Un verano de 1925, un joven escritor americano de 26 años bajó del tren en la Estación del Norte de Valencia con maletas, cuadernos y la ambición de quien ya intuye que está a punto de escribir algo grande. Ese día, Ernest Hemingway comenzó a teclear las primeras 60.000 palabras de lo que se convertiría en Fiesta, una de las novelas más influyentes del siglo XX. Casi cien años después, el Ayuntamiento de València ha decidido que esa historia merece ser contada en voz alta, a pie de calle y sin coste alguno: las rutas Hemingway regresan este mes de junio con dos itinerarios guiados y gratuitos por los escenarios que marcaron al Premio Nobel de Literatura en la ciudad.
Un Nobel con raíces mediterráneas
Hemingway visitó por primera vez València en julio de 1925 y, desde ese momento, estableció una relación duradera con la ciudad. Fue precisamente aquí donde comenzó a escribir Fiesta (The Sun Also Rises), ambientada en las jornadas taurinas de la Feria de Julio. No fue un capricho turístico: aquel verano el escritor seguía la gira del torero Cayetano Ordóñez, que tras los Sanfermines de Pamplona toreaba en la Feria de Julio de Valencia. Llegó a la Estación del Norte y se alojó en el Hotel Reina Victoria, en la céntrica calle Barcas. El 21 de julio, justo el día que cumplía 26 años, mandó a su padre una carta desde la cercana oficina de Correos que hoy domina la plaza del Ayuntamiento.
Hoteles y restaurantes centenarios que todavía hoy tienen abiertas sus puertas guardan la memoria de ese vínculo. La relación de Hemingway con la ciudad no se limitó a aquella primera visita. Durante la Guerra Civil estuvo en Valencia como corresponsal para varios periódicos, experiencia que le serviría de inspiración para Por quién doblan las campanas. En una carta a su amigo Waldo Pierce, en 1928, escribió que en Valencia "es condenadamente estupendo comer en la playa o en la ciudad un buen melón con una jarra de cerveza muy fría." Un hombre de gustos concretos y lugares concretos. Y esos lugares todavía existen.
Dos rutas, dos caras de la ciudad
El Ayuntamiento diseñó originalmente estos itinerarios con motivo del centenario de aquella primera visita, y el éxito de la propuesta ha llevado a recuperarlos en junio de 2026. Las visitas se realizan a pie, son gratuitas y tienen una duración aproximada de hora y media. Dos recorridos, dos estados de ánimo de Hemingway.
El primero recorre el centro histórico de València, donde Hemingway se dejó seducir por el ambiente cultural e intelectual de la época. En este recorrido se visitan enclaves como el Hotel Excelsior, la Estación del Norte, la Plaza de Toros, el edificio de Correos, el Ayuntamiento de València, el Hotel Reina Victoria, el Hotel Inglés, el Café El Siglo, el Micalet, el Café Ideal, el Hotel Vincci y el Hotel Royal. Es, en cierto modo, el itinerario del Hemingway intelectual: el de las tertulias, las crónicas de guerra y las habitaciones de hotel donde nacieron novelas.
El segundo recorrido se centra en la zona marítima, reflejo del hedonismo y la calma que Hemingway encontró junto al Mediterráneo. Incluye espacios como la antigua estación del Grau, la estación marítima, el urinario Chaves, el restaurante La Pepica, los Berenadors, la playa de les Arenes, l'Escorxador y la Casa dels Bous. El Hemingway de la playa, del pescado fresco y del sol de la Malva-rosa: el que se escapaba de Europa para recordar por qué valía la pena seguir escribiendo.
Fechas, horarios e inscripción
La primera ruta, por el centro histórico, se celebrará el viernes 12 de junio a las 19:00 horas, con salida desde la plaza del Ayuntamiento. La segunda, por la zona marítima y la playa de la Malva-rosa, tendrá lugar el viernes 19 de junio, también a las 19:00 horas, partiendo desde el Balneario Las Arenas. Ambas actividades se desarrollarán en valenciano. Las personas interesadas pueden inscribirse y obtener más información a través del correo electrónico [email protected].
"Esta iniciativa se enmarca en la apuesta municipal de reforzar el turismo cultural" - Paula Llobet, concejala de Turismo del Ayuntamiento de València
Detrás de la iniciativa hay una estrategia clara de posicionamiento. La ruta rinde homenaje a Hemingway mientras ofrece a valencianos y visitantes la oportunidad de redescubrir la ciudad desde una perspectiva literaria e histórica. En un momento en que el turismo cultural gana peso frente al modelo de sol y playa, apostar por rutas literarias gratuitas que conectan el presente con el pasado es, quizá, la forma más honesta de contar lo que una ciudad realmente es. Y Valencia, como bien sabía Hemingway, tiene mucho que contar.


