Meses después de que la DANA del 29 de octubre de 2024 dejara un rastro de destrucción en decenas de municipios valencianos, la Diputació de València da un paso hacia la prevención: impulsará un estudio técnico para identificar los llamados puntos hidrológicos negros de la provincia, es decir, las zonas con mayor riesgo de sufrir riadas devastadoras. Lo ha anunciado el presidente de la institución provincial, Vicent Mompó, tras la celebración de la segunda reunión de la Comisión Mixta de la DANA.
Un mapa del peligro elaborado con la Universitat Politècnica de València
La idea es tan sencilla como necesaria: antes de que llegue la próxima tromba, saber exactamente dónde golpeará con más fuerza. Para ello, Mompó se reunirá en las próximas semanas con el rector de la Universitat Politècnica de València (UPV) con el objetivo de poner en marcha este diagnóstico territorial. La UPV, con una larga trayectoria en investigación sobre ingeniería hidráulica y gestión del riesgo, se convertiría así en el socio científico de una iniciativa que va más allá del inventario: el estudio también deberá proyectar soluciones concretas para mitigar el impacto en cada punto crítico identificado.
"Se trata de detectar las zonas más peligrosas en caso de riadas y proyectar las soluciones para mitigar su impacto" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València
El resultado no quedará guardado en un cajón. Mompó ha subrayado que el estudio se pondrá al servicio de las administraciones competentes para que puedan convertirlo en actuaciones reales. Una declaración de intenciones que, dicho entre líneas, implica también una advertencia: la Diputación hará su parte, pero el resto de instituciones tendrán que sumarse.
Tres deudas pendientes con los municipios afectados
La reunión de la Comisión Mixta no solo sirvió para presentar novedades. Mompó aprovechó el encuentro para volver a exigir al Gobierno central tres cuestiones que ya planteó en la primera sesión de la comisión y que, según denunció, siguen sin resolverse. La primera: agilizar la distribución de los fondos europeos destinados a la reconstrucción. La segunda: abonar a la Diputación los 29,3 millones de euros que reclama por los trabajos ejecutados en las carreteras dañadas por la DANA. La tercera, quizás la más cargada de simbolismo político: que el Ejecutivo reconozca como afectados a todos los municipios que sufrieron la catástrofe.
El Real Decreto-ley 6/2024, aprobado el 5 de noviembre de 2024, incluyó en su anexo a 75 municipios con la condición de afectados por las inundaciones, un listado que no ha vuelto a ser actualizado desde entonces. Frente a eso, Mompó insiste en reclamar al Gobierno que incorpore a 28 municipios más en ese listado, para que estas localidades puedan recibir ayudas para la reconstrucción. En total, la Diputació y la Generalitat Valenciana reconocen 103 municipios afectados. El reconocimiento de las 28 localidades propuestas les daría la posibilidad de acceder a diferentes ayudas estatales y europeas.
"Ha pasado demasiado tiempo para que el Gobierno siga en sus trece, no es justo que se les abandone de esta manera" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València
La Diputación reivindica su papel desde el primer día
Ante las críticas o la lentitud de otras administraciones, Mompó ha optado por la reivindicación. La institución provincial ya destinó más de 100 millones de euros a la respuesta inicial tras la DANA, incluyendo actuaciones en infraestructuras, ciclo del agua y limpieza de lodos, incluso en ámbitos donde no tenía competencia directa. Un esfuerzo que el presidente provincial no ha dudado en defender públicamente como prueba de que la Diputación "estuvo desde el minuto cero y continúa estando".
El anuncio del estudio de puntos hidrológicos negros cierra así un círculo: si la DANA demostró que nadie estaba suficientemente preparado, la respuesta institucional no puede limitarse a reparar daños. Hay que anticiparse. La pregunta, claro, es si esta vez la colaboración entre administraciones llegará antes de la próxima tormenta o, como ha ocurrido tantas veces, solo después de ella.

