Sagunto reclama por unanimidad ampliar a cuatro meses las brigadas rurales que protegen 4.193 hectáreas forestales del fuego

El pleno aprueba pedir al SEPE extender los contratos más allá de septiembre e incluir junio para mejorar prevención de incendios y condiciones laborales

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El SEPE lleva a cabo los Planes Especiales de Ocupación en Zonas Rurales Deprimidas
El SEPE lleva a cabo los Planes Especiales de Ocupación en Zonas Rurales Deprimidas
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Cuando el calor aprieta en julio y agosto, 59 personas recorren caminos forestales, limpian márgenes y trabajan a pie de monte para que los bomberos puedan llegar a tiempo si el fuego prende en alguno de los más de cuatro mil hectáreas de terreno forestal que rodean Sagunto. Son las brigadas estivales de mantenimiento rural. Su trabajo es silencioso, físicamente exigente y, según el propio Ayuntamiento, claramente insuficiente en tiempo. Por eso, el pleno municipal de septiembre aprobó por unanimidad reclamar al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) que amplíe los contratos de estas brigadas más allá de los tres meses actuales, incorporando el mes de junio al calendario de actuaciones.

Tres meses que se quedan cortos para 132 kilómetros cuadrados

El problema es, en esencia, matemático. El término municipal de Sagunto ocupa 132,43 kilómetros cuadrados, de los cuales 4.193 hectáreas son terrenos forestales. Un espacio enorme que hay que mantener, limpiar y preparar ante el riesgo de incendio durante los meses de mayor peligro. Pero los programas de fomento del empleo agrario del SEPE, que son los que financian estas brigadas, imponen un techo rígido: contratos de un máximo de tres meses y trabajos que deben estar concluidos antes del último día de septiembre. Eso deja a las brigadas activas únicamente en julio, agosto y septiembre, justo en el pico de temperaturas.

La lógica que subyace en la moción aprobada es sencilla: si el programa pudiera arrancar en junio, se ganaría un mes entero de trabajo con temperaturas más bajas, menor riesgo térmico para los propios trabajadores y mayor margen para preparar el territorio antes de que llegue lo peor del verano. No se trata de trabajar más, sino de trabajar mejor y en condiciones más seguras.

"Resulta necesario adaptar este programa a la realidad expuesta", señala la moción aprobada, que añade que es igualmente imprescindible incorporar mejoras en las condiciones laborales de quienes realizan estos trabajos.

Una doble petición: más tiempo y más flexibilidad

La moción, impulsada por el Partido Socialista y defendida en el pleno por la concejala Ana María Quesada, eleva dos peticiones concretas al SEPE y al Ministerio de Trabajo y Economía Social. La primera es que se modifiquen las condiciones del programa para que los ayuntamientos puedan formalizar contratos superiores a tres meses, permitiendo que los proyectos arranquen en junio. La segunda, quizás más novedosa, es que se establezca un calendario de ejecución más flexible que permita a los municipios distribuir las jornadas y las vacaciones teniendo en cuenta los períodos de más calor o mayor riesgo para la salud de los trabajadores.

La rigidez actual no es un problema exclusivo de Sagunto. Los Planes Especiales de Ocupación en Zonas Rurales Deprimidas llevados a cabo por el SEPE tienen como objetivo el desarrollo del medio rural, la conservación del patrimonio forestal y el medio ambiente, así como la creación y mejora de infraestructuras para mejorar la actividad agraria. Sin embargo, ese marco de objetivos choca en la práctica con una limitación temporal que muchos municipios valencianos comparten. La iniciativa permite dar actividad durante los meses de verano a trabajadores vinculados al campo, un ámbito marcado por la temporalidad y los parones entre campañas, con trabajos que se desarrollan hasta septiembre.

La moción también contempla una tercera petición dirigida tanto al Ministerio como al SEPE: que, si fuera necesario para sostener la ampliación del período de contratación, se incremente la dotación presupuestaria del programa. El objetivo es claro: que ampliar los meses de trabajo no se traduzca en reducir el número de personas contratadas ni el alcance de las actuaciones.

Más allá del fuego: el río Palancia también entra en la ecuación

Las brigadas de Sagunto no solo trabajan en la prevención de incendios. Este año, las 59 personas que integran estos equipos también están dedicando esfuerzos a la mejora del estado del cauce del río Palancia, una actuación orientada a prevenir riesgos hidrológicos. Un recordatorio de que el mantenimiento rural no es solo una cuestión de fuego, sino también de agua: de cómo fluye, dónde se acumula y qué consecuencias puede tener cuando el terreno no está correctamente gestionado.

Esta labor beneficia directamente a las personas que trabajan o tienen parcelas en la zona rural, pero también al conjunto del municipio, ya que ayuda a mantener cuidado el entorno agrícola y a reducir los problemas asociados a la acumulación de hierbas y maleza en los márgenes de los caminos. En el caso de Sagunto, ese impacto se multiplica por la escala del territorio y por la diversidad de los espacios que hay que atender: masas forestales, zonas agrícolas y entornos urbanos del ámbito rural.

Una unanimidad que no es habitual

Que una moción salga adelante por unanimidad en un pleno municipal no es la norma. En este caso, todos los grupos políticos respaldaron la propuesta socialista, lo que refleja un consenso poco frecuente sobre la necesidad de mejorar un programa que, en su diseño actual, no termina de encajar con las necesidades reales del territorio. El Proyecto de Zonas Rurales Deprimidas tiene como objetivo impulsar el desarrollo socioeconómico en áreas rurales afectadas por altos niveles de desempleo , pero su utilidad se ve comprometida cuando el calendario impide actuar precisamente en los momentos en que el riesgo es mayor.

La pelota queda ahora en el tejado del SEPE y del Ministerio de Trabajo. La pregunta que deja en el aire la decisión del pleno de Sagunto es si un programa diseñado para ayudar al campo puede seguir ignorando que el campo, y el monte que lo rodea, arden principalmente antes de que septiembre llegue a su fin.