El bienestar no se improvisa ni se decreta. Esa fue, en esencia, la idea central que la consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Comunitat Valenciana, Marián Cano, trasladó el pasado 22 de mayo al clausurar la III Gala Premios Vida de Teulada Moraira, una ceremonia que cada año convierte el Auditori del municipio alicantino en escenario de reconocimiento para quienes tejen, en silencio y con constancia, el entramado social de la localidad.
Un galardón que ya es tradición en la Marina Alta
Los Premios Vida reconocen a vecinos, colectivos y asociaciones que con su trabajo y dedicación contribuyen al desarrollo social, cultural y humano del municipio. En esta tercera edición se otorgaron seis galardones en distintas categorías, reconociendo trayectorias de colectivos y asociaciones ejemplares, acciones solidarias y contribuciones relevantes en diferentes ámbitos de la vida local. Un evento de entrada gratuita que, además, fue emitido en directo por La 8 Mediterráneo.
El alcalde de Teulada Moraira, Raúl Llobell, ha explicado que la celebración de una tercera edición es un "motivo de celebración" que indica que la gala "se va consolidando año a año". No es una apreciación menor: pocas iniciativas municipales logran fidelizar tanto a sus vecinos como un acto que, según el propio Llobell, es un reconocimiento "del pueblo para el pueblo".
Sobre el escenario subieron asociaciones históricas, voces que mantienen viva la música local y grupos que continúan transmitiendo tradiciones de generación en generación. Entre los premiados de este año se encuentra el Club de los Leones, reconocido por su compromiso solidario y su ayuda constante a quienes más lo necesitan.
Cano: el bienestar se construye con personas, no solo con infraestructuras
La clausura institucional corrió a cargo de Marián Cano, quien aprovechó su intervención para reivindicar algo que, paradójicamente, suele quedar fuera de los grandes titulares de política económica: el valor de lo cotidiano. La consellera subrayó que el bienestar de una sociedad no depende únicamente de grandes inversiones o estructuras públicas, sino de las personas que dedican su tiempo y esfuerzo a mejorar la vida de los demás. Una afirmación que, dicha desde el cargo que ocupa, adquiere un peso particular.
"El bienestar nace en lo cercano, en los gestos cotidianos y en la generosidad de quienes hacen que una comunidad funcione mejor" - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Comunitat Valenciana
En esa misma línea, Cano destacó el papel del tejido asociativo y de la implicación ciudadana como elementos clave para generar comunidades más cohesionadas y resilientes, un concepto este último que ha ganado protagonismo en el debate político valenciano tras los episodios de emergencia vividos en los últimos años.
Cultura, identidad y sentido de pertenencia
La representante del Consell también puso en valor la cultura, las tradiciones y el patrimonio local como factores que van más allá de lo simbólico. Preservar la identidad local, sostuvo, permite fortalecer los vínculos entre generaciones y preparar a la sociedad para los retos del futuro. No es un mensaje nuevo, pero resulta especialmente pertinente en municipios como Teulada Moraira, donde la convivencia entre una numerosa población extranjera residente y la comunidad local exige un esfuerzo continuo de integración y reconocimiento mutuo.
La consellera también tuvo palabras de reconocimiento expreso para quienes desempeñan funciones de servicio público: agentes de seguridad, trabajadores de servicios esenciales, todos aquellos cuya labor garantiza la convivencia diaria y cuya contribución, dijo, "constituye una aportación esencial para la calidad de vida de todos".
La economía, cuando tiene sentido social
Titular de la cartera de Industria, Cano no podía dejar de abordar el papel de la actividad económica, pero lo hizo desde un enfoque que va más allá de los datos macroeconómicos. Defendió que la industria y el turismo solo cumplen su función plena cuando apuestan por la innovación, la sostenibilidad, la creación de empleo de calidad y el respeto al entorno y a la cultura local.
"La economía cobra sentido cuando contribuye a generar oportunidades, estabilidad y desarrollo para las personas" - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Comunitat Valenciana
En ese marco, subrayó que las empresas no son actores ajenos a la comunidad, sino agentes sociales capaces de impulsar el progreso de los territorios. Una visión que, de fondo, plantea una pregunta incómoda pero necesaria: ¿hasta qué punto las empresas de un municipio turístico como Teulada Moraira se implican en su tejido social más allá del beneficio económico?
Tres patas para afrontar los retos del presente
La consellera cerró su discurso con una apuesta por la colaboración tripartita entre sociedad civil, empresas e instituciones. Cada actor, argumentó, tiene un rol diferenciado pero complementario: las asociaciones aportan cercanía y compromiso; las empresas generan recursos y oportunidades; y las administraciones ofrecen el marco para garantizar la igualdad y la cohesión social. Tres patas que, si fallan al unísono, difícilmente pueden sostenerse por separado.
El reconocimiento público, insistió Cano, no es un simple gesto simbólico, sino un instrumento para visibilizar valores como la solidaridad, el esfuerzo y la dedicación, y para generar referentes positivos en la sociedad. Los Premios Vida de Teulada Moraira, ya en su tercera edición y con vocación de permanencia, parecen haber entendido exactamente eso: que nombrar en voz alta lo que habitualmente pasa desapercibido es, en sí mismo, una forma de construir comunidad.


