Catorce mil libros para no olvidar: la Diputación de València lleva la memoria democrática a 137 bibliotecas de la provincia

La Diputació de València distribuye 1.781 nuevos volúmenes sobre memoria y derechos humanos en 137 bibliotecas municipales con una inversión de 17.000 euros.

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Natalia Énguix
Natalia Énguix

Hay municipios de la provincia de València donde la biblioteca es el único equipamiento cultural disponible. Para muchos de sus vecinos, ese edificio —a veces pequeño, a veces apenas una sala— es la única ventana abierta al conocimiento. La Diputació de València ha vuelto a apostar por ese espacio con una nueva edición de 'La Memoria en las Bibliotecas', un programa que, en una década de vida, ha colocado más de 14.000 volúmenes sobre democracia, derechos humanos y memoria histórica en los estantes de 137 municipios.

1.781 nuevos libros repartidos por toda la provincia

La nueva edición del programa, impulsada desde la delegación de Memoria Democrática que encabeza la vicepresidenta Natàlia Enguix, incorpora un lote de 13 títulos que llegarán a cada una de las 137 bibliotecas adheridas a la iniciativa. En total, 1.781 nuevos volúmenes que se suman al patrimonio bibliográfico ya distribuido en ediciones anteriores, superando así la barrera de los 14.000 ejemplares acumulados desde el inicio del proyecto. La inversión prevista para esta edición es de 17.000 euros.

La selección de obras no es arbitraria. Combina ensayo político, fotografía documental, historia social y literatura de la memoria, con títulos que van desde Derechos Humanos, de Yago Herrero y Luis de Mano, hasta Los ojos de Moscú, de Carles Senso, pasando por La nación viril, de Zira Box, o Laboratorios de Democracia, publicación elaborada conjuntamente por la Fundación Baltasar Garzón y la propia Diputación. También forman parte del lote Memoria, escuela y democracia, de Víctor Mayoral; El otro mundo, de Enrique Bonet y Joaquín López Cruces; Isidro Escandell. El sembrador de ideas, de Antonio Laguna; Luis Vidal Corella. Crónica fotográfica de la postguerra en Valencia; y Enric Moret. La memòria del marbre, de Josep Franco, ganador del premio María la Jabalina, convocado por la propia institución provincial.

"Queremos que el patrimonio documental y la memoria histórica lleguen a todas las personas, sin importar el tamaño del municipio que habiten." - Natàlia Enguix, vicepresidenta y diputada de Memoria Democrática de la Diputació de València

De 92 municipios a 137: una red que no deja de crecer

El programa arrancó con 92 municipios adheridos, y desde entonces no ha dejado de crecer. A lo largo de los años se fueron sumando localidades como Requena, Meliana, Alzira o Catarroja, entre muchas otras. En esta nueva edición, Almussafes y Chiva se incorporan por primera vez a la iniciativa, ampliando todavía más el alcance territorial del proyecto.

El funcionamiento es sencillo y, sobre todo, gratuito para los ayuntamientos. Los municipios reciben como donativo una selección bibliográfica realizada por la propia delegación, sin coste alguno para los consistorios ni para sus bibliotecas. Además, para evitar duplicados, no todos los municipios reciben los mismos títulos: el envío se adapta teniendo en cuenta las obras que cada biblioteca ya posee en su colección. Es la delegación de Memoria la que toma la iniciativa, contactando directamente con alcaldes, alcaldesas y técnicos de cultura para ofrecerles la posibilidad de sumarse.

Diez años construyendo cultura cívica desde las estanterías

El balance de una década habla por sí solo: más de 130 títulos distribuidos, más de 14.000 ejemplares circulando por rincones de la provincia que de otro modo difícilmente habrían accedido a este tipo de fondos. Todo ello en colaboración con editoriales, universidades, instituciones académicas y la Institució Alfons el Magnànim, el sello editorial de la propia Diputació.

Natàlia Enguix ha subrayado en esta edición la apuesta por el componente didáctico y educativo de las políticas de memoria, una orientación que ha marcado el trabajo de la delegación durante la presente legislatura. Para la vicepresidenta, las bibliotecas no son solo depósitos de libros, sino "espacios de conocimiento, diálogo y convivencia" donde la ciudadanía puede encontrar herramientas para entender el pasado y reflexionar sobre el presente.

"La colaboración con universidades, instituciones y ayuntamientos es clave para ampliar el acceso y enriquecer las colecciones locales." - Natàlia Enguix, vicepresidenta y diputada de Memoria Democrática de la Diputació de València

En un momento en que el debate sobre la memoria histórica sigue generando tensiones en el espacio público, iniciativas como esta proponen un camino diferente: no la confrontación, sino el acceso tranquilo y sostenido al conocimiento. Un libro sobre la postguerra valenciana en la biblioteca de un pueblo pequeño no hace ruido, no protagoniza titulares. Pero, edición tras edición, ese silencio acumulado se convierte en algo más duradero que cualquier polémica.