Siete siglos y medio después, Jaume I sigue siendo mucho más que un nombre en un libro de historia. La Generalitat Valenciana ha presentado en el Centre del Carme de Cultura Contemporània la programación oficial con motivo del 750 aniversario del fallecimiento del monarca, una conmemoración que arranca esta misma semana y se extenderá a lo largo de los próximos meses con decenas de actividades culturales, educativas, académicas, patrimoniales, musicales y turísticas repartidas por las tres provincias.
El rey al que la historia conoce como "el Conquistador" murió el 27 de julio de 1276, tras un reinado de 63 años, el más largo de cualquier monarca en toda la historia de España. Fue él quien convirtió las tierras conquistadas en Valencia en un reino diferenciado dentro de la Corona de Aragón, gracias a la elaboración legislativa de los Fueros de Valencia, els Furs. Un legado jurídico, institucional e identitario que, según el Consell, no ha perdido vigencia. La pregunta que sobrevuela toda la conmemoración es tan sencilla como profunda: ¿qué queda hoy de aquel rey medieval en la vida cotidiana de los valencianos?
Un rey que forjó una identidad
Jaume I probablemente no sabía leer ni escribir, pero encargó a un funcionario real su biografía, el Llibre dels Feits, que se convirtió en la primera de las cuatro grandes crónicas reales en catalán. Para mallorquines y valencianos, fue el gran rey, el padre fundador de los reinos, el creador de sus señas de identidad hasta nuestros días: territorio, lengua, fueros, moneda e instituciones. Recurrió al Derecho y la Justicia como vías pacíficas para establecer normas de convivencia y su ideal fue la unidad de legislación y de jurisdicción, algo que logró con la promulgación de los Furs, código único de todo el nuevo Reino.
Es precisamente esa dimensión fundacional la que el Consell quiere poner en valor. El vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, José Díez, fue directo en su argumentación durante la presentación:
"Esta conmemoración trata de reflexionar sobre la vigencia de un legado que siete siglos y medio después sigue siendo fundamental para comprender quiénes somos y cómo se forjó la personalidad histórica, jurídica e institucional de nuestra tierra" - José Díez, vicepresidente segundo y conseller de Presidencia de la Generalitat Valenciana
La consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, subrayó que la Generalitat ha diseñado una programación "amplia, diversa y vertebradora" con el propósito de "generar conocimiento, fomentar la participación ciudadana y acercar nuestra identidad y nuestra historia a las nuevas generaciones", combinando investigación, divulgación, educación, patrimonio y cultura.
Por su parte, la consellera de Justicia, Transparencia y Participación, Nuria Martínez, defendió que profundizar en el conocimiento de este legado y preservar su memoria "constituye una tarea de gran interés público que los poderes públicos deben asumir como parte de su responsabilidad institucional".
La semana clave: campanas, conciertos y una fecha simbólica
La programación arranca con una carga simbólica inmediata. El 24 de julio, la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu acogerá el espectáculo de danza y música medieval 'La danza del Rey'. Al día siguiente, el 25 de julio, el Festival Internacional de Música Antiga i Barroca de Peñíscola será el escenario del concierto 'El Conqueridor', a cargo de la reconocida Capella de Ministrers. Y el 28 de julio, la Biblioteca Valenciana cerrará esa primera semana con el concierto medieval 'Planh a la mort de Jaume I'.
El 27 de julio, fecha exacta en la que se cumplen 750 años de la muerte del monarca, será la jornada de mayor carga emocional e institucional. Ese día habrá un volteo general de campanas en las tres provincias, participación institucional en la Misa de Angelis y el Te Deum en la Catedral de València, y un concierto en el Centre del Carme de Cultura Contemporània dirigido por Gérard Zuchetto. El Real Monasterio de Santa María del Puig acogerá además una jornada conmemorativa con ofrenda floral en recuerdo al rey.
De octubre a diciembre: la dimensión académica y educativa
La programación no se agota en el verano. Entre septiembre y diciembre, el Archivo del Reino de Valencia organizará una exposición documental sobre la creación y consolidación del Reino de Valencia, mientras que la Biblioteca Valenciana ofrecerá talleres participativos, representaciones teatrales y actividades familiares inspiradas en el Llibre dels Fets y en la figura del rey.
Del 5 al 7 de octubre, València acogerá el congreso 'Jaume I y la formación del Reino de Valencia', que reunirá a especialistas de referencia para analizar el contexto histórico y la trascendencia institucional de su reinado. La dimensión académica se complementará con nuevas jornadas histórico-jurídicas sobre su legado institucional, organizadas desde el ámbito de Justicia.
En el terreno educativo, la Generalitat impulsará una edición especial del concurso 'Desafío Minecraft Education', una apuesta que merece atención: se trata de acercar la historia medieval valenciana a los escolares a través de videojuegos, cruzando el siglo XIII con las herramientas digitales del siglo XXI.
Música, cine, arte y turismo: un programa para todos
La oferta cultural se desplegará en múltiples formatos y espacios. La programación incluye el Festival Jaume I en el Real Monasterio de Santa María de El Puig, un ciclo de cine medieval en la Filmoteca Valenciana, conferencias especializadas en el Museo de Bellas Artes de València y conciertos de los conservatorios superiores de València y Castelló. A ello se suman actividades vinculadas al Centenar de la Ploma, propuestas de arte y pensamiento contemporáneo en el Centre del Carme, una instalación escultórica y musical inspirada en la figura del monarca, y el proyecto musical y audiovisual '9 d'Octubre, Llum de Futur', promovido por el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.
En clave territorial, la iniciativa turística 'Camins de Jaume I', promovida por Turisme Comunitat Valenciana, permitirá redescubrir enclaves históricos vinculados al monarca en las tres provincias, convirtiendo la conmemoración en una excusa perfecta para recorrer el territorio con otra mirada. No es casual: la obra de Jaume I como conquistador y legislador hizo que se le viera como el punto de arranque del período de máximo esplendor de la Corona de Aragón. Recuperar esa memoria hoy, cuando la identidad valenciana sigue siendo un debate vivo, no parece un ejercicio menor ni puramente nostálgico.


