Un clásico del cine negro que fracasó en su estreno llega a los jardines del Palau de la Música: la Filmoteca d'Estiu programa 'La noche del cazador

La Filmoteca d'Estiu proyecta el 1 y 2 de agosto 'La noche del cazador' (1955), obra maestra única de Charles Laughton, dentro del ciclo 'Un río de cine'.

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Filmoteca d'Estiu
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Hay películas que el tiempo tardó en reconocer. La noche del cazador, rodada en 1955 por el actor británico Charles Laughton, fue recibida con indiferencia —y hasta con rechazo— cuando se estrenó. Siete décadas después, se la considera una de las obras más perturbadoras, originales e influyentes de la historia del cine. Los días 1 y 2 de agosto, a las 22.30 horas, la Filmoteca d'Estiu la lleva a los jardines del Palau de la Música de València para que el público pueda redescubrirla bajo el cielo nocturno.

Una única película, una obra maestra

Que Laughton solo se pusiera detrás de la cámara una vez en su vida convierte esta cinta en una rareza cinematográfica casi sin parangón. La tenebrosa fábula gótica sureña de Charles Laughton alcanza una rara perfección visual, notable por ser la única película dirigida por el célebre actor. Laughton quedó prendado de la novela de Davis Grubb, publicada en 1953 y basada remotamente en hechos reales, sobre un falso predicador que vaga por los caminos asesinando a mujeres para quedarse con su dinero. Poco tiempo tardó en trasladar esa historia a la gran pantalla. El resultado fue tan inclasificable que el público de la época no supo bien qué hacer con él.

En 1955 el film no fue bien acogido, y solo el paso de los años le concedió el estatus de obra maestra. Un destino paradójico para una película que, vista hoy, parece anticipar décadas enteras de cine de terror psicológico y de autor.

El mal con traje de predicador

La historia arranca en el sur de los Estados Unidos, durante los años más duros de la Gran Depresión. Ben Harper, condenado a muerte por un robo de 10.000 dólares, guarda un secreto que podría costarle la vida a sus hijos: el escondite del botín. Antes de entrar en prisión, oculta el dinero en la muñeca con que juega su hija Pearl, en presencia de su otro hijo John, a quien hace jurar que nunca dirá nada. En la cárcel, sin embargo, comparte celda con Harry Powell, un falso predicador que intuye la existencia del dinero y que, en cuanto recupera la libertad, emprende una cacería sin piedad.

Robert Mitchum es el predicador que sale de entre las sombras y que lleva tatuadas en los nudillos de ambas manos las palabras «amor» y «odio». Un personaje que se ha convertido en uno de los grandes villanos del séptimo arte. La película basa buena parte de su encanto en los contrastes: aúna tonos infantiles en la historia, vista en gran parte a través de los ojos de los niños, con toques realmente siniestros tanto en los paisajes como en los personajes.

El ansia de Harry Powell por encontrar el dinero le hace iniciar una frenética persecución para atrapar a los niños que han huido, una persecución implacable que se precipita por derroteros inquietantes e inopinados donde los pequeños deben huir con rapidez y astucia para sobrevivir. En ese punto, el film abandona cualquier realismo y se convierte en algo parecido a un cuento de terror para adultos.

'Un río de cine', el hilo conductor del ciclo

La noche del cazador inaugura 'Un río de cine', el ciclo temático de la Filmoteca d'Estiu de este año, que reúne ocho largometrajes y dos cortometrajes en los que el río ocupa un lugar protagonista en la trama. No es una elección casual en el caso de Laughton: el río no es un mero escenario en su película, sino un elemento visual de enorme potencia dramática y el corazón de una de las secuencias más recordadas de toda la historia del cine.

Antes de cada proyección, las sesiones se abrirán con un montaje de imágenes de la colección de cine aficionado y familiar de la Filmoteca Valenciana. En esta edición, la selección está dedicada a los ríos valencianos: el Turia, el Júcar y el Segura, captados por aficionados con cámaras de 9,5 y súper 8 milímetros. Imágenes domésticas que, lejos de ser meras curiosidades, forman parte de una misión institucional: la salvaguarda del patrimonio audiovisual valenciano y de la memoria colectiva.

Cine al aire libre en los jardines del Palau

La Filmoteca d'Estiu es una actividad de la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades, organizada por el Institut Valencià de Cultura a través de la Filmoteca Valenciana. Las proyecciones se celebran de lunes a domingo, excepto los miércoles, con inicio a las 22.30 horas. El recinto abre sus puertas, junto con la taquilla y el servicio de bar, a las 21.30 horas. La programación completa y la venta anticipada de entradas están disponibles en la página web del IVC.

Para quien todavía no la haya visto, la oportunidad es difícil de ignorar: un clásico del cine negro proyectado al aire libre, en los jardines del Palau de la Música de València, cedidos por el Ayuntamiento de la ciudad. Y para quienes ya la conocen, volver a encontrarse con la sombra amenazante de Harry Powell bajo el cielo de agosto tiene su propio encanto. Porque hay películas que, cuantas más veces se ven, más cosas revelan.