Peñíscola suma un nuevo festival a su ya consolidado calendario cultural. El Institut Valencià de Cultura (IVC) presenta el I Romàntic Fest, una cita inédita dedicada a la canción melódica, el bolero y la música hispanoamericana que se celebrará los días 19 y 20 de junio en el Palau de Congressos de la localidad castellonense. Con entradas a solo 10 euros, la propuesta aspira a conquistar a un público amplio que, quizás sin saberlo, lleva toda la vida tarareando este repertorio.
No es casualidad que la apuesta llegue de la mano del IVC. La institución ya tiene presencia consolidada en Peñíscola con el Festival Internacional de Jazz y el Festival de Música Antiga i Barroca, dos referencias del circuito cultural valenciano. El Romàntic Fest se incorpora ahora a esa familia como una propuesta diferente, más popular en el mejor sentido del término: cercana, emotiva y con raíces profundas en la tradición musical de España y América Latina.
"El festival nace como un espacio de encuentro para los amantes de la canción melódica y la música romántica, dirigido a un público amplio y diverso, reuniendo propuestas de gran calidad artística y amplia trayectoria." - Beatriu Traver, directora adjunta de Música y Cultura Popular del Institut Valencià de Cultura
"Una nueva cita musical y de calidad que llega, una vez más, gracias a la colaboración de ambas instituciones, para seguir ampliando la oferta cultural en Peñíscola y comarca." - Andrés Martínez, alcalde de Peñíscola
Manu Tenorio abre el festival con 'El origen'
El viernes 19 de junio, a las 20.00 horas, será el turno de Manu Tenorio. Uno de los principales artistas surgidos de la primera edición de Operación Triunfo , el cantante sevillano llega a Peñíscola con un proyecto que mira hacia atrás para avanzar hacia delante. 'El origen' es un disco que combina melodías cautivadoras con modernidad electrónica, rindiendo homenaje a los clásicos de la canción melódica, con temas como 'Momentos', tributo a Julio Iglesias, y 'Vámonos', un clásico de la canción mexicana.
El propio Tenorio ha descrito el álbum como "la segunda parte de una trilogía" formada por "clásicos melódicos conocidos a través de grandes voces, como Moncho", con los que quería recuperar "esa figura universal" del cantante melódico. Una ambición que, en un panorama musical dominado por el reguetón y el trap, tiene algo de gesto contracultural: reivindicar la canción bien construida, la melodía que se queda. Con más de veinte años de carrera, Manu Tenorio demuestra que la música romántica no es nostalgia, sino vigencia.
Charanda y Jacaranda, el sábado 20
La segunda jornada, el sábado 20 de junio a las 20.30 horas, reunirá sobre el escenario a dos formaciones con historias muy distintas pero unidas por el mismo amor a la música romántica y las voces corales.
Charanda lleva cerca de dos décadas recorriendo escenarios con una propuesta que nació de la experiencia directa: sus integrantes vivieron en distintos países de América Latina y trajeron consigo ritmos, influencias y tradiciones que hoy conforman un sonido genuinamente mestizo. La agrupación ha participado en festivales internacionales y conciertos solidarios, una trayectoria que habla tanto de calidad artística como de compromiso.
Jacaranda, por su parte, es un nombre que resuena con fuerza en la memoria musical de la Comunitat Valenciana. Fundado en Castellón en 1984, el grupo acumula más de cuatro décadas de fidelidad al bolero y a las armonías vocales, un estilo propio que le ha valido numerosos reconocimientos dentro del panorama romántico español. Escuchar a Jacaranda es, de alguna manera, escuchar la historia de una forma de cantar que el tiempo no ha conseguido borrar.
Una apuesta institucional con precio popular
El Romàntic Fest es una iniciativa del Institut Valencià de Cultura, impulsada dentro del Plan Endavant y con el respaldo del Ayuntamiento de Peñíscola y la colaboración del Gran Hotel Peñíscola. Las entradas están disponibles en taquillas y en la web del IVC (ivc.gva.es) a un precio de 10 euros, una cifra que en el contexto actual del mercado de espectáculos resulta casi una declaración de intenciones: la cultura de calidad puede —y debe— ser accesible.
Peñíscola, ciudad que combina con soltura el turismo de sol y playa con una programación cultural de altura, cierra así un triángulo de géneros musicales que va del jazz al barroco y ahora alcanza el bolero. Tres festivales, tres públicos, y una misma convicción: que la música en vivo, en un enclave con semejante fuerza paisajística, es una experiencia difícil de igualar.

