La Diputació de València invertirá 24,5 millones al año en carreteras y usará inteligencia artificial para detectar el deterioro del asfalto antes de que sea un problema

La Diputació de València destina 24,5 M€ anuales a conservar sus 1.800 km de carreteras e incorpora IA para anticipar el deterioro de los firmes.

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Hay baches que se ven venir. Y, sin embargo, nadie actúa hasta que el agujero en el asfalto ya es un peligro real. La Diputació de València quiere romper esa lógica reactiva con un nuevo modelo de gestión viaria que combina tecnología de inteligencia artificial, mezclas asfálticas sostenibles y una inversión anual de 24,5 millones de euros para mantener en condiciones los más de 1.800 kilómetros de carreteras de titularidad provincial.

El punto de partida son dos nuevos contratos adjudicados por el área de Carreteras por un valor de 12,27 millones de euros, destinados específicamente a la conservación extraordinaria de los firmes de la red provincial. Estos contratos no sustituyen a los seis ya existentes en materia de conservación integral, sino que se suman a ellos, ampliando tanto la capacidad de intervención como, sobre todo, el alcance del diagnóstico previo.

Del "apaga fuegos" a la planificación preventiva

El cambio de enfoque es sustancial. Hasta ahora, buena parte de las decisiones sobre dónde actuar se tomaban a partir de necesidades detectadas de forma puntual: una llamada de un alcalde, una inspección visual, una queja ciudadana. El nuevo modelo aspira a sustituir esa improvisación necesaria por un sistema de información continua y objetiva sobre el estado de cada tramo de la red.

"Hasta ahora, una parte importante de las decisiones partía de necesidades que se iban identificando de manera puntual. Con este nuevo modelo queremos disponer de una visión global y actualizada de toda la red que nos permita planificar mejor y avanzar hacia una conservación cada vez más preventiva" - Reme Mazzolari, diputada de Carreteras y vicepresidenta segunda de la Diputació de València

Para lograrlo, los nuevos contratos incluyen un sistema de seguimiento sistemático que combinará actuaciones de rehabilitación con inspecciones técnicas, ensayos y mediciones de los parámetros clave del pavimento: desde su resistencia estructural hasta la adherencia superficial, ese factor que marca la diferencia entre frenar a tiempo o no. Las mediciones irán acompañadas de imágenes geolocalizadas de toda la red que, y aquí entra la tecnología, podrán procesarse mediante programas de inteligencia artificial capaces de reconocer y cuantificar automáticamente los distintos tipos de daños en el asfalto.

El resultado será una especie de radiografía permanente y actualizada de cada kilómetro de carretera provincial, cuyos datos se integrarán en los sistemas de gestión de la Diputació para generar indicadores homogéneos y comparables. En otras palabras: una herramienta que permita saber, con criterios técnicos y no solo intuitivos, dónde intervenir primero, cuándo hacerlo y de qué manera.

Una inversión que ha doblado en los últimos años

El contexto presupuestario no es menor. Las diputaciones y cabildos españoles invierten actualmente en conjunto unos 652 millones de euros en conservación viaria , una cifra que organismos como la Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (ACEX) consideran claramente insuficiente. Para garantizar una conservación adecuada, se estima necesario que las diputaciones provinciales destinen en total alrededor de 1.000 millones de euros al año.

En ese marco, la Diputació de València reivindica haber doblado sus recursos destinados a esta materia en los últimos años, sumando los contratos de conservación integral con las inversiones extraordinarias dirigidas específicamente a la rehabilitación de los firmes. Los 24,5 millones anuales actuales representan, según la institución, un compromiso equiparable al que se destina a la construcción de nuevas infraestructuras.

"Los 24,5 millones de euros que destinamos cada año a conservación demuestran que para nosotros es tan importante la construcción de nuevas infraestructuras como el mantenimiento óptimo de las existentes" - Reme Mazzolari, diputada de Carreteras y vicepresidenta segunda de la Diputació de València

Asfalto reciclado y menos emisiones: la apuesta verde

El modelo incorpora también una dimensión medioambiental que va más allá del discurso habitual. Las actuaciones de rehabilitación deberán emplear mezclas asfálticas sostenibles según los criterios del Catálogo de Mezclas Bituminosas Sostenibles desarrollado por el propio área de Carreteras de la Diputació. Esto se traduce en dos medidas concretas.

La primera es la reutilización del asfalto procedente del fresado de los pavimentos existentes. Cuando se retira una capa de asfalto deteriorado, el material no acaba en un vertedero, sino que se recupera para ser reincorporado a nuevas mezclas, reduciendo así el consumo de materias primas vírgenes. La segunda es el uso de mezclas semicalientes, fabricadas a temperaturas inferiores a las convencionales, lo que implica un ahorro energético significativo y una reducción de las emisiones asociadas a su producción.

Sin una planificación adecuada y una financiación suficiente, el deterioro de las carreteras puede volverse imparable, con un impacto directo en la calidad del servicio público que prestan. El firme, precisamente, es el elemento de la carretera que el usuario percibe de manera más directa. Cada irregularidad, cada grieta, cada bache es una señal de que algo en la cadena de mantenimiento ha fallado. La apuesta de la Diputació de València por anticiparse a ese deterioro, apoyándose en datos, tecnología y criterios técnicos, representa un paso hacia una gestión viaria más racional y, en último término, más segura para quienes circulan a diario por esas carreteras.