Con motivo del arranque de su gira aniversario “Diez Años Contigo”, Galván Real regresa a casa para vivir una de las noches más especiales de su carrera. Este sábado 23 de mayo, la Plaza de Toros de Valencia acogerá el inicio de una gira con la que el artista celebra una década de música, emociones y conexión con un público que no ha dejado de crecer dentro y fuera de España.
En esta entrevista, Galván Real habla sobre sus raíces, la evolución de su proyecto y los sentimientos que hay detrás del tour más ambicioso de su trayectoria.
Después de diez años de carrera, ¿qué significa para ti arrancar esta gira aniversario precisamente en Valencia, tu tierra?
Arrancar esta gira en Valencia tiene un significado muy especial para mí. Al final, aquí empezó todo de verdad. Han pasado diez años desde que comenzó la carrera como Galván Real, pero este sueño empezó a formarse muchísimo antes, aquí, en mi tierra, el lugar donde nací y me crié, cuando todo era todavía una ilusión y la música empezaba a formar parte de mi vida.
Valencia siempre me ha dado muchísimo cariño y siento que empezar aquí esta etapa es la mejor forma de agradecer todo lo vivido durante estos años. Creo que va a ser una noche muy especial, tanto para el público como para mí.
Has definido esta gira como la producción más ambiciosa de tu trayectoria. ¿Qué sorpresas o novedades podrá encontrar el público en “Diez Años Contigo”?
Queríamos hacer una gira que realmente estuviera a la altura de estos diez años. Va a haber una producción mucho más grande, un show mucho más cuidado visualmente, una puesta en escena diferente y momentos muy especiales que nunca habíamos hecho antes.
Más allá de la producción, creo que esta gira representa una evolución artística y personal muy importante. Cada concierto está pensado para que el público pueda conectar todavía más con las canciones, con las emociones y con todo lo que hemos construido juntos durante estos diez años.
Tus canciones conectan mucho con el público por la sinceridad de las letras. ¿Cómo ha evolucionado Galván Real como artista y como persona en esta década?
He evolucionado muchísimo, tanto musicalmente como personalmente. Con los años aprendes a mirar la vida de otra manera y eso inevitablemente termina reflejándose en las canciones.
Siempre intento escribir desde la verdad, no solo desde experiencias propias, sino también desde historias y emociones universales que forman parte de la vida de todos. Me gusta que cada persona pueda escuchar una canción y sentir que habla también de su propia historia.
Y creo que ahí está la magia de la música: en que algo que nace desde tu parte más íntima o personal pueda terminar despertando un sentimiento real en alguien y acompañarle en un momento de su vida.

En esta gira recorrerás grandes recintos de España y también darás el salto a Latinoamérica con el concierto en Chile. ¿Cómo estás viviendo esta nueva dimensión internacional de tu música?
Creo que una de las cosas más bonitas de la música es que puede unir emociones y personas, aunque estén a miles de kilómetros. Ver que canciones que nacieron desde experiencias y sentimientos tan personales hoy también llegan a Latinoamérica y a otras partes del mundo es algo muy fuerte para mí.
El concierto en Chile representa un paso muy importante para mí y para el proyecto. Me hace mucha ilusión poder llevar nuestra música a Latinoamérica y descubrir cómo se viven allí las canciones en directo.
Saber que hay personas en otras partes del mundo sintiendo las canciones igual que aquí en España es algo increíble y todavía me cuesta asimilarlo muchas veces.
Más allá de los números y las plataformas digitales, siempre hablas de la conexión con tus seguidores. ¿Qué esperas que sienta la gente cuando salga de un concierto de esta gira?
Me gustaría que la gente saliera sintiendo que ha vivido algo de verdad. Al final, un concierto no es solo cantar canciones; es compartir emociones, recuerdos e historias, sentirnos arropados mutuamente y crear una conexión real durante esas horas.
Siempre digo que lo más bonito de todo esto es la conexión que se crea con la gente. Queremos que cuando termine cada concierto el público se vaya con el corazón lleno, habiendo olvidado por un rato todo lo de fuera y llevándose un recuerdo especial de esa noche.


