Veinte años buscando a su abuelo: la Diputación de Valencia destina 90.000 euros para reabrir las fosas del cementerio de Paterna

La Diputación de Valencia financia con 90.000 € la cuarta campaña de exhumación en el Cuadro II del cementerio de Paterna, donde hay 2.238 fusilados.

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Cementerio Paterna
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En el cementerio de Paterna hay 2.238 nombres grabados en la historia y todavía enterrados en tierra. Décadas después del fin de la dictadura franquista, muchas familias siguen sin poder dar sepultura digna a sus muertos. Para acelerar ese proceso, la Diputación de Valencia ha aprobado una subvención directa de 90.000 euros destinada a financiar la cuarta campaña de excavación y exhumación en el Cuadro II del cementerio, una zona del recinto donde la represión de posguerra dejó su huella más profunda y menos explorada.

La ayuda, gestionada a través de la delegación de Memoria Democrática que dirige la vicepresidenta Natàlia Enguix, se destina a la Agrupación de Familiares de Víctimas del Franquismo de las fosas comunes del Cuadro II. Lo llamativo del caso es la celeridad: la organización presentó la solicitud hace menos de un mes y ya tiene la respuesta institucional sobre la mesa.

"La dificultad es mayor porque hay fosas perfiladas en las que no sabemos cuántos cuerpos puede haber enterrados, y además hay restos que se trasladaron al Valle de los Caídos" - Silvia Talens, presidenta de la Agrupación del Cuadro II de Paterna

Talens lleva veinte años buscando a su abuelo. Esa cifra —dos décadas de espera— dice mucho sobre la envergadura de una deuda histórica que el Estado español aún no ha saldado del todo. La presidenta de la Agrupación valora el respaldo de la Diputación, pero no esconde su frustración ante lo que describe como "la lentitud de un proceso que debería centralizarse a través del Estado". Una contradicción que se repite en muchos rincones del país: son las instituciones locales y provinciales quienes sostienen económicamente unas tareas que, por su alcance y significado, deberían tener cobertura nacional.

Un rincón del cementerio con más sombras que respuestas

El Cuadro II del cementerio de Paterna es, en cierto modo, el capítulo más oscuro de un recinto que ya de por sí carga con una historia brutal. En el cuadro segundo del recinto cementerial quedan algunas fosas aunque están menos documentadas que las del resto del cementerio, lo que complica enormemente los trabajos. A eso se suma que parte de los restos que allí se enterraron fueron trasladados en su día al Valle de los Caídos, lo que dificulta aún más la reconstrucción del número real de víctimas y la identificación de cada una de ellas.

Los trabajos de esta cuarta campaña podrán ejecutarse hasta el 1 de septiembre de 2027, con un plazo de justificación que vence el 15 de octubre del mismo año. El objetivo es abrir el mayor número posible de fosas comunes, aunque el propio estado de los enterramientos —algunos solo están perfilados, sin que se sepa cuántos cuerpos albergan— condicionará el ritmo y el alcance de las intervenciones, que podrían prolongarse durante al menos un par de meses.

"Estas actuaciones contribuyen a los principios de verdad, justicia y reparación reconocidos por el Derecho Internacional y vinculados a los derechos humanos" - Natàlia Enguix, vicepresidenta y responsable de Memoria Democrática de la Diputación de Valencia

Un trabajo de años construido ladrillo a ladrillo

La historia de las intervenciones en el Cuadro II arranca en 2019, cuando la Diputación invirtió algo más de 4.000 euros en una prospección geofísica con georradar para precisar la ubicación de los enterramientos colectivos antes de emprender ninguna excavación. Era el primer paso, prudente y técnico, antes de abrir la tierra.

En febrero de 2021 llegó el primer gran compromiso económico: un convenio de 55.000 euros para exhumar la llamada Fosa 2, localizada en la parte izquierda del Patio Inferior. La fosa pudo determinarse gracias a las declaraciones de José Fambuena, testigo directo de los fusilamientos e inhumaciones de la primavera de 1941. Los trabajos se interrumpieron tras 40 días de labor y se retomaron a finales de 2022, esta vez con el apoyo de la Conselleria de Calidad Democrática. El resultado final: 30 víctimas exhumadas, 15 en cada etapa.

En mayo de 2022, un nuevo convenio —esta vez de 16.000 euros entre la Diputación y el Ayuntamiento de Paterna— permitió rastrear si existían más fosas ocultas en el Cuadro II. La respuesta fue contundente: se hallaron 19 estructuras relacionadas con procesos de enterramiento, de las cuales ocho podrían coincidir con las dimensiones de las fosas comunes ya excavadas. El terreno, en definitiva, guarda muchos más secretos de los que se conocían.

Memoria más allá de las fosas

La Diputación no limita su apuesta a la pala y el georradar. Enguix señala que, en paralelo a los procesos de localización, exhumación e identificación de víctimas, la institución impulsa otras iniciativas culturales y educativas como los programas 'La Memòria a l'Escola' o 'La Memoria en las Bibliotecas', así como el premio de investigación 'María la Jabalina'. El objetivo es que las nuevas generaciones conozcan unos hechos históricos que, en palabras de la propia vicepresidenta, no deben repetirse.

Treinta víctimas recuperadas, 19 estructuras funerarias identificadas y una cuarta campaña que acaba de recibir financiación: el balance es esperanzador, pero la proporción entre lo hallado y los más de 2.200 nombres que aún esperan bajo tierra en Paterna recuerda que este trabajo está lejos de concluir. Para Silvia Talens y tantas otras familias, cada euro invertido es también una forma de decirles que no han sido olvidados.