20 millones para que la tragedia de la dana no se repita: así se blindan los municipios valencianos ante las catástrofes

La Diputació de València destina 20 millones a equipar a sus municipios frente a emergencias, con megafonía en zonas azotadas por la dana.

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La Torre después de la DANA.
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Cuando el 29 de octubre de 2024 el barranco del Poyo se desbordó y arrasó pueblos enteros, 229 personas perdieron la vida y más de 300.000 resultaron afectadas de forma directa o indirecta. Paiporta, Alfafar, Picanya o Algemesí quedaron grabadas en la memoria colectiva como sinónimo de catástrofe. Ahora, casi dos años después, la Diputació de València ha decidido que la pregunta no es si habrá otra emergencia, sino si los municipios estarán preparados cuando llegue. La respuesta viene en forma de 20 millones de euros repartidos entre localidades de toda la provincia para reforzar sus sistemas de prevención y respuesta ante desastres naturales.

Un plan diseñado para no improvisar

El paquete de ayudas abarca una batería de medidas pensadas para que los ayuntamientos no tengan que volver a enfrentarse a una emergencia con las manos vacías. La partida más cuantiosa, 7,3 millones de euros, permitirá a 145 municipios adquirir vehículos todoterreno capaces de moverse cuando las carreteras convencionales colapsan. Otros 117 pueblos destinarán 3,5 millones a la creación de espacios frescos de adaptación climática —refugios ante las olas de calor que cada verano baten récords—, y 111 invertirán 2,1 millones en grupos electrógenos para mantener operativos los servicios esenciales cuando la red eléctrica falle.

El plan contempla también partidas para mejorar sistemas de drenaje (28 poblaciones, 1,1 millones), instalar o renovar hidratantes (88 localidades, un millón), implantar sistemas de detección temprana (910.454 euros), elaborar planes de prevención (858.249 euros), adquirir máquinas de desbroce y trituradoras (716.945 euros), señalizar vías de evacuación (628.476 euros), comprar bombas de achique (427.843 euros) y financiar formación para el personal municipal (211.740 euros).

La megafonía que nadie tuvo cuando más falta hacía

Entre todas las medidas, hay una que adquiere un simbolismo especial: la instalación de sistemas de megafonía en 26 municipios. La noche de la dana, la alerta de emergencias no llegó a los teléfonos de la provincia hasta las 20:11 horas , cuando el agua ya lo arrasaba todo en varios pueblos. La ausencia de sistemas de alerta sonora directa fue señalada como una de las carencias más graves de aquella tragedia. Ahora, localidades como Paiporta, Picanya, Benetússer, Alfafar, Buñol y Algemesí —todas ellas castigadas por las inundaciones— contarán por fin con estos equipos.

En Paiporta, cuyo nombre se convirtió en el epicentro simbólico de la catástrofe, la ayuda asciende a 121.711 euros y se destinará íntegramente a la megafonía. El caso de Algemesí es especialmente representativo: con 111.848 euros, el municipio instalará un sistema de cobertura total que dispondrá de tres consolas de control en puntos estratégicos —la central de Policía, el Ayuntamiento y el Carrascalet, la zona más alta de la localidad—. Las obras ya han comenzado.

Beniparrell y Massanassa, por su parte, optarán por instalar estos sistemas de alerta específicamente en sus polígonos industriales, zonas que sufrieron daños graves durante la dana y que todavía hoy ven afectada su actividad.

Medidas concretas para cada realidad local

El plan no funciona con soluciones únicas para todos. Cada municipio ha identificado sus propias vulnerabilidades y ha diseñado una respuesta a medida. Llíria instalará barreras en zonas inundables; Meliana —otro de los pueblos duramente golpeados por la dana— comprará desfibriladores; Daimús implementará la aplicación de alerta municipal Es-Alert; Senyera instalará pararrayos; y Moncada adquirirá material especializado como trajes ignífugos y de agua para sus equipos de intervención.

"Se trata de estar preparados ante lo que pueda venir" - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València

"Todas estas actuaciones de los ayuntamientos permitirán responder mejor ante situaciones de riesgo y a minimizar sus consecuencias y, por lo tanto, contribuyen a una provincia más segura para la ciudadanía y los espacios naturales" - Avelino Mascarell, diputado de Medio Ambiente de la Diputació de València

Los daños materiales de la dana de 2024 se cifraron en 17.800 millones de euros , una cifra que por sí sola justifica cualquier inversión preventiva. Veinte millones no devolverán lo perdido ni aliviarán el dolor de las familias afectadas, pero sí pueden marcar la diferencia entre una próxima emergencia que se gestiona y una que vuelve a desbordarse como el barranco. En la provincia de Valencia, saben mejor que nadie lo que cuesta no estar preparados.