El presidente de la Diputació de València, Vicent Mompó, y el director de la Fundación Iberdrola España, Ramón Castresana, han visitado las obras de rehabilitación de la Escuela de Capataces Agrícolas de Catarroja, donde han anunciado que "la intervención estará finalizada antes de que concluya el presente año".
El proyecto, con una inversión global de cuatro millones de euros, cuenta con una aportación de tres millones por parte de la Fundación Iberdrola España y un millón de euros por parte de la Diputació. La actuación se enmarca en el plan de recuperación tras la dana que afectó gravemente a las instalaciones del centro dependiente de la institución provincial.
Durante la visita, Mompó ha destacado que “la reconstrucción de nuestra tierra, después de haber sufrido la peor catástrofe de nuestra historia, se ha transformado en una oportunidad para mirar al futuro con determinación, esperanza y la firme voluntad de mejorar”.
El presidente provincial ha subrayado que esta intervención permitirá que la provincia “cuente con una de las mejores escuelas de formación agraria de España”, ya que no se trata únicamente de reparar daños, sino de impulsar un proyecto de modernización integral. “Este proyecto no se limita a recuperar unas instalaciones dañadas; es, sobre todo, una inversión en conocimiento, talento y sostenibilidad para nuestro sector primario”, ha señalado.
Mompó ha agradecido expresamente la implicación de la Fundación Iberdrola España y ha puesto en valor este modelo de cooperación: “la rehabilitación de esta escuela, fruto de la colaboración con la Fundación Iberdrola España, es un ejemplo claro de cómo la cooperación entre instituciones públicas y empresas privadas puede transformar la adversidad en una oportunidad para salir más fuertes y mejor preparados”.
Por su parte, el director de la Fundación Iberdrola España ha destacado la sintonía institucional que ha hecho posible el proyecto y ha reconocido “la flexibilidad del presidente y de toda la Diputación” para poner en marcha una actuación de esta envergadura en un centro de titularidad pública. Castresana ha señalado que esta colaboración público-privada demuestra el papel que puede desempeñar el sector privado en intervenciones estratégicas y ha definido a la Diputación como “el mejor socio posible” para desarrollar un proyecto que incorpora innovación y dotará al alumnado de unas instalaciones de última generación.
Eliminación del fibrocemento y recuperación patrimonial
Uno de los hitos ya ejecutados ha sido la retirada completa del fibrocemento existente en la nave industrial y en otros elementos constructivos del conjunto, eliminando materiales obsoletos y mejorando las condiciones de seguridad y salubridad del recinto.
La actuación permitirá además recuperar y poner en valor tres elementos patrimoniales clave del complejo histórico: la nave industrial original, la cubierta y la chimenea industrial de aproximadamente 30 metros de altura, construida en ladrillo macizo y considerada un elemento singular del conjunto. La escuela cuenta con nivel de protección ambiental, lo que implica la conservación integrada de estos elementos dentro del proyecto de modernización.
Nuevas instalaciones modernas y sostenibles
El proyecto contempla la creación de nuevas aulas, laboratorios especializados, un aula medioambiental, sala de prácticas de riego, salón de actos con capacidad para 250 personas y nuevos invernaderos destinados a prácticas de cultivo y experimentación hortícola.
Asimismo, se urbanizarán más de 4.600 metros cuadrados de espacios exteriores y se instalará una planta fotovoltaica de autoconsumo de 30 kilovatios, reforzando el compromiso con la sostenibilidad energética.
“En estas obras estamos sembrando futuro”, ha concluido Mompó, convencido de que la Escuela de Capataces de la Diputació de València será, a partir del próximo curso, “una garantía de excelencia para nuestro sector primario y para la formación de los jóvenes que liderarán la agricultura valenciana del mañana”.