El Ayuntamiento de Sagunto ha dicho basta. En el pleno ordinario de octubre, la Corporación Municipal aprobó una moción con la que rechaza formalmente que las aulas prefabricadas o los barracones se conviertan en una respuesta estructural o permanente a la falta de plazas escolares en la ciudad. La votación dejó un retrato político revelador: PSOE, Iniciativa Porteña, Vox, Compromís per Sagunt y EU-Unides Podem votaron a favor, mientras que el PP optó por la abstención.
Una ciudad que crece más rápido que sus escuelas
El trasfondo de esta decisión no es nuevo, pero sí urgente. Sagunto vive desde hace años un crecimiento demográfico acelerado, impulsado en gran medida por la llegada de la gigafactoría de PowerCo —la planta de baterías del grupo Volkswagen que prevé generar más de 3.000 empleos directos— y por otras inversiones industriales que están transformando la fisonomía económica y social del municipio. La gigafactoría se ha convertido en el principal proyecto industrial del Camp de Morvedre y está acelerando el crecimiento demográfico y económico de Sagunto. La llegada de trabajadores y empresas auxiliares está incrementando la demanda de vivienda, transporte, centros educativos y servicios sanitarios. El problema es que las aulas no crecen al mismo ritmo que los vecinos.
Los datos que maneja el propio Ayuntamiento ilustran la magnitud del desafío. La Concejalía de Educación elaboró en julio unos informes que alertaban de la escasez de plazas disponibles cuando el proceso de admisión todavía no había concluido. El curso pasado se alcanzaron 850 nuevas escolarizaciones. Este año, entre agosto y septiembre, se registraron 341 matriculaciones extraordinarias, y la previsión apunta a que se llegue al millar a lo largo del curso. Son cifras que no caben en los edificios existentes.
Barracones en el IES Altos Hornos: el síntoma de un problema más profundo
La consecuencia más visible de esta saturación es la instalación de aulas prefabricadas en el IES Altos Hornos de Puerto de Sagunto. Lo que en teoría debería ser una medida excepcional y provisional se ha convertido, de facto, en una solución habitual. La moción, llevada al pleno por el PSVP-PSOE y defendida por el concejal de Educación, Raúl Palmero, denuncia que esta situación es el resultado directo de una "falta de planificación" por parte de la Generalitat Valenciana, administración con competencias en materia educativa. Tanto la comunidad educativa como el consistorio llevan años lanzando alertas que, según el texto aprobado, no han recibido respuesta suficiente.
"Los niños y niñas de nuestra ciudad no pueden convertirse en quienes paguen las consecuencias de la falta de planificación de las infraestructuras educativas por parte de la Generalitat" - Raúl Palmero, concejal de Educación del Ayuntamiento de Sagunto
La moción no niega que los módulos prefabricados puedan ser útiles como solución excepcional y estrictamente temporal. Lo que rechaza es que se normalicen como respuesta a una necesidad estructural que ha sido advertida reiteradamente. Hay una diferencia importante entre un parche de urgencia y una política educativa. Y Sagunto considera que se ha cruzado esa línea.
Tres centros nuevos y un calendario concreto: las exigencias al Gobierno autonómico
La moción aprobada traslada una serie de demandas concretas a la Generalitat y a la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades. En primer lugar, se insta a iniciar "de manera urgente" el proceso administrativo para la construcción de dos nuevos colegios de Educación Infantil y Primaria y un nuevo instituto de Secundaria y Bachillerato. En segundo lugar, se exige que, mientras las aulas prefabricadas sigan en pie, cumplan todas las condiciones de seguridad, habitabilidad, climatización, accesibilidad, salubridad y confort térmico. No es un lujo: es un mínimo.
A ello se añade otra reclamación que arrastra ya varios años de espera: la rehabilitación del CIPFP Eduardo Merello, un centro de formación profesional cuyas obras de mejora llevan bloqueadas desde 2023. Y, por último, el pleno exige que la Generalitat presente un calendario público y concreto para la retirada de las aulas prefabricadas, vinculando esa eliminación a la puesta en funcionamiento de los nuevos edificios educativos definitivos. Sin fecha, no hay compromiso real.
El derecho a una educación digna, en el centro del debate
La parte expositiva de la proposición aprobada sitúa el debate en un terreno que va más allá de la logística: la educación pública como derecho fundamental y como pilar de la igualdad de oportunidades y la cohesión social. Desde esa perspectiva, garantizar ese derecho implica también garantizar que se ejerza en condiciones dignas. Un barracón puede ser aceptable durante unas semanas. Convertirlo en el aula habitual de un niño durante años es otra cuestión.
Sagunto es hoy un municipio en plena efervescencia industrial y demográfica. En 2026 iniciará su actividad la gigafactoría de PowerCo , lo que previsiblemente intensificará aún más la llegada de nuevas familias. Si la infraestructura educativa no avanza al mismo ritmo que la económica, la ciudad podría encontrarse ante una paradoja difícil de sostener: crecer en empleo y riqueza mientras sus aulas se quedan pequeñas. El pleno de octubre ha lanzado una advertencia clara. Ahora le toca responder a Valencia.

