Una aria de Wagner traducida al valenciano en el siglo XIX. Un tenor brasileño interpretando versos de Teodor Llorente a pocos metros de la Catedral. Y el estreno de una obra compuesta expresamente para la ocasión. El pasado martes, 9 de junio de 2026, el histórico edificio de L'Almodí de València acogió el segundo concierto del ciclo dedicado al Santo Cáliz, una velada que fue mucho más que música: supuso también la presentación oficial del Patronato de la Fundación Santo Cáliz y de la figura del socio colaborador de la entidad.
Una noche de romanticismo alemán y Renaixença valenciana
El concierto, titulado 'Del mito a la reliquia', congregó a más de un centenar de personas en el Centro de Recepción del Visitante del Santo Cáliz, ubicado en la plaza de Sant Lluís Bertran. El espacio, que desde la apertura del III Año Jubilar ha acumulado ya más de 30.000 visitantes, se convirtió por unas horas en escenario de un diálogo cultural insólito: el que se establece entre el romanticismo alemán del siglo XIX y el movimiento de recuperación de la lengua y la cultura valencianas conocido como la Renaixença.
La directora del Centro de Recepción de Visitantes, Alicia Palazón, fue la encargada de presentar la pieza central de la velada: el aria wagneriana In fernem Land, extraída de la ópera Lohengrin, cuya letra fue adaptada al valenciano por el poeta Teodor Llorente bajo el título Lo Sant Graal. Una conexión que, lejos de ser anecdótica, ilustra cómo el mito del Santo Grial atravesó fronteras, idiomas y tradiciones culturales en plena ebullición romántica europea. Palazón aprovechó también para reivindicar la figura de Francisco Viñas, tenor catalán de finales del siglo XIX y principios del XX, como uno de los grandes divulgadores de la reliquia valenciana a través de su arte.
El tenor Matheus Pompeu interpretó In fernem Land en su versión valenciana y el célebre Coro de los Peregrinos de Tannhäuser, también de Wagner, acompañado por la Filarmonía Hispánica. Ambas piezas fueron adaptadas expresamente para el concierto por David Eres Brun, director de la agrupación. La noche reservó además un estreno absoluto: el 'Preludio del Grial', obra de nueva creación compuesta por el propio Eres Brun.
La puesta de largo de una fundación con vocación de futuro
El evento no fue solo un concierto. Sirvió de marco institucional para la presentación del Patronato de la Fundación Santo Cáliz y de la figura del socio colaborador, dos estructuras que buscan ampliar el respaldo civil e institucional a la entidad. El III Año Jubilar del Santo Cáliz 2025-2026 se presenta como una oportunidad única para reforzar la identidad de València como ciudad del Santo Cáliz y referente internacional de fe, cultura y ciencia.
"Seguir trabajando para llevar a cabo acciones enriquecedoras para la ciudad" - Carlos Alfonso, presidente de la Fundación Santo Cáliz
Alfonso también instó a los valencianos a que, como custodios de la reliquia, "protejamos y promocionemos esta reliquia que tenemos el placer de proteger y custodiar en la Catedral".
Al acto asistieron representantes de distintos ámbitos de la vida pública valenciana: la concejala de Turismo, Innovación e Inversiones, Paula Llobet; la consellera de Justicia e Interior de la Generalitat, Nuria Martínez; la primera tenienta de Alcaldía y concejala de Hacienda, María José Ferrer San Segundo; el gerente de la Fundación Santo Cáliz, Agustín Moliner; el vicario general y deán de la Catedral de València, Vicente Fontestad; el decano del Colegio de Abogados de València, José Soriano, y el presidente de la Real Sociedad Valenciana de Agricultura, Rafael Aznar, entre otros.
Un año jubilar que no se agota en lo religioso
En 2014, el papa Francisco aprobó un jubileo in perpetuum, llamado «Año Jubilar Eucarístico por el Santo Cáliz», a celebrar cada cinco años. El de 2026 es, por tanto, una cita con vocación de permanencia. El Santo Cáliz no es solo una pieza de orfebrería medieval: su identificación con el mítico Santo Grial lo ha proyectado más allá de los muros de la Catedral, y frente a versiones legendarias situadas en lugares como Escocia o Francia, el de Valencia es el único que cuenta con una trazabilidad histórica continua y respaldada por documentos.
La programación del año jubilar incluye un ciclo de conciertos sobre el Santo Cáliz, a cargo de la Filarmónica Hispánica, con el objetivo de reforzar la dimensión cultural, artística y musical de la reliquia. Este segundo concierto, respaldado por la Concejalía de Turismo del Ayuntamiento de València, confirma que la apuesta por la música como vía de divulgación patrimonial no es un gesto simbólico, sino una línea de trabajo sostenida. La afluencia al centro ha mostrado una trayectoria ascendente y constante, atrayendo a numerosos grupos de diversas procedencias, y la Fundación está recibiendo solicitudes de reserva que se extienden más allá de la finalización del Año Jubilar. Que Wagner suene en valenciano bajo las bóvedas de un edificio medieval, a unos pasos de donde se custodia el cáliz que la tradición vincula a la Última Cena, dice bastante sobre el tipo de proyecto cultural que València está construyendo a su alrededor.

