El barrio histórico de Sagunto da un paso hacia un aire más limpio. El Ayuntamiento de la localidad valenciana pondrá en marcha la primera fase de su Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Ciutat Vella, el corazón medieval del municipio, con entrada en vigor plena el próximo 15 de diciembre de 2026. A partir de esa fecha, circular por la zona sin autorización puede salir caro: la infracción está tipificada como grave y conlleva una multa de 200 euros.
Una obligación legal que muchos municipios aún deben
La medida no surge de la nada. La Ley del Cambio Climático y Transición Energética obligó a que todas las ciudades y municipios de España que superasen los 50.000 habitantes tuviesen que establecer una Zona de Bajas Emisiones antes de 2023. Sin embargo, el cumplimiento ha sido desigual: en 2026 todavía existe un desfase importante entre la normativa y su aplicación real, y solo alrededor del 40% de los municipios han desarrollado plenamente estas zonas. Sagunto, con este movimiento, se suma al grupo de municipios que avanza en serio.
El respaldo normativo local llegó el pasado verano. La Ordenanza reguladora de las zonas de bajas emisiones del municipio fue aprobada definitivamente por el Pleno de la Corporación Municipal el 6 de agosto de 2026, y contempla un total de cuatro zonas de bajas emisiones cuya implantación se desarrollará de forma progresiva. Ciutat Vella es la primera en entrar en juego.
Lo que cambia, y lo que no
Aquí viene la parte que más le interesa a los vecinos del barrio: ¿tendrán que hacer cola en el ayuntamiento para renovar sus permisos? La respuesta, al menos en esta primera fase, es no. Los vehículos que ya disponen de autorización de acceso podrán seguir entrando en la zona en las mismas condiciones que hasta ahora, con independencia de su tipo o de su distintivo ambiental de la DGT. Residentes y usuarios habituales con autorización vigente no tendrán que realizar ningún trámite adicional.
La clave de esta transición tan ordenada está en que el Ayuntamiento no parte de cero. La transformación de la actual zona de acceso restringido de Ciutat Vella en ZBE permite aprovechar recursos ya existentes: el sistema de control de accesos y la base de datos de vehículos autorizados que ya estaban operativos. Una implantación que, en la práctica, supone más una evolución que una revolución.
La novedad más destacada afecta a quienes no tienen autorización previa. Los vehículos con distintivo ambiental 0 emisiones podrán acceder a la zona sin necesidad de tramitar ningún permiso, una ventaja diseñada para incentivar la movilidad eléctrica y alinearse con los objetivos climáticos de la normativa europea. El resto de vehículos sin autorización tendrán que respetar las restricciones o enfrentarse a la sanción prevista.
Dos meses para aprender las nuevas reglas
El Ayuntamiento ha diseñado un período de transición pedagógico antes de que lleguen las sanciones. Durante las próximas semanas se desarrollará una fase informativa para dar a conocer el funcionamiento de la nueva regulación y resolver las dudas de la ciudadanía. Es, en cierto modo, un margen de cortesía antes de que el régimen sancionador entre en vigor el 15 de diciembre.
El objetivo de fondo es reducir la contaminación del aire en las ciudades, que está directamente relacionada con el tráfico y tiene un impacto real en la salud. Una ZBE es un área especial restringida dentro de un municipio en la que se limita el estacionamiento, la circulación y el acceso de los vehículos más contaminantes, según la clasificación de las etiquetas ambientales asignadas por la Dirección General de Tráfico.
Sagunto no busca solo cumplir un expediente legal. Con esta medida, el municipio aspira a reducir el tráfico innecesario en el entorno de su casco antiguo y continuar mejorando la calidad urbana y ambiental de un barrio que, por su valor histórico y patrimonial, merece un entorno más habitable. La ZBE de Ciutat Vella es, en ese sentido, mucho más que una señal de tráfico: es una apuesta por el tipo de ciudad que Sagunto quiere ser.

