La Diputación de València reactiva el proyecto clave de carretera y carril ciclopeatonal en Marines y Olocau

La institución provincial impulsa la seguridad vial y la conectividad en el Cordel de la Garrofera, una infraestructura estratégica que une la CV-25 con la base militar General Almirante, tras la confirmación de fondos estatales.

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La Diputación de València ha puesto de nuevo en marcha la iniciativa para la construcción de una nueva vía con un itinerario exclusivo para ciclistas y peatones, siguiendo el trazado del Cordel de la Garrofera. Esta actuación, considerada estratégica, se desarrollará en los municipios de Marines y Olocau, con el objetivo primordial de optimizar la seguridad vial, potenciar la conectividad entre las localidades y fomentar la integración de diversos usos en este entorno natural.

La diputada de Carreteras y vicepresidenta segunda de la Diputación, Reme Mazzolari, ha explicado que "después de completar la tramitación técnica del proyecto, damos un paso decisivo para su ejecución, actualizando el presupuesto y avanzando los convenios correspondientes para poder licitar las obras". Esta declaración subraya el compromiso de la institución con la materialización de un proyecto largamente esperado por los vecinos de la zona.

La intervención, que ha sido valorada en 5,2 millones de euros, contempla la transformación de esta antigua vía pecuaria en una carretera de titularidad autonómica. Además, se ha incorporado un carril ciclopeatonal en el antiguo trazado, promoviendo así una movilidad más segura y sostenible, en consonancia con los objetivos de vertebración territorial que la Diputación ha establecido.

Complejidad administrativa y técnica del proyecto

Reme Mazzolari ha subrayado la complejidad inherente a esta iniciativa, tanto desde una perspectiva administrativa como técnica. "Se trata de una intervención compleja desde el punto de vista administrativo y técnico, ya que hablamos de una vía que conecta una carretera de la Generalitat con la base militar de titularidad estatal, y afecta dos términos municipales: Marines y Olocau", ha detallado la vicepresidenta. Esta situación ha requerido una coordinación exhaustiva entre diversas administraciones y entidades.

La responsable provincial ha puesto en valor "el papel de la Diputación a la hora de dar respuestas eficaces a asuntos complejos". Ha recordado que "esta actuación, aprobada en 2024, quedó temporalmente ajornada a causa de la dana, porque nos obligó a hacer frente a una inversión global de 84 millones de euros, de los cuales el Estado español asumió en un primer momento solo 54 millones". La DANA, un fenómeno meteorológico extremo, ha provocado un retraso significativo en múltiples proyectos de infraestructura en la provincia.

No obstante, la situación ha cambiado. Mazzolari ha aclarado que "una vez el gobierno central ha notificado a la Diputación que transferirá los casi 30 millones que faltaban, hemos reactivado el expediente para mejorar la seguridad viaria en la zona, porque era un compromiso que habíamos asumido ante los alcaldes". Esta confirmación de financiación ha sido crucial para desatascar el proyecto y permitir su avance.

Impulso definitivo y características de la actuación

El proyecto, cuya redacción se ha finalizado en 2023 y ha sido aprobado de manera definitiva en 2024, ha requerido en los últimos meses una minuciosa revisión técnica. Esta revisión ha tenido como objetivo incorporar condicionantes detectados durante el proceso de tramitación, especialmente aquellos relacionados con las infraestructuras de servicios vinculadas al entorno de la base militar General Almirante. Tras completar esta fase de ajustes, la diputada de Carreteras y vicepresidenta segunda de la Diputación, Reme Mazzolari, ha ordenado en abril de 2026 la tramitación del convenio con la Generalitat Valenciana y los ayuntamientos de Marines y Olocau, así como el inicio del proceso para la licitación de las obras.

La nueva infraestructura tendrá una longitud aproximada de 3,5 kilómetros. El Cordel de la Garrofera comienza en una glorieta que conecta con la carretera CV-25, de titularidad autonómica, y concluye en la entrada principal de la base militar General Almirante. La propia vía pecuaria ha constituido históricamente el límite entre los términos municipales de Olocau y Marines.

La calzada resultante ha sido diseñada con un carril por sentido, cada uno de tres metros de ancho, a los que se han sumado arcenes de un metro. En cuanto al carril ciclopeatonal, este discurrirá adosado al carril derecho, separado del arcén mediante un elemento de hormigón, garantizando así la máxima seguridad para peatones y ciclistas. Esta configuración ha buscado optimizar el espacio y la funcionalidad de la vía.

La carretera facilitará la conexión con diversas infraestructuras y puntos de interés, tales como:

  • Parcelas con viviendas y restaurantes.
  • Caminos rurales.
  • Terrenos industriales.
  • Campos de cultivo.
  • Un albergue juvenil.

De esta manera, se han proyectado accesos específicos en puntos clave:

  • Al polígono industrial (pk 1+150 margen izquierdo).
  • A la urbanización Pla de Marco (pk 1+150 margen derecho).
  • A una granja porcina (pk 1+300 margen izquierdo).
  • Al Parque Natural Sierra Calderona y el camino a Olocau (pk 2+560 margen derecho).

Asimismo, se ha ejecutado una nueva intersección para el cambio de sentido en el punto kilométrico 3,5, mediante la construcción de dos medias lunas, una a cada lado de la vía, lo que ha mejorado la fluidez del tráfico y la seguridad de las maniobras.