La Diputació de València da un paso poco habitual en la gestión cultural de una institución provincial: en lugar de concentrar el talento en la capital, lo dispersa. El nuevo ciclo 'Tecles en Ruta. I Festival de Piano Amparo Iturbi', presentado esta semana, propone llevar la música de piano a los rincones más alejados de la provincia a través de 40 conciertos protagonizados por jóvenes intérpretes valencianos de entre 18 y 35 años. Un festival que, antes de sonar la primera nota, ya dice algo sobre cómo puede entenderse la cultura pública.
Un homenaje con vocación de futuro
El nombre elegido para bautizar el festival no es casual. Amparo Iturbi Báguena nació en Valencia en 1898 y actuó en salas de concierto de todo el mundo, además de ser reconocida como una destacada pedagoga del piano. Hermana menor del también pianista José Iturbi, debutó con tan solo 15 años en Barcelona. En 1925 ofreció su primer concierto internacional en París, donde destacó por su interpretación de los grandes maestros españoles Albéniz, Falla y Granados. Más tarde, los hermanos Iturbi debutaron juntos en el Carnegie Hall de Nueva York, y Amparo fue una pionera del repertorio pianístico español en Estados Unidos, hasta la llegada de Alicia de Larrocha en 1965. Una figura de proyección internacional, pues, cuya carrera encarna exactamente el tipo de excelencia artística que la Diputació quiere cultivar en las nuevas generaciones.
"La mejor manera de homenajear a Amparo Iturbi es haciendo que su nombre abra puertas al futuro" - Paco Teruel, diputado de Cultura de la Diputació de València
40 conciertos más allá de la capital
El festival arrancará el próximo 5 de noviembre con un concierto inaugural en el Centre Cultural La Beneficència de València, pero su verdadero recorrido será hacia fuera. Los 40 conciertos programados se distribuirán por municipios de toda la provincia, con especial atención a las localidades más pequeñas: aquellas que, por sus recursos limitados, raramente pueden acoger propuestas de esta envergadura. En un territorio como el valenciano, donde la distancia entre la ciudad y el entorno rural puede medirse también en acceso a la cultura, este tipo de iniciativas tiene un peso específico.
Cada pianista seleccionado podrá ofrecer hasta cuatro recitales, con un caché establecido por la institución. Los conciertos tendrán una duración de entre 40 y 60 minutos y, en todos ellos, será obligatorio incluir al menos una obra de compositores valencianos. Una condición que no es un mero requisito formal, sino una declaración de intenciones: el festival también quiere ser una ventana al patrimonio musical del territorio.
"La iniciativa apuesta por una programación descentralizada que lleva la excelencia pianística más allá de los grandes núcleos urbanos" - Paco Teruel, diputado de Cultura de la Diputació de València
Un catálogo de jóvenes talentos con validez de cinco años
Para nutrir el festival de intérpretes, la Diputació pone en marcha un mecanismo paralelo y de largo alcance: un catálogo provincial de jóvenes talentos de piano. La convocatoria se publicó el miércoles 14 de octubre en el Boletín Oficial de la Provincia y está abierta a pianistas de la Comunitat Valenciana de entre 18 y 35 años. No se trata de un concurso al uso, sino de una herramienta institucional de referencia que, una vez conformada, tendrá una vigencia de cinco años. Durante ese tiempo, la lista permanecerá estable para las programaciones culturales de la Diputació, salvo bajas o superación del límite de edad.
Los criterios de selección son exigentes y abarcan varios planos de la trayectoria artística:
- Currículum vitae y expediente académico con nota media
- Premios y menciones de honor en Enseñanzas Profesionales y/o Superiores de Música
- Premio Profesional de Música de la Comunitat Valenciana
- Galardones o menciones en concursos nacionales e internacionales
- Recitales realizados en calidad de solista
- Propuesta de programa para un concierto completo
Oportunidades reales, no solo escenarios
Hay una diferencia entre poner un micrófono delante de alguien y darle una carrera. El festival parece consciente de ello. Más allá de la visibilidad, el ciclo ofrece a los jóvenes pianistas seleccionados experiencia profesional real: actuaciones remuneradas, contacto con públicos diversos y la posibilidad de repetir hasta en cuatro escenarios distintos de la provincia. Para un músico en formación, eso no es un detalle menor; es, en muchos casos, el primer peldaño de una carrera que puede ir mucho más lejos.
El diputado de Cultura, Paco Teruel, lo resume con claridad: apoyar a los jóvenes artistas no significa únicamente cederles un escenario, sino reconocer su talento, su esfuerzo y su preparación, y facilitarles experiencias que les permitan dar un paso adelante. En ese sentido, 'Tecles en Ruta' no es solo un festival de conciertos. Es, también, una apuesta institucional por la idea de que el talento no debería depender de la ciudad en la que se nace ni del pueblo en el que se vive.


