Sagunto se juega la Bandera Verde en las semanas más calurosas del verano: el reciclaje de vidrio en la hostelería, a examen

Sagunto está en la recta final de la campaña Bandera Verde de Ecovidrio, con 157 establecimientos hosteleros evaluados y el verano como prueba de fuego.

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El verano no solo es la temporada del turismo y las terrazas. También es, sin que muchos lo noten, el momento en que bares, restaurantes y chiringuitos generan más residuos de envases de vidrio que en cualquier otra época del año. Y es precisamente ahora cuando Sagunto se la juega. La ciudad y su hostelería están en la recta final de la campaña Bandera Verde de la Sostenibilidad de Ecovidrio, una competición entre municipios costeros que premia a quienes mejor gestionan ese torrente de botellas y envases que el verano arrastra consigo.

Una carrera contra el reloj y el calor

La edición actual —la séptima del Movimiento Banderas Verdes— ya ha superado su ecuador, y las próximas semanas serán decisivas. Esta época del verano supone un punto álgido de producción de residuos de envases de vidrio en los establecimientos HORECA de las zonas de playa , lo que convierte cada terraza llena y cada barra concurrida en una oportunidad —o en una amenaza— para las cifras de reciclaje del municipio.

Más de 3.000 establecimientos hosteleros y 28 municipios de la Comunitat Valenciana participan este verano en esta séptima edición. Solo dos de ellos se harán con la preciada Bandera Verde al final de la temporada. La presión, por tanto, es real.

Los bares de Sagunto, bajo la lupa

Para saber cómo está respondiendo la hostelería local, la consultora Ecosilvo ha llevado a cabo un trabajo de campo exhaustivo. Ha encuestado a 157 establecimientos del canal HORECA de la ciudad para conocer el grado de separación de las diferentes fracciones de residuos, con especial atención a los envases de vidrio. Los datos ofrecen una imagen bastante positiva, aunque con margen de mejora: de esos 157 locales auditados, 117 separan correctamente el vidrio, 120 los envases ligeros, 110 el papel y el cartón, 119 la fracción orgánica y 117 el aceite de cocina usado.

Son cifras que, traducidas a porcentajes, hablan de una mayoría de establecimientos comprometidos, pero también de una minoría que todavía no se ha sumado del todo. En un concurso donde cada kilo de vidrio reciclado cuenta, esa brecha importa.

Para llegar a más ciudadanos y reforzar la concienciación, educadores ambientales de Mirada Circular (Imedes) instalaron una carpa informativa en la playa de Almardà, desde la que también se sortearon la semana pasada dos mini-iglús para el reciclaje de vidrio entre los visitantes que se acercaron al punto informativo.

Lo que está en juego: toneladas de CO₂ y materias primas

Más allá de la competición entre municipios, los datos globales del Movimiento Banderas Verdes revelan el alcance real de lo que se consigue cuando la hostelería recicla bien. Gracias a este movimiento, en 2025 se recogieron 66.800 toneladas de envases de vidrio en las 116 localidades costeras participantes. El posterior reciclado logró evitar la emisión de 38.700 toneladas de CO₂ a la atmósfera y la extracción de 80.000 toneladas de materias primas. Además, supuso un ahorro energético equivalente a 47.700 MWh.

Para hacerse una idea de la escala: 38.700 toneladas de CO₂ equivalen aproximadamente a las emisiones anuales de varios miles de vehículos circulando por carretera. No es una cifra abstracta; es el resultado directo de que un camarero separe correctamente la basura al final de su turno.

Una competición con historia y con rivales

El sistema de puntuación distingue a los municipios más comprometidos con criterios como el aumento de la recogida selectiva, la participación de la hostelería y la implicación de los consistorios locales. En la pasada edición, más de 155 establecimientos hosteleros de Sagunto participaron, aunque el galardón se lo llevaron Calpe y Peñíscola. Este año, ambas localidades aspiran a revalidar su título, lo que convierte a Sagunto en retadora en toda regla.

Como novedad en esta edición, los municipios que obtengan la mayor puntuación en cada comunidad autónoma serán premiados con una jornada de sensibilización a través de educadores ambientales que informarán a los vecinos sobre el reciclaje de envases de vidrio. Un incentivo adicional que amplía el impacto más allá del podio.

El reciclaje de vidrio en verano no es solo una cuestión medioambiental: es también una cuestión de identidad municipal. Que un pueblo costero cuide lo que genera cuando está en su momento de mayor actividad dice mucho de cómo entiende el turismo y su relación con el entorno. Las próximas semanas dirán si Sagunto está a la altura del reto.