Calles renovadas, pistas de pádel, refugios antiaéreos recuperados, camiones para brigadas municipales y hasta un deshumidificador para un archivo. Así de variada —y así de concreta— es la fotografía de un nuevo decreto del Pla Obert de la Diputació de València, el mayor programa inversor en la historia de la institución provincial, que acaba de aprobar casi cuatro millones de euros para financiar 25 proyectos en 20 municipios repartidos por 11 comarcas y la mancomunidad de La Baronia. La vida cotidiana de miles de vecinos y vecinas cambia, a veces de forma discreta, gracias a decisiones como esta.
Sant Pere de Rafelbunyol y Benaguasil, las apuestas más ambiciosas
La actuación más cuantiosa de este decreto tiene nombre propio: el barrio de Sant Pere de Rafelbunyol. La Diputació destina 788.985 euros a la segunda fase de su reurbanización, una inversión que transformará de manera significativa uno de los espacios más habitados del municipio del l'Horta Nord. No muy lejos en el ránking, Benaguasil recibirá casi 700.000 euros para el reasfaltado de sus viales, una de esas mejoras que, aunque no aparece en ningún titular de campaña electoral, los vecinos agradecen cada vez que cogen el coche o salen a pasear.
Con este nuevo decreto, el Pla Obert acumula ya 1.318 proyectos aprobados y una inversión global de 206 millones de euros desde su puesta en marcha. El plan cuatrienal, dotado con 350 millones de euros en total, está coordinado por la vicepresidenta primera y responsable de Cooperación Municipal, Natàlia Enguix, y se articula como un mecanismo de financiación flexible que permite a los ayuntamientos presentar proyectos en cualquier momento del mandato, sin fechas límite cerradas.
"Su mayor flexibilidad está permitiendo atender las necesidades de nuestros pueblos" - Natàlia Enguix, vicepresidenta primera y responsable de Cooperación Municipal de la Diputació de València
Enguix, además, ha animado a los ayuntamientos que todavía cuentan con fondos disponibles a presentar cuanto antes sus proyectos "para sacar el máximo partido" al programa. El presidente de la Diputació, Vicent Mompó, ha insistido por su parte en la importancia de agilizar la ejecución para que las inversiones lleguen de verdad a los municipios. Ambos coinciden en destacar proyectos del ciclo integral del agua, la accesibilidad, la eficiencia energética y la rehabilitación del patrimonio como prioridades estratégicas.
El Camp de Túria lidera la inversión comarcal
Por comarcas, el Camp de Túria encabeza este decreto con 1.071.868 euros distribuidos en tres actuaciones. Además del reasfaltado de Benaguasil, Casinos contará con cerca de 300.000 euros para rehabilitar el edificio del centro social en su polideportivo municipal, mientras que Olocau destinará 78.045 euros a la instalación de una pista de pádel y mejoras en el acceso a la urbanización La Pedralvilla. Tres municipios, tres necesidades distintas, una misma fuente de financiación.
L'Horta Nord suma 837.469 euros en total —con Rafelbunyol como protagonista— y también incluye 48.834 euros para reparar instalaciones deportivas en Almàssera. En l'Horta Sud, el proyecto más llamativo es la construcción de un trinquet en Picanya, con una inversión de 379.838 euros. Este tipo de equipamiento, ligado a la tradición de la pelota valenciana, es uno de los grandes vectores de inversión del plan provincial. Massanassa, también en l'Horta Sud, recibirá 63.071 euros para un camión de brigada de obras.
De Utiel a La Baronia: la provincia entera en un decreto
La Plana de Utiel-Requena suma cuatro proyectos de dos municipios con 588.735 euros. Utiel reurbanizará la calle Beato Gálvez (393.191 euros) y reparará la escalera de El Hontanar (29.265 euros). Sinarcas, por su parte, adquirirá una retrocargadora mixta para la conservación de infraestructuras (125.133 euros) e instalará un grupo electrógeno para garantizar el suministro de agua potable (41.146 euros). Que un pequeño municipio pueda garantizar el abastecimiento de agua gracias a un decreto provincial lo dice todo sobre el alcance real de este tipo de programas.
La Safor añade cuatro proyectos por 359.320 euros, con Xeresa como municipio protagonista: renovará los parques de Oliveres y Servana por 313.037 euros. Guardamar de la Safor suma tres actuaciones menores pero igualmente necesarias, entre ellas la reparación de una acera y la compra de bancos para un parque local. En la Vall d'Albaida, Castelló de Rugat recibirá 203.292 euros para reurbanizar y crear nuevas áreas de juego en la zona verde de la calle Colón, mientras que Bellús invertirá 55.176 euros en rehabilitar su pabellón polideportivo.
La Ribera Alta y la Ribera Baja aportan sendos proyectos: Benicull de Xúquer adquirirá un inmueble en la calle Comercio (43.472 euros) y Sumacàrcer modernizará el sistema de tratamiento del agua de su piscina municipal (4.731 euros). En el Rincón de Ademuz se recuperará un refugio antiaéreo (31.235 euros) —un guiño a la memoria histórica que merece atención— y se instalarán nuevas ventanas en el ayuntamiento de Casas Bajas (17.761 euros). El decreto cierra con actuaciones en el Camp de Morvedre, la Canal de Navarrés y la Costera, además de 114.000 euros para la Mancomunidad de La Baronia destinados a la adquisición de contenedores.
El Pla Obert funciona, en la práctica, como una gran caja de herramientas provincial: cada municipio coge lo que necesita, cuando lo necesita. Con un 60% de los fondos ya aprobados —más de 200 millones de euros de los 350 previstos— y un 30% de los proyectos adjudicados, el ritmo de ejecución avanza conforme a lo previsto, aunque el margen que resta sigue siendo considerable. Para los pueblos que aún no han agotado su asignación, el reloj corre: en política de inversión local, como en tantas otras cosas, quien no pide no recibe.


