Sagunt da un paso decisivo en su transformación industrial. El Grupo Volkswagen, a través de su filial de baterías PowerCo, y el fabricante chino Gotion High-Tech han formalizado una alianza estratégica para gestionar conjuntamente la gigafactoría de celdas de baterías que se construye en el Parc Sagunt. El acuerdo, que toma forma de empresa conjunta o joint venture, convierte a Sagunt en uno de los grandes polos europeos de fabricación de baterías de litio-ferrofosfato (LFP), la tecnología que los analistas del sector prevén dominante en el mercado del automóvil eléctrico durante los próximos años.
Un socio chino con 1.100 millones sobre la mesa
La entrada de Gotion no es testimonial. El fabricante chino invertirá unos 1.100 millones de euros para hacerse con el 49% de la gigafactoría. El acuerdo mantiene a PowerCo con una participación mayoritaria del 51%, lo que garantiza "la continuidad en la gobernanza, la dirección estratégica y la supervisión operativa del proyecto". Es decir, el volante sigue en manos alemanas, pero con un copiloto de peso que aporta músculo financiero y conocimiento tecnológico en baterías LFP, precisamente la especialidad de Gotion.
La operación también tiene consecuencias directas sobre la capacidad productiva de la planta. La alianza permitirá elevar la dimensión industrial del proyecto, con una capacidad productiva que aumentará hasta los 30 GWh anuales, configurando una de las mayores plataformas europeas de fabricación de celdas de batería tipo LFP. Para poner esa cifra en perspectiva: 30 GWh equivalen, de forma aproximada, a la batería de más de 400.000 vehículos eléctricos de tamaño medio al año.
Los compromisos de empleo e inversión, intactos
Una de las preguntas que sobrevolaba el anuncio era inevitable: ¿cambia algo para los trabajadores y para el territorio? La respuesta, al menos sobre el papel, es no. Los compromisos de inversión y los objetivos de empleo anunciados previamente se mantienen sin cambios. Eso significa que la inversión total del proyecto supera los 2.300 millones de euros y que la fase inicial contempla la creación de más de 1.500 empleos directos, correspondientes a los dos primeros bloques productivos.
La Generalitat Valenciana no tardó en posicionarse. El vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, José Díez, celebró el acuerdo y destacó su dimensión estratégica para la Comunitat Valenciana.
"La colaboración entre PowerCo y Gotion permite sumar experiencia industrial y conocimiento tecnológico para desarrollar el proyecto y avanzar hacia una fábrica más competitiva, capaz de producir desde Sagunt para el mercado europeo" - José Díez, vicepresidente segundo y conseller de Presidencia de la Generalitat Valenciana
Díez también puso el foco en el impacto que la gigafactoría tiene más allá de sus propias instalaciones: en las empresas proveedoras del entorno, en los centros de formación y, de manera especial, en los jóvenes que buscan oportunidades profesionales en su propio territorio. "Estamos hablando de industria, tecnología y empleo de calidad, pero también de oportunidades para que nuestros jóvenes puedan formarse y trabajar aquí, en su tierra", subrayó el conseller.
El mercado LFP, viento a favor
El momento del acuerdo no es casual. A medida que la industria europea del automóvil avanza hacia la electrificación, se espera que la demanda de tecnología de baterías LFP crezca significativamente, y según las previsiones de mercado, estas baterías podrían representar entre el 40% y el 65% de la demanda total en Europa en 2030. Ante ese horizonte, tener una planta especializada en este tipo de celdas en suelo valenciano es una apuesta con recorrido.
La colaboración "potencia las capacidades tecnológicas de la planta, lo que representa un nuevo hito en el desarrollo industrial del proyecto y fortalece su papel dentro de la creciente cadena de valor europea de las baterías" , indicaron fuentes de la compañía. Gotion, por su parte, aporta una experiencia consolidada en tecnología LFP que PowerCo busca integrar en la operativa de la planta saguntina.
Retrasos asumidos, proyecto en marcha
El camino hasta aquí no ha sido sin turbulencias. Las obras han acumulado retrasos vinculados al cambio de contratista para el diseño y la ejecución de las salas blancas, unas instalaciones críticas para el proceso de fabricación de baterías. Todo ello se produce después de una revisión del calendario inicial de la gigafactoría no solo por cuestiones externas, sino también para reajustar las capacidades tras la llegada del nuevo socio. El inicio de operaciones se prevé para 2027, con dos bloques productivos y una capacidad anual conjunta de 30 GWh.
Desde el Consell, José Díez reafirmó el compromiso de la Generalitat de acompañar el proyecto y de ofrecer las condiciones necesarias para que avance: estabilidad, seguridad jurídica y una administración cercana a las necesidades de la inversión. Una promesa institucional que, en proyectos de esta envergadura, vale tanto como cualquier cifra. Porque lo que se construye en Sagunt no es solo una fábrica de baterías: es una apuesta de futuro por reindustrializar el territorio y anclar aquí parte de la cadena de valor del automóvil eléctrico europeo durante las próximas décadas.


