Una mujer de 88 años. Su marido, de 90, hallado ahorcado en el mismo domicilio. Una cuidadora que llegó al piso y encontró lo que nadie debería encontrar jamás. Este es el retrato del último crimen machista confirmado en España, ocurrido el 11 de septiembre en San Sebastián de los Reyes, Madrid, y que este martes ha llevado al Ayuntamiento de Sagunto a convocar un minuto de silencio a las puertas de sus edificios municipales.
Un crimen sin denuncia previa, como tantos otros
El Ministerio de Igualdad confirmó el lunes como crimen machista el asesinato de la mujer, presuntamente a manos de su cónyuge el pasado 11 de septiembre. No existían denuncias previas por violencia de género contra el presunto agresor. Un detalle que no es una excepción, sino una constante que se repite en buena parte de los casos: la violencia que no se ve, la que no tiene expediente, también mata.
Según la Jefatura Superior de Policía de Madrid, fue una cuidadora quien halló en el domicilio del matrimonio el cadáver del hombre, ahorcado, y a la mujer con heridas en los brazos en su cama. Los sanitarios del Summa la trasladaron al hospital, donde falleció. El hombre mató a su esposa porque no soportaba verla enferma en la cama desde hacía un mes. Una justificación que, lejos de atenuar, expone la lógica más perversa de la violencia machista: la de quien considera que tiene poder de decisión sobre la vida de otra persona.
El peso aplastante de los números
Con la confirmación de este caso, el número de mujeres asesinadas en 2026 por violencia machista asciende a 37, y a 1.378 desde 2003, cuando se empezaron a recopilar estos datos. Son cifras que, de tanto repetirse, corren el riesgo de volverse abstractas. Pero detrás de cada una hay un nombre, una historia, una vida truncada. La de 2026 es ya la cifra más alta desde 2023, cuando se contabilizaron 45 asesinadas en todo el año, y todavía quedan más de tres meses para que acabe el ejercicio.
El año pasado cerró con 47 víctimas mortales. A ese drama hay que añadir otro que a menudo queda en un segundo plano: 68 menores han sido víctimas de la violencia machista desde 2013, y en lo que va de 2026 se han registrado ya tres asesinatos por violencia vicaria, esa modalidad que utiliza a los hijos e hijas como instrumento de daño y control sobre la madre.
Sagunto se para un minuto para no olvidar
A las doce del mediodía de este martes, los edificios públicos de Sagunto se convirtieron en escenario de una pausa colectiva. Miembros de la Corporación Municipal, trabajadores del Ayuntamiento, vecinos y representantes de colectivos y asociaciones del municipio se concentraron en silencio frente a los accesos de los inmuebles municipales para expresar su condena y repulsa ante este nuevo crimen. Un gesto simbólico, sí, pero también necesario: porque nombrar el problema en voz alta —o en el silencio más elocuente— es parte de la respuesta social que la violencia machista exige.
Recursos para quien lo necesita
El Área de Igualdad del Ayuntamiento de Sagunto recuerda que cualquier persona que sospeche de un caso de violencia tiene el deber ciudadano de llamar al 016 —cuya llamada no aparece en la factura telefónica, aunque conviene borrarla del registro del móvil— o al 112. El Servicio de Atención a las Mujeres del municipio atiende de forma presencial de lunes a viernes, a través del teléfono 96 265 58 89 o del WhatsApp 607 248 363, en horario de 8:00 a 15:00 horas, y también por correo electrónico en [email protected]. Se recomienda solicitar cita previa, aunque se atiende sin ella en situaciones urgentes.
Para emergencias graves, la Policía Nacional puede contactarse en el 091 o el 96 267 00 91; la Policía Local, en el 092 o el 96 265 54 84; y la Guardia Civil, en el 062. La Generalitat Valenciana dispone además del Centre Dona 24 Hores, accesible a través del número gratuito 900 580 888. Porque la violencia machista no entiende de horarios, y los recursos tampoco pueden permitirse ese lujo. Cada llamada puede ser la primera señal de un camino hacia la seguridad, y cada minuto de silencio, la manera en que una comunidad dice que no está dispuesta a mirar hacia otro lado.

