Hay relevos que no son solo un cambio de nombre en el tablón de anuncios de una parroquia. El que vivió este domingo la Parroquia de la Sagrada Familia de Torrent tenía algo especial: el nuevo párroco, D. Fernando Fayos, no llega como un desconocido, sino como alguien que ya dejó huella en la ciudad antes incluso de ser ordenado sacerdote. La comunidad lo recibió con una solemne Eucaristía que coincidió, además, con la festividad de San Francisco de Asís, una fecha que añadió un tono simbólico a una jornada ya de por sí cargada de significado.
Trece años dan para mucho
Para entender la magnitud del cambio hay que poner en contexto lo que deja atrás. D. Pablo Aranda ha estado al frente de la Sagrada Familia durante trece años, un período lo suficientemente largo como para que muchos feligreses no recuerden otra cara al frente del altar. Aranda no se jubila ni desaparece del mapa pastoral: inicia una nueva etapa al frente de la Parroquia de La Anunciación de Aldaia, llevándose consigo el bagaje de más de una década construyendo comunidad en Torrent. Su despedida tuvo lugar el domingo anterior, también con Eucaristía, cerrando así un ciclo con la misma solemnidad con la que se abrió el siguiente.
La Parroquia de la Sagrada Familia fue erigida el 29 de septiembre de 1969, festividad de los Santos Miguel, Gabriel y Rafael, lo que la convierte en una institución con más de medio siglo de historia en el tejido social de la ciudad. Su significado va más allá de la función religiosa, ya que desempeña un papel importante en la vida social y cultural de la localidad, convirtiéndose en epicentro de la vida comunitaria en determinadas épocas del año. En ese contexto, un cambio de párroco no es un trámite administrativo: es un acontecimiento que mueve a la comunidad.
Un párroco que ya conoce la ciudad
D. Fernando Fayos llega a la Sagrada Familia procedente de la Parròquia de Sant Jaume Apòstol de Algemesí, donde ejercía como vicario. Fue ordenado sacerdote hace apenas dos años, lo que lo convierte en uno de los párrocos más jóvenes de la ciudad. Pero su vínculo con Torrent es anterior a su ordenación: antes de convertirse en sacerdote, ejerció como diácono en la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, también en Torrent. Conoce las calles, conoce a la gente, y eso, en la vida parroquial, no es un detalle menor.
A las puertas del templo fue recibido por el Consejo de Pastoral de la Parroquia de la Sagrada Familia y estuvo acompañado en todo momento por D. Jesús Corbí. La alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado, también quiso estar presente en la recepción junto a los tenientes de alcalde Amparo Chust, José Francisco Gozalvo y Arturo García, trasladándole la bienvenida institucional de la ciudad en esta nueva etapa pastoral. La presencia del consistorio subrayó la dimensión pública de un acto que, aunque religioso, forma parte de la vida colectiva de Torrent.
Las llaves del sagrario y el recorrido por la memoria
Durante la Eucaristía, D. Fernando Fayos renovó sus votos como sacerdote y recibió las llaves del templo y del sagrario, así como los Evangelios, símbolos que condensan, en un gesto, el peso de la responsabilidad que asume. Después llegó uno de los momentos más cargados de tradición: siguiendo la costumbre en la toma de posesión de un nuevo párroco, Fayos recorrió algunos de los lugares y elementos esenciales para el desarrollo de su ministerio: la pila bautismal, la campana, el confesionario, la capilla del Sagrario y la Sede. Un itinerario casi ritual, que en pocas parroquias se mantiene con tanta fidelidad y que conecta el presente con siglos de práctica eclesiástica. Tras ese recorrido, pasó a presidir el resto de la celebración eucarística.
Antes de concluir el acto, diferentes miembros del Consejo de Pastoral dirigieron unas palabras de bienvenida al nuevo párroco, mostrando la disposición de la comunidad para acompañarle en esta nueva etapa.
Más allá de la parroquia: ermitas y capillas dispersas por Torrent
El ministerio de D. Fernando Fayos no se limitará a las paredes de la Sagrada Familia. Asumirá también la celebración de Eucaristías en diferentes ermitas y capillas repartidas por Torrent, manteniendo viva una tradición de presencia religiosa en los rincones más alejados del centro urbano. Entre esas paradas figuran la Ermita de San Vicente Ferrer del Mas del Jutge, la Capilla de María Asunta al Cielo de la urbanización El Pantano y la capilla del barrio de San Gregorio, entre otras.
La Sagrada Familia es una de las siete parroquias de Torrent, una ciudad que ha crecido enormemente en las últimas décadas y que mantiene, pese a ello, una vida parroquial activa y arraigada. Con apenas dos años de sacerdocio a sus espaldas y un vínculo previo con la ciudad que pocos nuevos párrocos pueden presumir, D. Fernando Fayos afronta ahora el reto de ganarse la confianza de una comunidad que lleva trece años mirando al mismo rostro desde los bancos. Un comienzo que, por todo lo que lo rodea, tiene más de reencuentro que de presentación.


