Los pueblos de Valencia eligen piscinas, parques y tuberías: más de la mitad del mayor plan inversor de la Diputación va a deporte, zonas verdes y agua

Los municipios destinan 109 millones del Pla Obert —54,5% de lo aprobado— a deporte, zonas verdes y ciclo del agua, superando el mínimo exigido.

Guardar

Mompó i Enguix.
Mompó i Enguix.
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Cuando los ayuntamientos tienen libertad para decidir en qué gastan el dinero, ¿qué eligen? La respuesta, al menos en la provincia de Valencia, es bastante elocuente: piscinas municipales, parques, redes de agua potable y alcantarillado. Más de la mitad de los recursos del Pla Obert de la Diputació de València —el mayor programa inversor de su historia, con 350 millones de euros a cuatro años— se está destinando a mejorar instalaciones deportivas, zonas verdes y el ciclo del agua. En cifras concretas, 109 millones de euros y 661 actuaciones aprobadas hasta julio de 2026, lo que representa el 54,5% de todos los proyectos en marcha o ya ejecutados.

Más allá del mínimo obligatorio

El dato no es casual, pero sí sorprendente. Las bases del Pla Obert establecen que los municipios de más de 1.500 habitantes deben destinar como mínimo un 10% de su asignación a cada una de esas tres líneas: ciclo del agua, instalaciones deportivas y zonas verdes. Un umbral razonable, pensado para garantizar que las inversiones lleguen a servicios esenciales. Lo que nadie esperaba era que los consistorios lo duplicaran y, en algunos casos, lo triplicaran.

"Los ayuntamientos han superado todas las expectativas destinando porcentajes de entre el 15% y el 23% a esas líneas para las que fijamos un mínimo del 10% de inversión en municipios de más de 1.500 habitantes" - Natàlia Enguix, vicepresidenta primera de la Diputació de València

Para Enguix, responsable de Cooperación Municipal y coordinadora del programa, los números demuestran algo más profundo que el simple cumplimiento de una norma: revelan que los alcaldes y alcaldesas han interiorizado qué tipo de inversiones transforman de verdad la vida cotidiana de sus vecinos. Una piscina cubierta, un parque renovado o una red de agua sin fugas no aparecen en los titulares, pero sí en la conversación del bar o en la queja del vecino cuando no funcionan.

Un plan pensado para no agobiar

El Pla Obert tiene dos características que lo distinguen de los programas de inversión provincial tradicionales. La primera es su carácter cuatrienal: en lugar de imponer plazos rígidos por convocatoria anual, los municipios pueden presentar solicitudes en cualquier momento hasta el final de la legislatura, según vayan definiendo sus proyectos. La segunda es precisamente esa libertad de elección, que en la práctica ha funcionado como un incentivo real para que los consistorios planifiquen mejor.

El diseño del plan permite que cada consistorio presente sus proyectos cuando considere que están suficientemente planificados y responden a las necesidades reales de la población. No es un detalle menor: la presión de los plazos cerrados ha lastrado históricamente muchos programas de inversión pública, que acaban ejecutándose con prisas o, directamente, sin ejecutarse.

El presidente de la Diputación, Vicent Mompó, subraya que cerca del 60% del plan ya está en marcha o ejecutado, impulsado a través de una treintena de decretos aprobados de forma periódica, prácticamente uno cada mes. Esa cadencia regular ha permitido a los municipios arrancar sus proyectos de legislatura o responder a necesidades imprevistas, como las que dejó la dana en numerosas localidades de la provincia.

"Lo más importante, y aún disponemos de tiempo, es que los pueblos y ciudades aprovechen hasta el último euro presupuestado para traducir el esfuerzo inversor en mejoras reales para nuestras comarcas" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València

Qué se está construyendo en los municipios

El bloque de instalaciones deportivas acumula 259 actuaciones aprobadas. Las obras más frecuentes son la ampliación y adecuación de polideportivos, la reforma de piscinas, la sustitución del césped en campos de fútbol, la reforma de trinquetes —espacios con fuerte arraigo en la cultura valenciana— y la construcción de nuevas pistas de pádel. En zonas verdes, con 203 proyectos, la Diputación financia desde la creación de nuevos parques hasta la instalación de juegos infantiles o la habilitación de refugios climáticos, una figura que gana protagonismo ante el avance de las olas de calor.

El ciclo del agua es el apartado con mayor peso económico relativo: 199 actuaciones y 32,4 millones de euros, lo que supone el 16,2% de todas las iniciativas aprobadas en el plan. Las obras incluyen la modernización de redes de agua potable, la sustitución de colectores, mejoras en el alcantarillado, digitalización para detectar fugas y trabajos de depuración. Son inversiones invisibles para el ciudadano, enterradas literalmente bajo el asfalto, pero decisivas para garantizar un servicio básico que en muchos pueblos pequeños acusa décadas de infrafinanciación.

El resto del plan —el 45,5%— se canaliza a través de la categoría general, con 680 actuaciones y 91 millones de euros orientados a urbanismo, accesibilidad, rehabilitación de edificios municipales, carriles bici, alumbrado público, vehículos y maquinaria, entre otros conceptos.

Más de 100 millones presupuestados para 2026

A falta de un año para que concluya la legislatura, el programa entra en su recta final con el acelerador pisado. El Pla Obert alcanza ya 1.183 proyectos aprobados, con una inversión acumulada de 184 millones de euros, y la vicepresidenta Enguix ha destacado que el programa entra ahora en su fase definitiva con el objetivo de que los municipios aprovechen íntegramente los recursos disponibles. Para hacer frente al repunte de solicitudes previsto en este tramo final, la Diputación aprobó en pleno una dotación de más de 100 millones de euros para 2026, con la que se cubrirán todas las propuestas que presenten ayuntamientos y mancomunidades.

"El Pla Obert incrementa su ritmo con el transcurso de la legislatura, tal y como habíamos previsto al dotarlo de mayor flexibilidad y sin tiempos cerrados", destaca Enguix, responsable del área que coordina el mayor plan inversor en la historia de la Diputació de València. La pregunta que queda en el aire es si ese ritmo alcanzará para ejecutar todo lo presupuestado antes de que acabe el mandato. De momento, los números y la voluntad municipal apuntan en la misma dirección.