Los Jardines de Viveros de Valencia volverán a transformarse este fin de semana en un gran escaparate del turismo provincial. La Fira de les Comarques, el evento de promoción turística más importante de la provincia, abre sus puertas del 6 al 8 de noviembre con entrada gratuita, 81 expositores repartidos en 64 estands y una programación pensada para todos los públicos. La Diputació de València es la impulsora de un certamen que, edición tras edición, ha ido creciendo en participación y en ambición.
No es poca cosa. En ediciones anteriores, más de 29.000 personas han visitado la Fira de les Comarques a lo largo de un solo fin de semana , una cifra que convierte este evento en uno de los encuentros turísticos de referencia del calendario valenciano. Tras no celebrarse el pasado año —cuando estaba prevista en la plaza del Ayuntamiento— y dejar atrás su ubicación tradicional en la Plaza de Toros, la feria consolida ahora su espacio en Viveros , un entorno verde y singular que encaja perfectamente con el espíritu de la propuesta.
Un pueblo entero en el corazón de la capital
La idea es tan sencilla como efectiva: llevar la provincia a la ciudad. Los Jardines de Viveros de Valencia se convierten así en el escaparate turístico de la provincia, con una cita organizada por la Diputación de Valencia a través de Valencia Turisme que, con entrada gratuita, busca acercar al público de la capital los destinos, experiencias y atractivos turísticos de los distintos municipios y comarcas valencianas. No hace falta coger el coche para descubrir qué esconde el interior valenciano o sus costas: este fin de semana, todo eso llega a la puerta de casa.
El diputado de Turismo, Pedro Cuesta, ha subrayado el valor de esta cita con una declaración que resume bien el espíritu del certamen:
"La Fira de les Comarques sirve para mostrar la oferta turística de los municipios de la provincia a la ciudad, y además es una oportunidad para los visitantes de descubrir las numerosas propuestas que ofrecen nuestros pueblos para conocer nuestro territorio disfrutándolo." - Pedro Cuesta, diputado de Turismo de la Diputació de València
En términos concretos, la participación de esta edición es de las más amplias hasta la fecha. 58 destinos y 23 entidades y empresas locales del sector turístico se dan cita en un total de 64 casetas, sumando 81 expositores en conjunto. Para quien quiera hacerse una idea: es como si más de medio centenar de municipios valencianos montaran su propia oficina de turismo, puerta con puerta, en uno de los parques más emblemáticos de la ciudad.
Gastronomía, folclore, artesanía y mucho más
La oferta de actividades es deliberadamente amplia, porque la feria no quiere dejar a nadie sin motivo para acercarse. El visitante podrá explorar propuestas de turismo cultural, gastronómico y activo-deportivo, tanto de costa como de interior. Habrá un espacio de showcooking y catas para los más golosos, un escenario con actuaciones en directo y una zona de ludoteca infantil para las familias.
Entre las actuaciones destacan el cant d'albaes y las muixerangues, dos de las expresiones más arraigadas de la cultura popular valenciana, junto a sesiones de DJ a cargo de la Federación de Ocio y Turismo de la Comunitat Valenciana (FOTUR). También habrá talleres para niños y demostraciones de artesanía local que permiten ver de cerca los oficios tradicionales que aún sobreviven en los pueblos de la provincia. El formato es dinámico, destinado al público general y de acceso gratuito, y promueve tanto la acción profesional como las actividades lúdicas para el visitante al mismo tiempo.
Horarios para organizarse
La feria tiene horarios diferenciados según el día. El viernes 6 de noviembre abre únicamente por la tarde, de 18:00 a 20:00 horas. El sábado y el domingo —días 7 y 8 de noviembre— el horario se amplía en dos franjas: por la mañana de 10:00 a 14:00 horas y por la tarde de 16:00 a 20:00 horas. La entrada es gratuita en todos los casos.
La Fira de les Comarques se presenta como una oportunidad para conocer la oferta turística de toda la provincia, encontrar ideas para próximas escapadas y acercarse a los productos, sabores y tradiciones que caracterizan a los municipios valencianos. En un contexto en el que el turismo de interior gana cada vez más adeptos entre los propios valencianos, este tipo de evento funciona también como recordatorio de que, muchas veces, el mejor destino está más cerca de lo que se cree.


