El presidente de la Diputación de València, Vicent Mompó, participó este jueves en el emblemático acto de la suelta simbólica de las aguas de la Séquia Real del Xúquer, que se celebra anualmente en el Assut d'Antella. Este evento protocolario, que consiste en la apertura de las compuertas del azud, marca oficialmente el comienzo de la crucial campaña de riego, fundamental para miles de hectáreas de cultivos, especialmente en la comarca de La Ribera.
La ceremonia no solo simboliza el inicio de un ciclo agrícola vital, sino que también sirve como plataforma para reconocer el esfuerzo y la dedicación de un sector esencial. Mompó aprovechó la ocasión para poner en valor el incansable trabajo de los agricultores, quienes, a través de generaciones, han moldeado y mantenido el paisaje y la economía de la región con su labor diaria y su compromiso.
El significado del acto y la importancia del agua
La apertura de las compuertas en el Assut d'Antella es mucho más que un simple gesto administrativo; es un ritual que conecta el presente con una larga historia de gestión hídrica y desarrollo agrícola. Las aguas del río Xúquer, canalizadas a través de la Séquia Real, son el sustento de una vasta extensión de terreno cultivable, permitiendo la producción de alimentos y el mantenimiento de un ecosistema agrario único.
Este sistema de riego es vital para la economía local, ya que garantiza la viabilidad de cultivos como los cítricos, el arroz y diversas hortalizas, que son pilares de la agricultura valenciana. La disponibilidad de agua es un factor determinante para la prosperidad de las comunidades rurales y para la seguridad alimentaria de la región.
Reivindicación del sector agrícola y la identidad valenciana
Durante su intervención, Vicent Mompó enfatizó que el evento trasciende la mera gestión del agua para convertirse en una celebración de la identidad valenciana. “Hoy aquí, no solo ponemos en valor la riqueza que supone el agua y el regadío, sino nuestra identidad que indiscutiblemente pasa también por la agricultura y 'los paraísos de las Riberas'”, afirmó el presidente de la Diputación, haciendo una clara alusión al Himno de la Comunitat Valenciana.
Esta declaración subraya la profunda conexión entre la tierra, el trabajo agrícola y el patrimonio cultural de la región. La agricultura no es solo una actividad económica, sino un componente fundamental de la idiosincrasia valenciana, que ha forjado paisajes, tradiciones y un modo de vida.
- Reconocimiento a los agricultores: Se destacó su labor ininterrumpida a lo largo de generaciones.
- Valor del regadío: Esencial para la producción agrícola y la economía local.
- Identidad cultural: La agricultura como pilar fundamental de la identidad valenciana.
- Impacto regional: Beneficio directo para miles de hectáreas en La Ribera.
La Séquia Real del Xúquer: un legado histórico
La Séquia Real del Xúquer es una infraestructura hidráulica con siglos de historia, cuyo origen se remonta a la época medieval. Su construcción y mantenimiento han sido un testimonio de la ingeniosidad y la capacidad organizativa de las comunidades valencianas para aprovechar los recursos naturales. A lo largo del tiempo, ha evolucionado, pero su función esencial de distribuir el agua para el riego ha permanecido inalterable.
Este sistema no solo ha permitido el desarrollo agrícola, sino que también ha contribuido a la configuración de un paisaje cultural característico, con sus campos fértiles y sus sistemas de acequias. La gestión colectiva del agua, a través de la Comunidad de Regantes de la Séquia Real del Xúquer, es un ejemplo de gobernanza y cooperación que ha perdurado hasta nuestros días, asegurando la sostenibilidad del recurso y la equidad en su distribución.
El acto en el Assut d'Antella, por tanto, no es solo el inicio de una campaña, sino una reafirmación del compromiso con la tradición, la sostenibilidad y el futuro de la agricultura valenciana, un sector que sigue siendo vital para la prosperidad y la identidad de la región.

