Una acera de 70 centímetros frente a una residencia de mayores: así estaba la travesía de San Antonio de Benagéber antes de que la Diputación intervenga con 100.000 euros

La Diputación de València mejora la seguridad peatonal en la CV-336 a su paso por San Antonio de Benagéber con una inversión de más de 100.000 euros.

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Travesía de San Antonio de Benagéber
Travesía de San Antonio de Benagéber
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Setenta centímetros. Eso era lo que tenían los peatones más vulnerables de San Antonio de Benagéber para moverse por la acera más estrecha de la travesía de la CV-336, una vía con un volumen de tráfico intenso que a diario convive con vecinos, personas mayores y usuarios de la zona deportiva del municipio. La Diputación de València ha puesto en marcha una actuación valorada en algo más de 100.000 euros para transformar ese tramo urbano y devolverle la seguridad que merecía desde hace tiempo.

La intervención, impulsada desde el área de Carreteras que dirige la vicepresidenta segunda Reme Mazzolari, se centra en los puntos kilométricos 7+100 y 7+360 de la CV-336 a su paso por el municipio, una carretera provincial que conecta San Antonio de Benagéber con Riba-Roja de Túria y que, como tantas otras vías de este tipo, hace décadas que dejó de comportarse como una carretera convencional para convertirse, en la práctica, en una calle más del pueblo.

De 70 centímetros a 1,70 metros: el cambio más visible

El corazón de la actuación está frente a la residencia de mayores. Allí, donde la acera no superaba los 70 centímetros en sus tramos más angostos, se ampliará hasta alcanzar 1,70 metros a lo largo de aproximadamente 100 metros en el margen izquierdo de la calzada. El cambio no es solo de escala: supone multiplicar casi por 2,5 el espacio disponible para caminar en un entorno donde la presencia de personas con movilidad reducida es habitual y constante.

"Pasamos de disponer en los puntos más estrechos de apenas 70 centímetros de acera a contar con 1,70 metros, una diferencia que va a suponer una mejora muy importante en términos de accesibilidad y, sobre todo, de seguridad para los peatones" - Enrique Santafosta, alcalde de San Antonio de Benagéber

La nueva sección transversal de la carretera quedará configurada con carriles de circulación de 3,15 metros y una zona de carga y descarga de 2,20 metros de anchura en el margen derecho, que además permitirá el estacionamiento de vehículos en horario nocturno. Una redistribución que, lejos de reducir el espacio para los coches, busca organizar mejor todos los usos que comparten la vía.

Un reclamo del Ayuntamiento que ahora se hace realidad

La historia de esta actuación no empieza hoy. El Ayuntamiento de San Antonio de Benagéber llevaba tiempo reclamando mejoras en este tramo, un reclamo que adquirió mayor urgencia después de que intervenciones similares se ejecutaran en municipios vecinos de la misma carretera, como l'Eliana, donde la Diputació de València ha llegado a invertir más de dos millones de euros en la mejora de la seguridad vial de la CV-336 , dejando en evidencia las carencias que aún persistían en el tramo correspondiente a San Antonio de Benagéber.

"Esta actuación responde a nuestra voluntad de seguir mejorando las travesías de la red provincial allí donde la carretera convive directamente con la actividad cotidiana de los municipios" - Reme Mazzolari, vicepresidenta segunda y diputada de Carreteras de la Diputación de València

El alcalde Santafosta también ha querido poner en valor la colaboración institucional que ha hecho posible la intervención, agradeciendo a la Diputación "que haya atendido una necesidad que desde el Ayuntamiento veníamos trasladando desde hace tiempo y sobre la que hemos trabajado conjuntamente". Una coordinación que, en este caso, se traduce en obras concretas con impacto directo en la vida diaria de los vecinos.

Más allá de la acera: drenaje, señalización y nuevo asfalto

La actuación va bastante más allá de la ampliación de la acera. Los trabajos incluyen también la mejora del sistema de drenaje, una asignatura pendiente en muchas travesías urbanas donde el agua acumulada tras las lluvias puede convertirse en un problema de seguridad adicional. Además, se intervendrá sobre el paso de peatones que conecta el casco urbano con la zona deportiva y de expansión del municipio, instalando una señal S-13 con iluminación LED que mejorará la visibilidad en ese cruce especialmente utilizado.

Los trabajos se completarán con el fresado y reasfaltado de toda la travesía y el repintado de la señalización horizontal, renovando así una superficie que acusaba el paso del tiempo y del tráfico intenso. Todo ello, según ha subrayado Mazzolari, sin corte de tráfico ni desvíos alternativos, salvo en casos puntuales en los que el tráfico se desviará hacia el margen contrario al de los trabajos. Un dato nada menor para un municipio cuya travesía, según el propio alcalde, soporta "un volumen muy importante de vehículos".

Se prevé que las obras queden finalizadas en algo más de un mes. Una intervención modesta en presupuesto pero con un impacto muy concreto: el de devolver la calle a quienes siempre debieron tenerla, especialmente aquellos que más la necesitan y que, hasta ahora, debían apañárselas con apenas el ancho de una puerta.