Cuatro historias de miedo, una lengua propia y un formato que ha resucitado el arte de narrar a oscuras. La Diputación de Valencia estrena 'Contes de les ombres', una serie de ficción sonora compuesta por cuatro relatos originales de terror pensados para acompañar los días de la Noche de Almas y Todos los Santos. Los episodios estarán disponibles entre el 28 de octubre y el 1 de noviembre en las principales plataformas de podcasts y en las redes sociales de @valenciaaladipu.
La producción, impulsada por el departamento de Fomento del Uso del Valenciano de la institución provincial, no es una apuesta aislada ni improvisada. Al principio fueron relatos con cuentos navideños y para la festividad de Tots Sants, después sobre memoria democrática. Con los años, la apuesta ha crecido hasta los 24 podcasts previstos para los próximos dos años. 'Contes de les ombres' es el último eslabón de esa cadena.
Supersticiones, secretos y fenómenos inexplicables
Los cuatro relatos que conforman la serie han sido escritos por Joanjo Garcia, Mònica Richart, Jordi Colonques e Ivan Carbonell. Cada uno de ellos propone una incursión en un universo donde conviven las supersticiones, los secretos familiares y los fenómenos sobrenaturales. No son cuentos de efectos fáciles ni sustos prefabricados: son propuestas literarias que recuperan el gusto por las historias que se cuentan a media voz, ese género que lleva siglos funcionando porque apela a algo muy primitivo en el ser humano, el miedo a lo desconocido.
La serie se incorpora a la colección 'Relats de la Nit d'Ànimes', que ya cuenta con trabajos anteriores de referencia. Sus antecesoras, 'Històries que esgarrifen' y 'Criatures misterioses', se inspiraron en obras como 'Por o fugirem', de Andana Editorial, y 'Llegendes valencianes', de Bromera, además de la serie 'Els sabors de la por', escrita por Anna Moner. Un recorrido que demuestra que el género de terror en valenciano tiene raíces y tiene futuro.
Voces que dan vida al miedo
Una buena historia de terror necesita algo más que palabras bien escritas: necesita la voz adecuada para que el miedo atraviese la pantalla. En 'Contes de les ombres', esa responsabilidad recae sobre el actor de doblaje Edu Borja y la actriz Empar Canet, dos profesionales cuya intervención no es meramente decorativa. Su trabajo refuerza la dimensión expresiva de la producción y pone en valor el papel de los locutores en valenciano, una figura demasiado a menudo invisible en el ecosistema cultural.
El universo visual de la serie lleva la firma de la ilustradora valenciana Helga Ambak, responsable de las imágenes que acompañan cada relato y de la portada de la colección 'Relats de la Nit d'Ànimes'. Su estilo, caracterizado por la expresividad de los personajes y un uso sugerente de la luz y el color, añade una capa más a una producción que entiende la cultura como algo multidisciplinar: literatura, interpretación e ilustración confluyendo en una misma experiencia.
El podcast como herramienta de normalización lingüística
Detrás de los relatos de terror hay una estrategia cultural clara. La ficción sonora había estado menos presente, casi desaparecida, de la parrilla tradicional, pero con la introducción de las nuevas tecnologías y técnicas digitales como el podcasting se ha reforzado un género que parecía olvidado. La Diputación de Valencia ha sabido leer esa tendencia y convertirla en una palanca para la promoción del valenciano.
El proyecto nació como parte del trabajo del departamento de Fomento del Uso del Valenciano para explorar nuevos ámbitos de comunicación en valenciano, como son los podcasts, archivos sonoros que se pueden escuchar online desde plataformas radiofónicas o bien descargarse en dispositivos personales. Las historias se pueden escuchar en algunas de las plataformas más conocidas: iVoox, Amazon Music, Spotify, YouTube y Apple Podcasts.
La iniciativa aprovecha el tirón emocional de la Noche de Almas para acercar la creación literaria en valenciano a nuevos públicos, especialmente a quienes consumen contenidos en formato digital antes que en papel. No es un giro menor: significa reconocer que la lengua vive donde viven sus hablantes, y hoy esos hablantes llevan auriculares puestos en el metro, en el gimnasio o antes de dormir.
En un contexto en el que el debate sobre la presencia del valenciano en los medios sigue siendo tan vivo como inevitable, propuestas como 'Contes de les ombres' demuestran que la normalización lingüística no tiene por qué venir envuelta en solemnidad. A veces basta con cuatro historias de miedo bien contadas, una voz que te susurre al oído y la oscuridad justa para que la magia funcione.

