Los polígonos industriales de Sagunto llevan meses funcionando, de noche y los fines de semana, como improvisados circuitos de velocidad. Las largas rectas de Parc Sagunt I y del vial Camí la Mar se han convertido en escenario habitual de concentraciones de vehículos y carreras ilegales, una práctica que el Ayuntamiento ha decidido combatir ahora con algo más que presencia policial: obstáculos físicos en el asfalto que hagan imposible lo que hasta ahora solo estaba prohibido.
Una respuesta que va más allá de los controles
El fenómeno no es exclusivo de Sagunto. Las carreras ilegales y las exhibiciones temerarias de vehículos se han convertido en una escena cada vez más habitual en distintos puntos de la provincia de Valencia. Cada viernes y sábado por la noche, decenas de coches se congregan en polígonos industriales y zonas apartadas tras convocatorias difundidas a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería. En Sagunto, las concentraciones se producen junto a la gigafactoría de PowerCo, en Parc Sagunt I. Es decir, en uno de los enclaves industriales más estratégicos de la Comunitat Valenciana, un espacio pensado para camiones, trabajadores y empresas, no para aceleraciones nocturnas.
Durante los últimos meses, el Ayuntamiento y la Policía Local han reforzado su presencia en la zona, establecido controles y aplicado medidas de ordenación del tráfico. Útil, pero insuficiente: las convocatorias suelen difundirse pocas horas antes para evitar controles policiales, y los asistentes comparten vídeos en redes sociales donde se observan vehículos circulando a gran velocidad, ocupando rotondas para realizar trompos o compitiendo en rectas de polígonos completamente abiertos al tráfico. La lógica del gato y el ratón tiene un límite, y el consistorio lo ha encontrado.
Lomos de asno contra las rectas infinitas
La solución que prepara el Ayuntamiento es tan sencilla como efectiva: instalar reductores de velocidad tipo "lomo de asno" en distintos puntos de Parc Sagunt I. El objetivo es partir las largas rectas del polígono en tramos mucho más cortos, eliminando la continuidad que hace posible alcanzar las velocidades necesarias para competir. Si un vehículo tiene que frenar cada pocos metros, la carrera, sencillamente, deja de tener sentido.
Las medidas han sido diseñadas en colaboración con la Entidad de Gestión y Modernización (EGM) de Parc Sagunt I, cuya gerencia ostenta Espacios Económicos Empresariales. Esta coordinación no es un detalle menor: garantiza que los reductores no entorpezcan el funcionamiento cotidiano del parque empresarial, donde circulan a diario camiones de gran tonelaje, furgonetas de reparto y trabajadores de las distintas empresas instaladas. La seguridad, pero sin colapsar la actividad.
"Llevamos tiempo trabajando y actuando frente a estas concentraciones, tanto en Parc Sagunt como en Camí la Mar, reforzando la presencia policial y adoptando diferentes medidas. Ahora damos un paso más: además de la actuación policial, queremos dificultar físicamente que estos viales puedan utilizarse para realizar carreras ilegales." - María José Carrera, concejala de Policía Local del Ayuntamiento de Sagunto
"Los reductores obligarán a disminuir la velocidad y romperán las grandes rectas que se utilizan para acelerar. Se trata de combinar la vigilancia policial con medidas preventivas permanentes que reduzcan las posibilidades de realizar estas carreras y, sobre todo, el riesgo que generan para las personas." - María José Carrera, concejala de Policía Local del Ayuntamiento de Sagunto
El efecto globo: el riesgo de desplazar el problema
Toda medida de este tipo tiene un talón de Aquiles conocido: el efecto desplazamiento. Si se cierra un circuito improvisado, los participantes buscan otro. El problema de las carreras ilegales ha provocado el aumento de la presión policial y la colocación de badenes en polígonos industriales en otros municipios, y la experiencia demuestra que los organizadores no tardan en encontrar nuevas ubicaciones. El Ayuntamiento de Sagunto lo sabe y ha decidido anticiparse.
Junto a las actuaciones en Parc Sagunt I y el trabajo ya en marcha en Camí la Mar, el consistorio realizará un seguimiento continuo del resto de áreas industriales del municipio. Si se detecta que las concentraciones comienzan a trasladarse a otros viales, se estudiarán nuevas medidas. No se trata de resolver el problema calle por calle, sino de cerrarlo en todo el término municipal de forma coordinada.
"Parc Sagunt y Camí la Mar concentran una parte muy importante de nuestra actividad industrial y queremos que sean espacios seguros y ordenados. No podemos limitarnos a solucionar el problema en una calle para que aparezca unos días después en otra." - Toni Iborra, concejal de Industria del Ayuntamiento de Sagunto
Seguridad sin frenar la industria
El reto de fondo es encontrar el equilibrio: frenar a quienes usan los polígonos como circuitos sin penalizar a quienes los usan para trabajar. En eso coinciden la concejala de Policía Local y el concejal de Industria. Parc Sagunt I no es solo un nombre en un mapa; es el hogar industrial de empresas que mueven mercancías, emplean a trabajadores y sostienen parte del tejido económico de la comarca del Camp de Morvedre.
La apuesta del Ayuntamiento combina, por tanto, tres frentes: la vigilancia policial clásica, las medidas permanentes sobre el asfalto y la monitorización preventiva del resto de polígonos. Una estrategia integral que reconoce que la conducción temeraria en zonas industriales no es un problema menor ni anecdótico, sino un riesgo real para trabajadores, transportistas y cualquiera que transite por esas vías en el momento equivocado. Las rectas de Sagunto estaban siendo usadas como pista de carreras. Pronto, los lomos de asno tendrán algo que decir al respecto.


