El MuVIM acoge la mayor retrospectiva sobre Memphis, el movimiento que rompió todas las reglas del diseño en los años 80

La Sala Parpalló del MuVIM de Valencia exhibe hasta el 28 de febrero una retrospectiva sobre el grupo Memphis, el colectivo que revolucionó el diseño en los 80.

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¿Puede una silla provocar? ¿Puede una estantería ser una declaración política? En los años ochenta, un puñado de diseñadores reunidos en Milán respondió con un rotundo sí a ambas preguntas. Ahora, Valencia tiene la oportunidad de comprobarlo de primera mano. La Diputació de València presenta en la Sala Parpalló del MuVIM la exposición Memphis Milano (1981-1986), una retrospectiva dedicada a uno de los movimientos más influyentes y transgresores de la historia del diseño contemporáneo, que podrá visitarse hasta el próximo 28 de febrero.

Una rebelión con laminado de plástico y colores estridentes

Todo comenzó el invierno de 1980 en el salón de un apartamento milanés. La historia de Memphis arranca el 11 de diciembre de 1980 en Milán, cuando el diseñador y arquitecto Ettore Sottsass reunió a varios jóvenes diseñadores y arquitectos para debatir sobre el futuro del diseño. El diagnóstico era claro: los muebles y objetos de la época eran, sencillamente, aburridos. Sottsass, entonces un faro del postmodernismo italiano, pidió a ese grupo de diseñadores más jóvenes que desarrollaran una colección que no se viera limitada por preocupaciones como la funcionalidad y el llamado buen gusto.

El grupo tomó su nombre de una canción de Bob Dylan, «Stuck Inside of Mobile with the Memphis Blues Again», y desde el principio dejó claro que no había venido a pedir permiso. Frente al funcionalismo austero que había dominado el diseño durante décadas —aquella máxima de que la forma debía seguir a la función—, Memphis reivindicó el color eléctrico, la geometría caprichosa, la ironía y la libertad creativa. Con el grupo Memphis, Sottsass definió en gran medida la estética de la década de los 80, al repensar el concepto del mobiliario contemporáneo creando piezas que hoy se consideran íconos de la modernidad.

Con la creación del grupo Memphis, Ettore Sottsass quiso darle un giro a la visión del diseño con un nuevo diseño antisistema y anticapitalista, para hacer reflexionar sobre el mundo material en el que vivimos. No era decoración. Era filosofía hecha mueble.

"Memphis proclamó, con una calculada mezcla de ironía, provocación y humor, que la forma también podía responder al deseo, la emoción, el azar o el juego, rompiendo con el consenso de sobriedad existente hasta aquel momento." - Paco Teruel, diputado de Cultura de la Diputació de València

Una muestra con nombres propios del diseño internacional

La exposición, comisariada por el interiorista y diseñador valenciano Julio Guixeres —con la colaboración de Josep Lozano y Amador Griñó— reúne obras de los fundadores del movimiento y de quienes se fueron incorporando a él a lo largo de sus años de actividad. Junto a Sottsass, la muestra permite acercarse al trabajo de creadores como Michele De Lucchi, Nathalie Du Pasquier, Martine Bedin, Aldo Cibic, Matteo Thun o George J. Sowden. El colectivo reunió también a nombres como Hans Hollein, Andrea Branzi y Michele de Lucchi. A ellos se suman figuras internacionales como Shiro Kuramata, Peter Shire, Michael Graves o Hans Hollein, una constelación de talentos que convirtieron el movimiento en un fenómeno global.

Destaca asimismo la presencia de una obra del valenciano Xavier Mariscal, cuya particular combinación de humor, cultura popular y libertad formal comparte buena parte del espíritu inconformista que definió a Memphis. Su inclusión en la muestra no es anecdótica: recuerda que aquella revolución estética italiana caló hondo en una generación entera de diseñadores españoles.

La proyección internacional del movimiento queda ilustrada también a través de las imágenes del apartamento de Karl Lagerfeld en Montecarlo, decorado con creaciones Memphis: una prueba de que el impacto del grupo trascendió los circuitos del diseño para colarse en las casas de los grandes referentes culturales de la época.

La Sala Parpalló, transformada en experiencia sensorial

Uno de los elementos más llamativos de la exposición es la intervención del propio comisario, Julio Guixeres, que arranca antes de entrar a la sala. La propuesta comienza en la entrada del MuVIM con una instalación de grandes estructuras geométricas y colores intensos que actúa como umbral hacia el universo Memphis. Una vez dentro de la Sala Parpalló, el visitante no se encuentra ante una exhibición convencional de piezas sobre pedestales, sino ante una experiencia visual y sensorial en la que el color, la iluminación y la disposición del mobiliario invitan a descubrir las obras desde múltiples perspectivas.

La exposición aborda también la relación entre el diseño industrial y la artesanía, uno de los aspectos fundamentales de la filosofía del grupo, y recuerda que estas piezas no son reliquias de otra época. Aunque nació hace más de cuarenta años, su influencia sigue muy viva y, de hecho, en 2026 vuelve a convertirse en una de las grandes referencias para quienes buscan hogares con alma y personalidad.

"Memphis abre una ventana a uno de los movimientos artísticos e intelectuales más transformadores de la segunda mitad del siglo XX." - Paco Teruel, diputado de Cultura de la Diputació de València

Aunque el colectivo Memphis se disolvió en 1988, su influencia sigue siendo visible en la actualidad, especialmente en el resurgimiento de la estética de los años 80 en la cultura popular y el diseño contemporáneo. Memphis Milano (1981-1986) llega así al MuVIM no como un ejercicio de nostalgia, sino como una invitación a preguntarse qué ocurre cuando el diseño decide dejar de ser útil para convertirse, sin complejos, en algo necesario.