Cinco convocatorias desiertas, meses de espera y un espacio recreativo sin aseos. Así podría resumirse el largo camino recorrido hasta que el Ayuntamiento de Sagunto ha logrado adjudicar, por fin, el contrato para construir unos servicios públicos junto a la zona de paelleros de la Gerencia, uno de los rincones más frecuentados por familias y vecinos de Puerto de Sagunto durante los fines de semana.
Un contrato que nadie quería firmar
La Junta de Gobierno Local ha aprobado la adjudicación del contrato a la empresa SMART PROJECT BUILDING SL por un importe de 130.680 euros, IVA incluido, correspondientes íntegramente a la anualidad presupuestaria de 2026. Una cifra que casi duplica el presupuesto inicial con el que el Consistorio salió a licitación tiempo atrás —entonces estimado en torno a los 72.000 euros—, lo que da una idea del encarecimiento que ha experimentado el sector de la construcción en los últimos años.
El concejal de Contratación e Inversiones, Javier Raro, no ocultó las dificultades del proceso:
"Es un expediente que ha costado sacar adelante. La licitación había quedado desierta en cinco ocasiones y en varias ocasiones nos hemos encontrado con empresas que mostraban interés en la obra y que finalmente no presentaban oferta" - Javier Raro, concejal de Contratación e Inversiones del Ayuntamiento de Sagunto
No es un problema exclusivo de Sagunto. La escasez de mano de obra y el alza de los precios de los materiales han convertido las obras de pequeño y mediano volumen en un quebradero de cabeza para muchos ayuntamientos españoles, que ven cómo sus licitaciones quedan desiertas una y otra vez sin que ninguna empresa se presente. La situación es paradójica: hay necesidad de obras, hay presupuesto aprobado, pero no hay quien las quiera ejecutar.
Seis cabinas, accesibilidad y conexión a la red municipal
El proyecto contempla la creación de un equipamiento con un total de seis cabinas de aseo, de las cuales dos cumplirán con la normativa actual en materia de accesibilidad universal. No es un detalle menor: garantizar el acceso a personas con movilidad reducida en espacios de uso público sigue siendo una asignatura pendiente en muchos entornos recreativos al aire libre.
Además de las cabinas, el proyecto contempla la creación de espacios destinados al servicio de limpieza, así como un área reservada para albergar los contenedores de residuos que dan servicio a la zona recreativa. El edificio incluirá también nuevas redes de saneamiento para aguas residuales conectadas a la red municipal, además de conducciones de fontanería, alumbrado y electricidad.
El plazo de ejecución es de dos meses, y las obras deberán arrancar en un máximo de treinta días desde la notificación formal del acuerdo de adjudicación. Si los plazos se cumplen, los paelleros de la Gerencia podrían contar con aseos operativos antes de que concluya el invierno.
Una reivindicación vecinal con años de historia
La zona de paelleros ubicada en Puerto de Sagunto, detrás de La Gerencia, es utilizada por los ciudadanos tanto en la zona de fuegos como en la extensa área ajardinada, donde los usuarios acuden con sus propias mesas y sillas de camping. Los paelleros tienen un gran potencial como punto lúdico en el barrio, y los fines de semana presentan ya una gran afluencia de público. La ausencia de aseos en ese entorno era, desde hace años, una de las quejas más repetidas entre quienes frecuentan el espacio.
El propio concejal Raro lo reconoció sin rodeos:
"Los paelleros de la Gerencia son un espacio muy utilizado por la ciudadanía, y contar con unos aseos en condiciones era una necesidad evidente y una reivindicación a la que por fin podemos dar respuesta" - Javier Raro, concejal de Contratación e Inversiones del Ayuntamiento de Sagunto
Lo que en apariencia es una obra menor —seis cabinas de baño y algo de fontanería— esconde, en realidad, una historia de persistencia administrativa y de una demanda ciudadana que llevaba demasiado tiempo sin respuesta. Cuando las obras concluyan, quien acuda a disfrutar de una paella al aire libre en la Gerencia ya no tendrá que plantearse esa incomodidad que, durante años, fue parte inevitable del plan.


