Crisis de relevo laboral en la Comunitat Valenciana: 3 jubilaciones por cada joven

La EPA del INE, analizada por Adecco, revela un déficit de relevo generacional crítico en la Comunitat y apunta a las claves para evitar el colapso laboral. Descúbrelas todas

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Dos personas mayores
Dos personas mayores

La Comunitat Valenciana encara un reto enorme. En la próxima década, 579.900 personas se jubilarán, pero solo 208.260 jóvenes entrarán al mercado laboral. Los datos son de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2025, elaborada por el INE y analizada por la Fundación Adecco. La proporción es clara: por cada tres jubilaciones, apenas entra un joven a trabajar.

El desajuste no llega en el mejor momento. Los jóvenes ya se topan con un mercado laboral precario y con un precio de la vivienda en València que sigue por las nubes. Y, mientras tanto, los incendios forestales nos recuerdan cada verano lo vulnerable que es nuestro territorio. Todo suma en un contexto donde la falta de relevo laboral se convierte en un problema de primera magnitud.

El informe de Adecco avisa: sin medidas claras, el mercado de trabajo se vaciará de talento y no habrá manos suficientes para cubrir puestos clave. La solución, dicen, pasa por tres caminos: migración, aprovechar el talento sénior y apostar por la tecnología.

Relevo generacional en Valencia, Alicante y Castellón: un futuro laboral en riesgo

La foto es parecida en toda la Comunitat, pero con matices. En Alicante, la previsión es la más dura: por cada persona que entra al mercado laboral, casi tres se jubilan. En Valencia, la proporción es de 2,8. Y en Castellón, 2,7. Ninguna se libra.

La consecuencia es clara: si nada cambia, la Comunitat perderá más de 370.000 trabajadores en solo diez años. Y hablamos de sectores esenciales. La sanidad, la logística, la industria o la educación, que ya sufren falta de personal, pueden quedarse aún más expuestos.

A escala estatal, la tendencia no es distinta. En toda España, se calcula que más de 5 millones de personas se jubilarán en la próxima década y que apenas un tercio será reemplazado por jóvenes. El llamado “invierno demográfico” ya no es teoría, es una cuenta atrás.

¿Qué hacer? La Fundación Adecco lo dice claro: no podemos permitirnos dejar a un lado a profesionales que siguen teniendo mucho que aportar. Miles de trabajadores sénior, con experiencia y conocimiento, quedan fuera del mercado por simple edadismo. Y eso, en un país sin relevo generacional, es un lujo que no podemos pagar.

Migración, talento sénior e inteligencia artificial: las claves para salvar el empleo

El primer salvavidas es la migración. Según el INE, entre 2026 y 2035 llegarán a la Comunitat más de 700.000 personas extranjeras. De ellas, unas 400.000 buscarán trabajo. Sin este aporte, el vacío sería aún mayor.

Eso sí, no basta con sumar números. Muchos de estos trabajadores llegan con estudios o experiencia que después no pueden usar aquí. Homologaciones lentas, trabas administrativas, idioma… obstáculos que hacen que ese talento se desperdicie.

La segunda clave es el talento sénior. Hoy, más del 35 % de la población activa tiene más de 50 años. Sin embargo, muchos se quedan fuera del mercado por prejuicios. “Discriminar por edad es un contrasentido”, recuerda Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco. Reenganchar a los sénior, darles formación digital y ofrecer fórmulas más flexibles —como la jubilación activa o el teletrabajo— es imprescindible si queremos mantener la productividad.

Y la tercera pata es la tecnología. La inteligencia artificial y la automatización no sustituirán al relevo generacional, pero sí pueden ayudar a tapar parte del agujero. ¿Cómo? Automatizando tareas repetitivas, reduciendo errores y liberando tiempo para trabajos de mayor valor añadido. En sectores como los cuidados, la industria o el turismo puede marcar la diferencia. “Si alineamos tecnología y talento, este desafío se convierte en una oportunidad”, apunta Mesonero.

Las comunidades autónomas con mayor déficit de relevo generacional en España

El problema no es solo valenciano. En realidad, se repite en toda España. La media nacional está en 2,9 jubilaciones por cada nueva incorporación. Pero hay comunidades donde la situación es todavía más complicada.

En Euskadi, por ejemplo, la proporción se dispara: 4,6 personas se jubilarán por cada joven que entre al mercado laboral en los próximos diez años. Es el peor dato de todo el país. Muy cerca están Castilla y León y Galicia, ambas con 4,4; y Asturias, con 4. También destacan en la parte negativa Extremadura (3,6), Cantabria (3,5), Canarias (3,3) y Navarra (3,1). El patrón es común: más envejecimiento y menos jóvenes trabajando. En Euskadi, por ejemplo, solo el 27 % de los menores de 25 años está en activo, muy lejos del 37,8 % de media nacional.

En el lado contrario, las cifras son algo más amables. Murcia presenta una ratio de 2; Cataluña, de 2,2; y Baleares, de 2,6. Pero incluso en estas comunidades, que son las “mejor paradas”, la realidad es dura: por cada joven que entra, dos trabajadores salen. La tendencia, en definitiva, es común a toda España.

La Comunitat Valenciana se sitúa en un punto intermedio, con 2,8 jubilaciones por cada nuevo trabajador. No es la peor, pero tampoco puede relajarse. El desafío es el mismo: evitar que el mercado laboral pierda fuerza a un ritmo que la economía no puede soportar. Y aquí no valen soluciones a medias. Si no se aprovecha todo el talento disponible —migrantes, sénior y jóvenes—, el futuro laboral de la Comunitat y del país quedará en entredicho.

El reto está ahí. Una Comunitat que se queda sin relevo, que pierde trabajadores a un ritmo mucho mayor de lo que entran. Y una década por delante en la que habrá que decidir: o se aprovecha todo el talento disponible, o el mercado laboral valenciano sufrirá un golpe difícil de asumir.

¿Qué opinas tú? ¿Estamos preparados para afrontar este reto demográfico y laboral o la Comunitat necesita medidas más urgentes?

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