Torrent persigue a quien ensucia sus calles: multas de hasta 2.000 euros para particulares y empresas que abandonan escombros y residuos en la vía pública

El Ayuntamiento de Torrent abre expedientes sancionadores contra infractores que vierten ilegalmente residuos en la vía pública, con multas de hasta 2.000 euros.

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Imagen de una excavadora
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Dejar una saca de escombros junto a un contenedor o abandonar enseres en un camino ya no es, en Torrent, una conducta que pase desapercibida. El Ayuntamiento ha puesto en marcha una ofensiva administrativa contra los vertidos ilegales en la vía pública que va mucho más allá de la simple retirada de residuos: ahora, quien abandona basura de forma deliberada puede enfrentarse a un procedimiento sancionador de hasta 2.000 euros, tanto si es un particular como si se trata de una empresa.

De la denuncia policial al expediente sancionador

La estrategia municipal funciona en cascada. Cuando la Policía Local detecta un vertido —ya sea por patrullaje directo, por aviso ciudadano o mediante las cámaras conectadas al CISEM— no se limita a ordenar la retirada del material. Los agentes identifican al responsable, levantan la correspondiente denuncia y la trasladan a los servicios municipales, que inician el procedimiento administrativo con todas las garantías legales. El objetivo es claro: que el incivismo tenga consecuencias reales.

Este enfoque no es trivial. Las autoridades locales han detectado que, en muchos casos, estos vertidos no son fruto de un descuido, sino de decisiones conscientes de particulares y empresas que intentan ahorrarse los costes de gestión de residuos. Tirar ilegalmente en la calle sale más barato que contratar una empresa de gestión homologada... hasta que llega la multa.

"Quien abandona de forma deliberada escombros o cualquier otro residuo en nuestras calles, caminos o espacios públicos debe saber que estas conductas se investigan, se denuncian y, cuando corresponde, se sancionan. No podemos permitir que el comportamiento irresponsable de unos pocos deteriore nuestro entorno y perjudique al conjunto de Torrent." - Amparo Folgado, alcaldesa de Torrent

Un problema extendido por todo el término municipal

Los informes policiales revelan que los vertidos ilegales no tienen una zona favorita: se reparten por barrios, urbanizaciones, caminos rurales y diseminados de todo el término municipal. Entre los puntos con actuaciones documentadas figuran el Camino de la Pardala con Río Ebro, la entrada de Calicanto por la calle Manuel Aznar, la zona de Múnich con Riu Cervol, la calle La Junquera, el Camino del Morredondo, la CV-405 en sentido Montserrat —especialmente en el entorno del kilómetro 6 y El Vedat—, el Camí dels Arquets, el Camino Mala Puxa y el Camí del Mosca, entre otros muchos enclaves.

Algunos de estos puntos están sometidos a vigilancia permanente a través de cámaras conectadas al CISEM: la entrada de Calicanto por Manuel Aznar, el Camino de la Pardala con Río Ebro, el entorno del solar de la calle Albaida y la zona de Múnich con Riu Cervol. Una red de ojos electrónicos que ha permitido identificar a varios infractores que, de otro modo, habrían pasado inadvertidos.

Vecinos convertidos en aliados de la vigilancia

En varios casos, ha sido la propia ciudadanía quien ha activado el mecanismo sancionador. En el Camí dels Arquets, unos vecinos alertaron de que un camión estaba depositando enseres junto a los contenedores; la Policía Local comprobó los hechos y formuló denuncia. En el Camino del Morredondo, otra llamada permitió localizar el vehículo y a los responsables vinculados con el vertido de escombros. Y en la calle La Junquera, un ciudadano no solo avisó mientras veía cómo se arrojaban escombros desde un camión, sino que aportó una grabación que facilitó la identificación del infractor.

La documentación policial también recoge un caso en la calle Miguel Servet, en el cruce con Músico Vicente Lleó, donde se denunció el depósito de sacos de escombros procedentes de una obra en un contenedor de residuos urbanos, un tipo de infracción que con frecuencia se normaliza pero que también conlleva consecuencias administrativas.

Sanciones ya impuestas y expedientes en marcha

El Ayuntamiento confirma que varios procedimientos ya han concluido con sanción firme —entre ellos uno relacionado con vertidos en el Camino Mala Puxa, en el entorno del cruce con la calle Ebro y Riu Palancia—, mientras que otros continúan su tramitación o se encuentran en fase de diligencias previas. La señal es inequívoca: el expediente no se archiva cuando desaparecen los escombros de la acera.

Como medida complementaria, el Ayuntamiento ha instalado nueva señalización en las zonas más sensibles, advirtiendo explícitamente de la prohibición de abandonar residuos. Una advertencia que, combinada con la vigilancia policial y las cámaras, pretende disuadir a quienes todavía confían en que nadie les verá.

"El objetivo no es únicamente retirar aquello que otros abandonan ilegalmente, sino llegar hasta el responsable. Por eso estamos reforzando la prevención, la vigilancia y la tramitación de las denuncias para que exista una respuesta frente a este tipo de comportamientos incívicos." - Amparo Folgado, alcaldesa de Torrent

El problema de los vertidos ilegales en espacios públicos es una realidad extendida en toda España. La principal legislación en la materia es la Ley 7/2022, de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, que establece los principios de prevención, reutilización y reciclaje, así como las sanciones por incumplimiento, aunque cada comunidad autónoma y municipio tiene potestad para establecer normativas específicas en función de sus necesidades medioambientales. En ese marco, la apuesta de Torrent por perseguir administrativamente a los infractores —y no limitarse a limpiar lo que otros ensucian— apunta a un cambio de cultura que otros municipios también empiezan a adoptar. Porque mientras limpiar cuesta dinero público, sancionar puede costar hasta 2.000 euros a quien decide que la calle es su vertedero particular.