El legado de Montón continúa: más hospitales públicos

Puig vol aconseguir la gestió pública de l’Hospital de Dénia abans de les eleccions de 2019

Guardar

  • Los tres meses de Montón: su lucha por la sanidad universal y contra la violencia infantil
  • La URJC investiga otro máster que cursó la exministra de Sanidad, Carmen Montón

El Gobierno valenciano se ha propuesto cerrar la legislatura con la reversión a gestión pública directa del Hospital de Denia, como ya lo hizo, el pasado mes de abril, con el Hospital de Alzira, proceso que encabezó la exconsellera de Sanidad, Carmen Montón. De esta manera, el President de la Generalitat, Ximo Puig, anunciaba, en el debate de Política General de la Comunidad Valenciana, que, antes de las elecciones de 2019, resolverá el contrato con Marina Salud (65% DKV y 35% Ribera Salud), la empresa concesionaria del Hospital de Denia, cuya concesión finalizaría en 2023.

Una estrategia, que ya se anunciaba en el programa electoral de Montón, y que la Generalitat le quiere dar continuidad, pues el objetivo de Puig es acabar con este tipo de concesiones y, a corto plazo, que la sanidad de la Marina Alta “sea cien por cien de gestión pública”. Sin embargo, la situación de Denia difiere, en un punto esencial, con la situación en la que se encontraba el Hospital de Alzira. Y es que mientras a Ribera Salud se le expiraba el plazo de la concesión, y se trataba de una finalización de contrato, el de Marina Salud no termina hasta 2023, por lo que todo apunta que el Gobierno valenciano tendrá que jugar bien sus cartas para que la empresa devuelva la gestión a la administración.

Se desconoce en qué punto se encuentran las negociaciones, eso sí, Puig ha anunciado que la reversión se realizará “con todas las garantías jurídicas, y con diálogo y consenso con la empresa concesionaria”. Lo que sí se ha asegurado es que la intención del President es conseguir el cien por cien de la gestión, y no adquirir solo la parte de DKV para tener la mayoría, y compartir el accionariado con Ribera Salud hasta que finalizara el contrato de concesión.

Además del Hospital de Denia, todavía quedan tres concesiones sanitarias: la del Hospital de Elche y Torrevieja, gestionados por Ribera Salud, y cuyos contratos expiran en 2021 y 2025; y la del Hospital de Manises, gestionado por Bupa Sanitas, y con un contrato que estará vigente hasta 2024. Sin embargo, Puig ha optado por gestionar, en primer lugar el de Denia, ya que se trata de uno de los centros que más denuncias ha recibido por parte de los usuarios, debido a la gestión.

Aun así, no todos parecen apoyar esta decisión del Gobierno valenciano de ‘rescatar’ el Hospital de Denia. El Partido Popular de Alicante se ha posicionado contra esta reversión. Sin ir más lejos, el diputado del PP, Antoni Joan Bertomeu, hacía unas declaraciones en las que señalaba que “la llegada de Marina Salud supuso un incremento en la calidad asistencial de la comarca”, y ha añadido que defenderá el modelo concesional porque “ha sido una política sanitaria muy exitosa, basada en una gestión eficaz de los recursos públicos que, ahora, está en peligro por una política basada en posturas demagógicas que no tienen en cuenta qué es lo mejor para los ciudadanos”.

Archivado en:

Destacados