El campanario de la Colegiata de Gandia renace tras ocho siglos de historia: 300.000 euros de la Diputación completan su restauración

La Diputació de València abona los 300.000 euros que financiaron la restauración del campanario de la Colegiata de Gandia, ya visitable.

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La vicepresidenta de la Diputación, Natàlia Enguix
La vicepresidenta de la Diputación, Natàlia Enguix
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Una torre que comenzó a construirse en el siglo XIII y acumula casi ocho siglos de historia vuelve a brillar en el centro de Gandia. La Diputació de València ha hecho efectivo el pago de los 300.000 euros con los que participó en la restauración del campanario de la Colegiata de Santa María, un Bien de Interés Cultural que el Ayuntamiento de Gandia inauguró ya restaurado a finales del año pasado y que pronto podrá recibir visitantes. No es una cantidad menor: representa la parte provincial de un proyecto cofinanciado también por la Generalitat Valenciana y el propio consistorio gandiense, cuyo coste total ha superado los 687.000 euros.

Una obra que tardó tres años en materializarse

La subvención provincial se aprobó hace tres años, pero su pago se ha ejecutado ahora, una vez completados todos los trabajos. La estructura actual del campanario data del siglo XVIII, aunque sus primeras fases se remontan al siglo XIII. Con una altura de 58 metros y tres cuerpos principales, la torre ha sido sometida a una intervención integral que incluye la restauración del lienzo exterior, la consolidación de elementos estructurales y la reparación de patologías detectadas. Hablamos, en definitiva, de devolverle la dignidad a un edificio que ha sobrevivido a terremotos, reformas y siglos de abandono parcial.

La intervención fue redactada por los arquitectos Jesús M. Roche Valls y José Emilio Llácer, y ha requerido la coordinación de decenas de especialistas en arqueología, carpintería, metal, mármol, pintura, electricidad, vidrio y construcción. El primer paso fue consolidar las estructuras constructivas y reconstruir las partes faltantes en los casos imprescindibles para poder interpretar el valor arquitectónico original de la torre. Una restauración de esta escala no se improvisa: fue plurianual para adaptarse a las distintas fases del proyecto.

Los hallazgos que nadie esperaba

Más allá de la consolidación estructural, las obras han deparado sorpresas de enorme valor histórico. El proyecto ha revelado hallazgos de gran valor histórico, como el pavimento original del siglo XV, elaborado en hornos de la familia Borja; restos de pinturas del siglo XVIII en la fachada; un acceso a la almena exterior utilizada para el mantenimiento del reloj antiguo, y el sillar original que sostenía la veleta del campanario. La familia Borja, cuyo vínculo con Gandia es indisociable — la Colegiata de Santa María, el templo más destacado de la ciudad ducal, está ligada a la historia de esa familia —, dejó su huella incluso bajo el suelo.

La actuación ha servido también para modernizar todas las instalaciones: la iluminación interior y exterior, el control del reloj y los motores de volteo y golpeo de las campanas han sido completamente renovados. El proyecto incorpora soluciones específicas para la protección del inmueble frente a patologías medioambientales, control de aves y mejora de las instalaciones eléctricas e iluminación. El resultado es un campanario recuperado tanto para la historia como para el presente.

"La actuación en el campanario de la Colegiata va a tener un gran impacto tanto en la conservación del patrimonio valenciano, ya que se trata de un icono de dicho patrimonio, como en el valor añadido para el turismo, al permitir ampliar el recorrido por la Colegiata e incluir en la visita la puesta en valor de la torre gótica." - Natàlia Enguix, vicepresidenta de la Diputació de València

El mayor impulso al patrimonio valenciano en una década

La restauración del campanario de Gandia no es un caso aislado, sino el reflejo de una política más amplia. La Diputació, bajo la presidencia de Vicent Mompó, ha rescatado un Plan de Recuperación del Patrimonio que llevaba ocho años sin convocarse, en el que ha invertido más de 16 millones de euros para restaurar 45 tesoros del patrimonio valenciano repartidos por las comarcas. Entre los proyectos aprobados figuran la rehabilitación del Palacio de los Bellvis de Benissuera (950.000 euros), la recuperación de las murallas que unen las torres del castillo de Castielfabib (512.000 euros), la rehabilitación de la Torre del Virrey de L'Eliana (623.000 euros) o la consolidación del Palacio de los Condes Orbe y Piniés de Quartell (500.000 euros).

"Es el mayor impulso al patrimonio valenciano en la última década, una apuesta estratégica que no es un plan de chapa y pintura, sino un ejemplo de justicia territorial." - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València

La demanda ha sido tan alta que la institución provincial ha tenido que ampliar los recursos económicos previstos para dar respuesta a todas las solicitudes llegadas desde los ayuntamientos. Castillos, torres, palacios y ermitas de toda la provincia esperan su turno en una lista que, lejos de acortarse, no ha hecho más que crecer. Si todo va bien y siempre que esté la seguridad garantizada, el campanario de Gandia ya podrá ser visitado en parte o en su totalidad próximamente. Para una ciudad que lleva siglos conviviendo con esa torre en su horizonte urbano, poder subir por ella y contemplar la Safor desde lo alto será, por fin, algo más que un deseo.