Hace apenas una década, el Ayuntamiento de Gandia cargaba con una deuda de 350 millones de euros y un ratio de endeudamiento que rozaba el 500%. Hoy, el mismo consistorio presenta unas líneas presupuestarias para 2027 que incluyen más de 12,4 millones de euros en inversiones reales sin añadir ni un euro de nueva deuda, y una amortización anticipada que permitirá reducir el endeudamiento en más de cuatro millones en un solo ejercicio. El contraste es difícil de ignorar.
El concejal delegado de Economía y Hacienda, Salvador Gregori, ha presentado las líneas fundamentales del presupuesto municipal de 2027, un documento ya aprobado por la Junta de Govern Local y remitido al Ministerio de Hacienda dentro del plazo legal. Lejos de ser un simple trámite administrativo, estas líneas marcan las grandes magnitudes económicas que servirán de base para la elaboración definitiva del presupuesto y se han elaborado conforme a la Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera.
Ingresos calculados con bisturí, no con optimismo
Uno de los aspectos que más llama la atención del documento es el método con el que se han calculado los ingresos. Nada de proyecciones ambiciosas ni cifras infladas: la previsión se ha construido tomando como referencia la recaudación media real de los ejercicios 2024 y 2025, siguiendo estrictamente el criterio de caja exigido por el Ministerio. El resultado es una estimación de ingresos no financieros de 104,75 millones de euros, a los que se suman 190.000 euros de ingresos financieros vinculados a operaciones técnicas de amortización.
"El presupuesto se construye desde el rigor. Primero se determinan los ingresos reales que se pueden obtener y, a partir de ahí, se define el gasto. Esa es la única manera de garantizar unas cuentas responsables y sostenibles." - Salvador Gregori, concejal delegado de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Gandia
Es decir, primero el suelo, luego el techo. Una lógica que parece de sentido común pero que históricamente ha costado aplicar en muchas administraciones locales.
Gastar menos de lo permitido, una decisión política
El Plan de Sostenibilidad Financiera al que está sometido el Ayuntamiento fija un techo de gasto corriente en 93,3 millones de euros. Las líneas fundamentales para 2027 se quedan en 91,02 millones, es decir, más de 2,2 millones por debajo del límite autorizado. No es una cifra accidental: es una decisión deliberada de no agotar el margen disponible.
Dentro de ese gasto corriente, el capítulo de personal alcanzará los 39,58 millones de euros, incorporando las actualizaciones salariales previstas por la legislación estatal. Los bienes y servicios —que sostienen el funcionamiento cotidiano de la ciudad, desde la recogida de basuras hasta el mantenimiento de parques— suman 43,79 millones. Los gastos financieros se sitúan en 1,83 millones, las transferencias corrientes en 4,75 millones, y el fondo de contingencia contará con una dotación de 1,05 millones de euros para imprevistos.
12,4 millones para invertir donde el plan preveía cero
Aquí está quizás el dato más llamativo. Cuando se diseñó el Plan de Sostenibilidad Financiera, las previsiones iniciales apuntaban a una capacidad inversora de cero euros. Ningún margen. Y, sin embargo, el presupuesto de 2027 contempla 12,45 millones de euros destinados a inversiones reales. ¿Cómo es posible?
Gregori explicó que la fórmula no pasa por endeudarse, sino por tres vías: la captación de subvenciones procedentes de otras administraciones, la venta de patrimonio municipal y los recursos generados por la propia eficiencia económica del Ayuntamiento. En otras palabras, invertir más gastando mejor, no pidiendo más prestado.
"Hemos demostrado que es posible seguir invirtiendo en la transformación de Gandia sin cargar más deuda sobre la ciudadanía y manteniendo una gestión económica responsable." - Salvador Gregori, concejal delegado de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Gandia
Este enfoque no es nuevo en Gandia. El Gobierno municipal ha defendido que el saneamiento económico ha sido compatible con una intensa política inversora, hasta el punto de que el alcalde José Manuel Prieto ha asegurado que Gandia atraviesa "el mayor momento inversor de su historia reciente".
Más de cuatro millones de deuda eliminada en un año
El otro gran titular del documento es la amortización anticipada de deuda. La Junta de Govern aprobará un pago extraordinario de 3,028 millones de euros que se suma al millón aproximado que el Ayuntamiento ya tenía obligación legal de amortizar durante el ejercicio. El resultado: más de cuatro millones de euros de deuda eliminada en un solo año.
Para entender la magnitud de ese esfuerzo, conviene recordar el punto de partida. Desde 2015, el Ayuntamiento ha reducido la deuda de 350 millones a 257 millones de euros, una caída del 30%. Y el ratio de endeudamiento ha descendido de forma significativa, alejándose del entorno del 500% registrado en 2015 y situándose en el 267%, prácticamente la mitad que hace diez años.
El camino no ha sido fácil. El Ayuntamiento llegó a acogerse a un nuevo modelo financiero impulsado por el Ministerio de Hacienda, del que se beneficiaron 85 municipios de España, que amplió en 20 años el plazo de amortización de la deuda pendiente, llevándolo hasta 2070. Lo que en su momento fue una medida de emergencia se ha convertido en un punto de partida para acelerar la reducción voluntaria del endeudamiento.
Superávit, cumplimiento fiscal y un modelo que se consolida
Las líneas fundamentales también garantizan el cumplimiento de todos los indicadores exigidos por la normativa estatal: estabilidad presupuestaria, respeto a la regla de gasto y un superávit previsto de 31.000 euros al cierre del ejercicio. No es una cifra deslumbrante, pero es positiva, y eso es lo que cuenta cuando el objetivo es demostrar que las cuentas cuadran.
"Estas líneas fundamentales demuestran que es completamente posible sanear un ayuntamiento sometido a un plan de ajuste sin recortar servicios públicos ni renunciar al futuro de la ciudad." - Salvador Gregori, concejal delegado de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Gandia
Lo que Gandia presenta para 2027 no es solo un presupuesto. Es el intento de demostrar, con números, que el saneamiento financiero y la inversión pública no son caminos opuestos. Si los datos se sostienen al cierre del ejercicio, el modelo podría convertirse en una referencia para otros municipios que, como Gandia hace una década, se encuentran atrapados entre la deuda heredada y la presión de dar respuesta a sus vecinos.


