Cada mes de agosto, cuando el calor aprieta y las familias empiezan a hacer cuentas para la vuelta al colegio, el Ayuntamiento de Gandia activa uno de sus programas más populares. La ciudad destina 200.000 euros a una nueva edición del Xec Cultural Escolar, un cheque de 30 euros por alumno que permite costear material escolar y cultural en comercios de la propia ciudad. Una medida que, lejos de ser una novedad, lleva ya varias ediciones consolidándose como una de las señas de identidad de la política municipal gandiana.
El alcalde José Manuel Prieto presentó este martes el programa junto a las concejalas de Economía y Comercio, Elena Moncho; Educación, Esther Sapena; y Cultura, Balbina Sendra, en un acto celebrado en Urbalab. La iniciativa puede beneficiar a cerca de 9.000 estudiantes empadronados en Gandia que cursen Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria o Educación Especial en centros sostenidos con fondos públicos.
"El Xec Cultural Escolar es una medida pionera que hemos consolidado gracias a la excelente acogida que ha tenido durante los últimos cursos. Es mucho más que una ayuda económica; es una forma de entender la política municipal, apostando por la igualdad de oportunidades, la educación y el desarrollo económico local" - José Manuel Prieto, alcalde de Gandia
Treinta euros que mueven mucho más que una mochila
La lógica del programa es sencilla, pero su impacto es triple. Por un lado, alivia el bolsillo de las familias en uno de los momentos del año con mayor gasto doméstico. Por otro, garantiza que los estudiantes dispongan del material necesario para arrancar el curso con igualdad de condiciones. Y, en tercer lugar, activa el comercio de proximidad: el cheque solo puede gastarse en establecimientos de Gandia adheridos a la campaña, lo que convierte cada compra de cuadernos o calculadoras en una inyección directa a la economía local.
Entre los productos subvencionables figuran libros de lectura, cuadernos, material de escritura, calculadoras, instrumentos musicales, mochilas, estuches y otros elementos vinculados a la actividad educativa. El cheque es de un solo uso y debe consumirse en una única compra en un único establecimiento adherido.
No es la primera vez que Gandia apuesta por este modelo. En una edición anterior, el consistorio ya aumentó la dotación presupuestaria de 200.000 a 210.000 euros para "llegar a más familias, a más comercios y superar el éxito de la anterior edición". La acogida ciudadana siempre ha sido inmediata: en una de las ediciones anteriores, en las primeras cuatro horas ya se habían generado más de 1.400 cheques.
Cómo solicitarlo: digital, pero también en el barrio
Las solicitudes podrán tramitarse a partir del 17 de agosto a través de la web municipal y el plazo para utilizar el cheque se extiende hasta el 31 de octubre de 2026. El proceso es telemático: basta con identificar al alumno mediante su DNI para descargar el bono.
Pero el Ayuntamiento ha querido ir más allá de la pantalla. Como novedad de esta edición, se habilitarán tres puntos de atención presencial para ayudar a quienes tengan dificultades con la tramitación digital. Estarán ubicados en el Centre Social del Grau, el Centre Social de Benipeixcar y el Centre Social Joan Climent, acercando así el servicio a los barrios sin necesidad de desplazarse al Ayuntamiento.
"Queremos acercar el servicio a los barrios y facilitar que todas las familias puedan acceder a esta ayuda sin necesidad de desplazarse al Ayuntamiento" - Elena Moncho, concejala de Economía y Comercio del Ayuntamiento de Gandia
Respecto a los comercios, aquellos interesados en sumarse deberán formalizar su adhesión de forma telemática y cumplir los requisitos establecidos en las bases de la convocatoria. Los establecimientos podrán presentar las justificaciones de los cheques cada quince días y tendrán de plazo hasta el 30 de noviembre para hacerlo.
Una apuesta por la equidad desde las aulas
La concejala de Educación, Esther Sapena, quiso poner el foco en el trasfondo social del programa. No se trata únicamente de repartir cheques, sino de garantizar que ningún niño o niña quede descolgado del inicio de curso por razones económicas. El presupuesto consignado es suficiente para atender todas las solicitudes que cumplan los requisitos, lo que significa que las familias no competirán entre sí: quien lo pida y cumpla las condiciones, lo recibe.
"Es una apuesta clara por la equidad, por el apoyo a las familias y por el pequeño comercio. Hablamos de una ayuda que puede llegar a cerca de 9.000 alumnos y alumnas de nuestra ciudad", afirmó Sapena. En un contexto en el que el coste de la vuelta al cole sigue siendo una de las preocupaciones más recurrentes de los hogares españoles cada verano, iniciativas como esta demuestran que la política municipal puede actuar como un amortiguador real y cotidiano, especialmente para las familias con menos recursos.


