La Diputació de València reivindica a Segrelles, Calatayud y Max Aub con tres nuevas publicaciones que rescatan la memoria artística valenciana

La Institució Alfons el Magnànim presenta tres libros sobre el ilustrador Segrelles, el cómic 'El Peu Fregit' y la poesía completa de Max Aub.

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Hay figuras que merecen ser rescatadas del olvido con la misma urgencia con que se restaura un fresco deteriorado. La Diputació de València, a través de la Institució Alfons el Magnànim, ha tomado ese camino con tres publicaciones que, juntas, forman un mapa cultural de enorme riqueza: un estudio monumental sobre el ilustrador José Segrelles, la recuperación del cómic El Peu Fregit de Miguel Calatayud y, próximamente, la poesía completa de Max Aub. Tres nombres. Tres universos. Una sola apuesta editorial con voluntad de permanencia.

El mago que ilustró lo que otros no podían imaginar

José Segrelles Albert (Albaida, 1885 – 1969) fue uno de los ilustradores más extraordinarios que dio el arte español del siglo XX, aunque su reconocimiento internacional superó con frecuencia al que recibió en su propio país. Aquí, en Valencia, nació y aquí murió, el mismo día en que observaba el lanzamiento del Apolo IX hacia la órbita terrestre. Podría decirse que se fue mirando hacia arriba, que es exactamente donde vivió siempre su imaginación.

Su pintura se inscribe dentro del realismo fantástico, el orientalismo, el simbolismo y la ciencia ficción, con incursiones en el Art Déco como cartelista, siendo considerado un artista muy avanzado a su época. Entre sus obras más conocidas figuran las ilustraciones para las Mil y Una Noches, los Viajes de Gulliver, la Divina Comedia y el Quijote. En 1929 fue laureado con la Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Barcelona por su acuarela Los hipócritas, de La Divina Comedia, y ese mismo año realizó su primer viaje a Nueva York.

Al otro lado del Atlántico, sus obras aparecieron en las mejores revistas neoyorquinas: Cosmopolitan, Good Housekeeping, Redbook, The American Magazine y Fortune, entre otras. A pesar de esa proyección internacional, su figura había quedado en un segundo plano que ahora la Institució Alfons el Magnànim se propone corregir.

El Centre Cultural La Beneficència acogió la presentación de José Segrelles, mago de la fantasía, firmado por Bernardo Montagud Piera y coeditado entre el Magnànim y Editorial Reclam. Al acto asistieron el diputado de Cultura, Paco Teruel; el investigador y presidente de la Associació Valenciana de Crítics d'Art, Joan J. Soler Navarro; y el editor Arturo Blasco. El libro ofrece un recorrido detallado por la vida y el universo creativo de Segrelles, un artista capaz de transformar la ilustración en una experiencia visual cargada de simbolismo y atmósferas, con composiciones marcadas por el dominio de la luz y el color que le convirtieron en uno de los ilustradores más reconocidos de su época. El propio Miguel Calatayud firma el prólogo del volumen, un guiño que conecta los dos actos del mismo día.

"Esta publicación permite acercarnos de una manera completa y rigurosa a la trayectoria de José Segrelles, uno de los grandes nombres valencianos de la creación artística. Su extraordinario dominio de la técnica y su capacidad para construir universos visuales propios hicieron de su obra una referencia de la ilustración" - Paco Teruel, diputado de Cultura de la Diputació de València

'El Peu Fregit': el cómic que no debía desaparecer

Si la mañana perteneció a Segrelles, la tarde fue de Calatayud. En el Aula Magna de La Nau, el propio Miguel Calatayud presentó la reedición de El Peu Fregit, una obra que los especialistas consideran una de las piezas decisivas de la historieta española contemporánea. No es un elogio menor: la historieta española tiene detrás décadas de creación con nombres y páginas que resistieron incluso la censura franquista.

La publicación de El Peu Fregit inaugura además 'Entramats', la nueva colección del Magnànim dedicada al cómic, un formato que desde hace años ha conquistado legitimidad cultural plena en Europa pero que en España todavía lucha, en ciertos ámbitos institucionales, por ese mismo reconocimiento. Que una diputación provincial estrene una colección específica de historieta con esta obra no es un gesto menor.

La nueva edición no se limita a reimprimir las páginas originales. La acompañan tres estudios que amplían y contextualizan la lectura de la obra: Balada de glòria i botí, de Felipe Hernández Cava, Premio Nacional del Cómic; El Peu Fregit: elogi de la literatura popular, de Jordi Giner; y Ressenya històrica de Jaume el Barbut, del cronista oficial de Aspe, Gonzalo Martínez Español. Una obra recuperada que llega, además, equipada para ser comprendida en toda su dimensión.

Max Aub: 825 poemas y una vida que cabe difícilmente en un libro

La agenda del Magnànim no se agota con estas dos presentaciones. El próximo 25 de septiembre, a las 19:00 horas, la Fundación Max Aub de Segorbe acogerá la presentación de Max Aub. Poesía completa (1925-1972), con edición e introducción de Pasqual Mas i Usó. Max Aub fue una de las figuras más complejas y fascinantes de la cultura española del siglo XX: escritor, dramaturgo, guionista, exiliado. Nacido en París en 1903, de padre alemán y madre francesa, creció en España y fue uno de los grandes nombres de la Generación del 27, aunque su obra quedó durante décadas sepultada bajo el peso del exilio y el silencio impuesto por la dictadura.

El volumen que ahora publica el Magnànim reúne los 325 poemas que Aub publicó en libros, plaquettes y revistas, junto con más de 500 poemas inéditos conservados en manuscritos y folios mecanoscritos. Los materiales proceden de dos archivos fundamentales: la Fundación Max Aub de Segorbe y la Biblioteca Daniel Cosío Villegas de El Colegio de México, institución que lo acogió durante su largo exilio americano. La suma supera los 825 poemas, una obra poética que hasta ahora permanecía dispersa o directamente inaccesible para la mayoría de los lectores.

Tres publicaciones, tres recuperaciones, una misma convicción: que el patrimonio cultural no se conserva solo en museos ni en archivos, sino también en libros que se abren, se leen y se pasan de mano en mano. La Institució Alfons el Magnànim cierra así un ciclo editorial que va desde la ilustración decimonónica al cómic moderno, pasando por la poesía de un exiliado que nunca renunció a escribir en español aunque España le cerrara las puertas. Difícil imaginar una apuesta más coherente.