El Ayuntamiento de Sagunto lanzó esta semana un mensaje claro al Gobierno central: la infraestructura ferroviaria que se planifique ahora para el tramo Sagunto-Teruel no puede nacer ya obsoleta. En el pleno ordinario del mes de agosto, la corporación municipal aprobó por unanimidad una moción que exige al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible revisar el Estudio Informativo del Corredor Cantábrico-Mediterráneo e incorporar alternativas que garanticen la capacidad futura del eje, incluyendo el estudio de una doble vía electrificada de altas prestaciones. Una reclamación que no es nueva, pero que llega en un momento clave: el Ministerio sometió ese estudio a información pública el 9 de julio de 2026, abriendo un plazo de 45 días hábiles para presentar alegaciones.
Una ciudad que ha cambiado, una infraestructura que no
El problema de fondo es una brecha entre la realidad industrial de Sagunto y la lentitud de su planificación ferroviaria. La línea actual es de vía única, sin electrificar, y con velocidades que apenas superan los 100 km/h en muchos tramos. Pero la ciudad a la que sirve ha experimentado una transformación profunda. El desarrollo de Parc Sagunt, la instalación de la gigafábrica de baterías PowerCo —filial de Volkswagen— y el crecimiento del Puerto de Sagunto han convertido al municipio en uno de los principales polos industriales, logísticos y energéticos del sur de Europa. Planificar el ferrocarril mirando solo las condiciones actuales, argumenta el pleno, equivale a construir una autopista de un carril para una ciudad que ya tiene atascos.
El objeto del estudio informativo es la mejora de la línea en su tramo Sagunto-Teruel, para potenciar el transporte de mercancías y poder aumentar el número de circulaciones y la capacidad de transporte de la línea. Sin embargo, desde Sagunto consideran que las mejoras contempladas se quedan cortas. ADIF tiene en marcha el Plan Director de la línea Zaragoza-Teruel-Sagunto, de 315 km de longitud, en el que ya se han movilizado más de 500 millones de euros para potenciar un eje estratégico de conexión por ferrocarril del Mediterráneo con el Cantábrico y el Atlántico. Una cifra considerable, pero que el municipio entiende insuficiente si no se replantea la capacidad global del corredor.
Unanimidad política en torno a una moción del PP
La moción fue propuesta por el Partido Popular y defendida en el pleno por su concejala Sara Cañada. Lo llamativo es que obtuvo el respaldo de todos los grupos políticos municipales —incluidas las enmiendas incorporadas de Iniciativa Porteña, Compromís per Sagunt y EU-Unides Podem—, algo inusual en un pleno municipal y que refleja el peso que tiene este asunto para la ciudad con independencia del color político. No es la primera vez que el consistorio se pronuncia sobre este eje: ya el 28 de marzo de 2017, el pleno aprobó una declaración institucional exigiendo inversiones urgentes en la línea entre Sagunto y Zaragoza.
El tramo Sagunto-Teruel forma parte de la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T), dentro de la red básica del Corredor Mediterráneo, y cuenta con un importante potencial para el transporte de mercancías, especialmente como alternativa en ancho ibérico ante la implantación del ancho estándar en el Corredor Mediterráneo. En ese contexto, el acuerdo municipal pone el foco en que las decisiones que se tomen ahora condicionarán la competitividad de las empresas locales, la capacidad de crecimiento del Puerto de Sagunto y la creación de empleo para las próximas generaciones.
Qué pide exactamente el Ayuntamiento
El texto aprobado articula varias líneas de acción. El gobierno municipal deberá presentar alegaciones al Estudio Informativo defendiendo una infraestructura ferroviaria dimensionada para el crecimiento económico previsto. Además, el Ayuntamiento respalda institucionalmente las alegaciones que presenten la Generalitat Valenciana, la Confederación Empresarial de la Comunidad Valenciana y la Autoridad Portuaria de Valencia, entre otras entidades.
También se solicita al Ministerio la convocatoria de una mesa institucional de trabajo con participación del propio Ministerio, ADIF, la Generalitat Valenciana, el Ayuntamiento, la Autoridad Portuaria de Valencia y representantes del tejido empresarial, con el objetivo de analizar conjuntamente las necesidades futuras del corredor. Y se reclama que el Ministerio y ADIF presenten un calendario público de ejecución con presupuesto, fases y plazos concretos, una petición de transparencia que suele estar ausente en la planificación de grandes infraestructuras en España.
En materia de movilidad de pasajeros, el acuerdo también solicita al Ministerio que impulse las actuaciones necesarias para hacer posible la llegada del servicio de Cercanías hasta Puerto de Sagunto, incorporando el crecimiento demográfico de la zona en la planificación ferroviaria. Una reivindicación histórica del municipio que, en esta ocasión, queda vinculada al debate más amplio sobre el modelo ferroviario de toda la comarca.
Un retraso que acumula décadas
El Corredor Cantábrico-Mediterráneo forma parte de la red TEN-T y vertebra mercancías y viajeros entre el norte y el levante español. La línea es de vía única, sin electrificar, y con velocidades que apenas superan los 100 km/h en muchos tramos. La moción aprobada reconoce que este corredor "acumula un retraso histórico como consecuencia de décadas de insuficiente inversión pública por parte de los sucesivos Gobiernos de España, con independencia de su signo político". Una frase que, viniendo de una moción impulsada por el PP y aprobada con el respaldo de todos los partidos, adquiere un peso particular: nadie escapa a la responsabilidad compartida.
El periodo de información pública abierto por el Ministerio convierte este momento en una oportunidad concreta para que Sagunto haga valer su posición. La pregunta que queda en el aire es si el Gobierno central estará dispuesto a replantear un estudio ya aprobado provisionalmente o si las alegaciones, pese a su solidez institucional, se quedarán en un trámite más de la larga historia de una infraestructura que lleva décadas prometiéndose y aplazándose.

