Hay caminos que lo son en el sentido más literal: vías que conectan pueblos pequeños, que salvan distancias donde no llega la carretera convencional y que, cuando se deterioran, condenan a sus vecinos a dar rodeos o a circular con el riesgo que supone un asfalto roto. Ese es el caso del camino que une Cortes de Pallás con Millares pasando por la pedanía de Otonel, un tramo de 1,3 kilómetros en el interior de la provincia de Valencia que la Diputació de València ha decidido rehabilitar con una inversión de 388.726,73 euros, actualmente en fase de licitación.
Un tramo marcado por el corrimiento de 2015
Para entender por qué este camino necesita una intervención urgente, hay que remontarse al 6 de abril de 2015. Ese día se produjo el deslizamiento de una parte de la ladera norte de la Muela de Cortes, que dejó sepultada la carretera CV-428, única vía de acceso al municipio de Cortes de Pallás. El camino de Otonel, que discurre precisamente por esa ladera norte, también quedó afectado. La carretera de acceso a Cortes de Pallás estuvo cortada durante ocho meses, periodo en el que solo se podía acceder a la población mediante barca o dando un rodeo por pistas forestales. Más de una década después, las cicatrices en el pavimento siguen siendo visibles: grietas, deformaciones y una calzada que no ha recuperado del todo la forma.
No es un problema menor. La Diputació de València puso en marcha posteriormente un avanzado sistema de medición geodésica para establecer un "patrón de comportamiento de la ladera y anticipar futuros deslizamientos." La inestabilidad del terreno, combinada con el agua que aflora de forma natural en varios puntos de la ladera, ha convertido este tramo en un reto de ingeniería que va más allá de echar asfalto nuevo.
Renovar el firme y, sobre todo, el drenaje
El proyecto que ha sacado a licitación el área provincial de Carreteras contempla la renovación completa del pavimento deteriorado, pero también algo que a menudo se pasa por alto en las obras de carretera: la gestión del agua. Uno de los principales enemigos de este camino no es el tráfico, sino la humedad. El agua que emerge de la ladera y discurre por la propia vía accelera su degradación, de ahí que la intervención incluya mejoras específicas en el sistema de evacuación de aguas pluviales.
Además del firme y el drenaje, los trabajos contemplarán la mejora de la señalización y el acondicionamiento de varios puntos para facilitar el cruce de vehículos. En un camino estrecho de montaña, encontrarse de frente con otro coche puede convertirse en una maniobra complicada; estos ensanchamientos puntuales son, en la práctica, una solución tan sencilla como eficaz.
"Esta intervención mejorará la seguridad de los vecinos que cada día utilizan este camino para moverse entre los diferentes núcleos de población de la zona. En este caso, vamos a actuar sobre un tramo deteriorado, renovando el asfalto y mejorando los puntos donde dos vehículos tienen más dificultades para cruzarse." - Reme Mazzolari, diputada de Carreteras y vicepresidenta segunda de la Diputació de València
"Uno de los problemas de esta vía es la importante presencia de agua que aflora en determinados puntos de la ladera y que discurre por el propio camino, lo que contribuye al deterioro del camino. Por eso, la intervención no se limitará a asfaltar, sino que también mejoraremos el drenaje para conseguir que la reparación sea más duradera." - Reme Mazzolari, diputada de Carreteras y vicepresidenta segunda de la Diputació de València
Más allá de las carreteras propias: el programa de Caminos de Interés Territorial
Esta actuación no es un caso aislado, sino parte de una estrategia más amplia de la Diputació: el programa de mejora de Caminos de Interés Territorial. La filosofía detrás de este programa parte de una realidad evidente en los municipios pequeños del interior: hay vías que no pertenecen a la red provincial, pero que resultan esenciales para comunicar poblaciones, y cuya rehabilitación supera con creces las posibilidades económicas de un ayuntamiento rural.
Mazzolari lo resume con claridad: la Diputación no solo debe ocuparse de las carreteras de su titularidad, sino también colaborar con los municipios en aquellas vías que, por sus características, requieren inversiones que los consistorios no siempre pueden asumir solos. Un enfoque que, en el caso de Cortes de Pallás, un municipio del Valle de Cofrentes con poco más de 700 habitantes, cobra especial relevancia.
Plazo y ejecución
Las empresas interesadas en optar a la obra tienen hasta el 30 de noviembre para presentar sus ofertas. Una vez adjudicado el contrato, los trabajos tendrán un plazo de ejecución de tres meses y están programados para desarrollarse a lo largo de 2027. Cuando las obras concluyan, la Diputació entregará la actuación al Ayuntamiento de Cortes de Pallás, que asumirá a partir de ese momento la conservación y el mantenimiento del tramo.
Un camino que fue cortado durante meses por un corrimiento de ladera, que ha convivido años con su pavimento deteriorado y que ahora, finalmente, verá renovada su superficie y reforzada su infraestructura de drenaje. Para los vecinos que lo recorren a diario, la diferencia entre un camino en buen estado y uno deteriorado no es una cuestión estética: es seguridad, tiempo y calidad de vida en un territorio donde cada kilómetro de asfalto en condiciones cuenta.


