradores que, en la mayoría de los casos, ya han apurado sus ahorros para la entrada.
La reforma también incluye tarifas reducidas para otros colectivos vulnerables: personas con discapacidad (ahorro medio de 799 euros), familias numerosas y monoparentales (595 euros de media), mujeres víctimas de violencia de género (892 euros de media) y adquirentes de viviendas de protección oficial.
El IRPF, el tercer frente de la rebaja
Las deducciones autonómicas del IRPF completan el cuadro con 112 millones de euros de ahorro para los valencianos en los dos últimos años. Y el proceso no ha terminado. El conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública, José Antonio Rovira, ha dejado claro que la Ley de Medidas Fiscales incluirá próximamente una rebaja adicional en el tramo autonómico del IRPF, lo que supondría un nuevo capítulo en esta transformación del sistema tributario valenciano.
"Acometer una reforma fiscal era necesario en la Comunitat Valenciana y uno de los grandes retos que el Gobierno valenciano tenía en esta legislatura. El tiempo nos ha dado la razón y los valencianos ya están viendo los resultados" - José Antonio Rovira, conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública de la Generalitat Valenciana
"Desde el Consell seguimos ahondando en los cambios que creemos necesarios para dejar atrás el infierno fiscal en el que estaba sumida la Comunitat" - José Antonio Rovira, conseller de Economía, Hacienda y Administración Pública de la Generalitat Valenciana
En poco más de tres años, la Comunitat Valenciana ha pasado de ser señalada como uno de los territorios con mayor presión fiscal de España en tributos cedidos a exhibir datos que muestran una reducción estructural de esa carga. La pregunta que queda abierta es si este reequilibrio fiscal se traducirá también en mayor inversión, en más jóvenes que puedan comprar su primera vivienda o en un tejido empresarial más dinámico: los 469,8 millones devueltos a los ciudadanos son solo el comienzo de una respuesta que tardará años en completarse.


