Hay pueblos en la Comunitat Valenciana donde viven menos personas que en un edificio de cualquier ciudad. El 40% de los municipios de la Comunitat tienen menos de 1.000 habitantes. Son localidades que llevan décadas perdiendo vecinos, servicios y, sobre todo, presencia institucional. Ahora, la Diputació de València y la asociación Mensajeros de la Paz han decidido hacer algo poco habitual: no esperar a que la gente vaya a los servicios, sino llevar los servicios hasta la gente.
El proyecto se llama 'Caminos de Bienestar y Salud Pública' y su objetivo es claro: acercar atención preventiva a personas mayores que viven en municipios rurales de menos de 1.500 habitantes en las comarcas de la Serranía, el Rincón de Ademuz y la Vall d'Albaida. Tres territorios del interior valenciano que comparten el mismo problema estructural: la distancia, física y administrativa, que separa a sus vecinos de los servicios básicos.
Una furgoneta con voluntarios especialistas, de pueblo en pueblo
El corazón del proyecto es una unidad móvil itinerante, financiada por la Diputació de València, equipada con material portátil y acompañada por voluntariado técnico especializado. La idea es sencilla pero poderosa: la unidad llega al pueblo, los ayuntamientos ceden un espacio municipal, y los vecinos —con cita previa, priorizando a personas mayores y con movilidad reducida— reciben revisiones preventivas en cuatro ámbitos concretos: salud bucodental, visión, podología y estética personal. No es un centro de salud. Es algo diferente: una señal de que alguien se acuerda de ti aunque vivas lejos de todo.
Cada visita incluirá una revisión básica, una charla de prevención y la entrega de material informativo. Si durante la evaluación se detecta algún riesgo o afección, la persona será derivada al centro social o sanitario más cercano para garantizar la continuidad de la atención. El proyecto también busca fomentar hábitos de autocuidado a través de talleres y charlas, convirtiendo cada parada de la unidad en un pequeño evento comunitario.
"La Diputación va a seguir estando donde otros no llegan, porque la mejor política es la que elimina distancias, la que acerca oportunidades, la que escucha y actúa antes de que el problema sea mayor" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València
El acto de presentación, en Tuéjar: un símbolo en sí mismo
La iniciativa se presentó en el auditorio municipal de Tuéjar, un municipio de la Serranía que encarna exactamente el tipo de realidad que este proyecto pretende atender. El acto reunió al presidente de la Diputació de València, Vicent Mompó; la diputada de Bienestar e Inclusión Social, Imma González; el alcalde de Tuéjar, Carlos Tarazón; el Padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz; y la presidenta de Mensajeros de la Paz CV, Chelo Felip.
Mompó fue directo al argumentar la razón de ser del proyecto: que quien vive en un pueblo "sienta que no está solo y que su administración piensa en él, que llega hasta su puerta y que no le obliga a marcharse para acceder a servicios esenciales". Y añadió una dimensión que va más allá de lo sanitario: este proyecto, dijo, "habla de respeto, de reconocer todo lo que una generación hizo por construir estos pueblos y de devolverles ahora una parte de ese esfuerzo con hechos".
"Hay que acompañar y sobre todo escuchar; las personas mayores quieren contarnos sus vivencias y nosotros venimos a aprender" - Padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz
El Padre Ángel no ocultó su entusiasmo ante lo que calificó como "un proyecto nuevo con mucho futuro, que se multiplicará por más pueblos alejados de las ciudades". También reivindicó el papel histórico de los municipios rurales con una frase que resume bien el espíritu del proyecto: "Las ciudades no han nacido solas, sino que lo han hecho gracias a los pueblos". Por su parte, Chelo Felip, presidenta de Mensajeros de la Paz CV, agradeció el apoyo institucional y subrayó que "juntos somos capaces de llegar muy lejos por difícil que sea la meta".
Un problema que no es nuevo, pero que urge atender
El envejecimiento acompaña a la despoblación: de los 542 municipios de la Comunitat Valenciana, 172 muestran un índice de envejecimiento superior al 250%, lo que indica que hay 25 personas mayores de 64 años por cada 10 menores de 16. Son cifras que explican por qué proyectos como este no son un lujo, sino una necesidad. Más de 160 municipios están caracterizados como zonas con riesgo de despoblación. En muchos de ellos, la pregunta no es si habrá médico la semana que viene, sino si habrá vecinos dentro de diez años.
Según el último censo, el 53% de los municipios españoles tienen menos de 500 habitantes, y el 90% de ellos están en riesgo de extinción demográfica. En ese contexto, detrás de cada porcentaje hay vecinos que dependen de servicios básicos que, sin recursos, simplemente dejan de existir. La unidad móvil de 'Caminos de Bienestar y Salud Pública' no puede resolver sola ese panorama, pero sí puede marcar una diferencia concreta en la vida de las personas que hoy viven, envejecen y en demasiadas ocasiones se sienten invisibles en los pueblos del interior valenciano.
Más allá de las revisiones preventivas, Mensajeros de la Paz también ofrece profesionales a domicilio, un canal de envejecimiento activo y el teléfono 900 222 223 de atención ininterrumpida para quienes necesiten apoyo o simplemente sientan soledad. Porque a veces, la intervención más importante no viene con un fonendoscopio, sino con alguien que coge el teléfono.

