Dos bañistas en apuros, una torre de control que avista la escena, una moto acuática que corta las olas y un dron sobrevolando la zona para coordinar cada movimiento. No fue una emergencia real, pero este martes la playa de Puerto de Sagunto vivió un escenario de rescate que bien podría haberlo sido. El Ayuntamiento de Sagunto desplegó esta mañana un simulacro de salvamento en las proximidades del Pantalán, con el objetivo de afinar los tiempos de reacción y comprobar que los protocolos de actuación funcionan cuando cada segundo cuenta.
Una cadena de socorro que se activa desde la torre de control
El ejercicio contempló el rescate de dos víctimas con situaciones bien distintas: una consciente, otra inconsciente. Desde el momento en que fueron avistadas, el engranaje se puso en marcha sin pausa. El servicio de Socorrismo y Salvamento, bajo la dirección de su coordinador, actuó junto a un patrón de embarcación y un piloto de dron. En paralelo, la Policía Local de Playas estableció un perímetro de seguridad en la orilla, mientras el servicio técnico sanitario aguardaba listo para intervenir en cuanto los cuerpos llegaran a tierra. Las víctimas fueron trasladadas a la orilla en la moto acuática de los socorristas, el punto donde la cadena de auxilio completó su ciclo.
La secuencia, aunque ensayada, reproduce con fidelidad lo que ocurre en una emergencia real en el litoral. Y eso, precisamente, es lo que hace valiosos estos ejercicios: no solo verificar que cada equipo sabe qué hacer, sino que todos ellos sepan cómo actuar juntos.
Una playa con alta afluencia y larga tradición costera
No es casualidad que Sagunto tome en serio la seguridad en el agua. El término municipal cuenta con trece kilómetros de litoral, y su playa principal tiene todos los veranos un alto grado de ocupación. El arenal acumula certificados como la Bandera Azul, el sello Q de Calidad Turística y las normas ISO 9001 e ISO 14001 , distinciones que no solo hablan de limpieza y servicios, sino también de la exigencia en materia de seguridad. Con una longitud de aproximadamente tres kilómetros y aguas poco profundas, la playa es especialmente frecuentada por familias con niños , lo que convierte cualquier incidente en el agua en una situación de alto impacto potencial.
El alcalde de Sagunto, Darío Moreno, presenció el simulacro junto a la concejala de Policía Local, María José Carrera, y no escondió el peso que tienen estos ejercicios para la gestión municipal de la temporada estival.
"La seguridad de nuestras playas es una prioridad. Simulacros como el de hoy son la mejor garantía de que, cuando ocurra una emergencia real, la respuesta será rápida, coordinada y eficaz" - Darío Moreno, alcalde de Sagunto
Detectar fallos antes de que aparezcan las emergencias reales
Más allá del espectáculo visual que puede suponer ver a socorristas en plena acción o un dron sobrevolando la orilla, el verdadero propósito de estos simulacros es más discreto y más importante: encontrar los puntos débiles del sistema antes de que una emergencia real los exponga. La concejala de Policía Local lo explicó con claridad.
"Con ejercicios como este detectamos qué se puede mejorar en la comunicación entre servicios y encontramos formas de afinar el dispositivo" - María José Carrera, concejala de Policía Local del Ayuntamiento de Sagunto
Carrera subrayó que el simulacro permite verificar sobre el terreno el funcionamiento de la cadena completa de auxilio, desde la intervención de Socorrismo y Salvamento hasta la asistencia sanitaria de la ambulancia, pasando por la coordinación de la Policía Local. Una cadena que, como cualquier otra, vale lo que vale su eslabón más débil.
Entrenar para no improvisar
Los simulacros periódicos en el litoral no son una novedad, pero sí una necesidad que a veces pasa desapercibida para el gran público. Mientras los bañistas disfrutan del sol y el mar, detrás de cada jornada veraniega en la playa opera un sistema de vigilancia y respuesta que requiere mantenimiento constante. La incorporación del dron como herramienta de coordinación refleja cómo la tecnología está transformando también los dispositivos de rescate costero, permitiendo una visión aérea en tiempo real que los socorristas tradicionales no pueden tener desde la orilla. En una playa tan concurrida como la de Puerto de Sagunto, donde los meses de verano concentran a miles de bañistas locales y visitantes, ese margen extra de visibilidad puede marcar la diferencia entre una intervención a tiempo y una tragedia. Entrenar no es solo una obligación administrativa: es, literalmente, una forma de salvar vidas.

